La búsqueda de la Excelencia: la Práctica Deliberada



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La búsqueda de la Excelencia: la Práctica Deliberada

Atilox, lukott@hotmail.com. Es un experto en Práctica Deliberada, una estrategia para alcanzar la excelencia en cualquier disciplina. Aquí desarrolla los principios de este sistema y sus bases motivacionales y neurofisiológicas. Además, expone ejemplos en campos tan dispares como el ajedrez, el tenis, las artes marciales, la música o la natación.

Mi motivación

Por motivos profesionales y personales, tenía la necesidad de mejorar mi destreza en un campo determinado que no viene al caso. Pensando en ello me venían a la mente diversas preguntas: ¿qué parte del talento es innato y qué parte es debido al entrenamiento? ¿Qué tipo de entrenamiento sería el mejor para poder mejorar mi rendimiento en algún campo que me interese?

Tenía algunas pistas producto de mi experiencia, ya que aun no habiendo sido experto en nada, sí había sido aficionado a ciertos hobbies durante años; hobbies cuyo nivel de destreza se podía cuantificar: ajedrez, artes marciales, idiomas y música. En ajedrez sí puedo decir que llegué a ser un aficionado fuerte, pues logré ganar un campeonato de club de cierto barrio de Madrid con una población como Gijón o La Coruña.

Diversas fuentes me fueron orientando hasta que encontré en la red a un psicólogo que se había hecho las mismas preguntas, Anders Ericsson, que elaboró el concepto de “Práctica Deliberada” PD. Según sus estudios, dicha práctica realizada a lo largo de un periodo largo (años) es la clave del talento.

Elementos de la práctica deliberada

Describo ahora resumidamente los elementos que conforma la Práctica Deliberada que son fundamentalmente los puntos 1-6. Añado dos puntos más mencionados por otros autores. Al final daré algunos ejemplos y notas:

1. Agrupamiento. La tarea principal se descompone en sub tareas cuanto más concretas y simples mejor.

2. Cada fragmento de 1, se debe poder repetir muchas veces.

3. Se introducen cambios de velocidad. Repeticiones a cámara lenta (a veces).

4. Se abandona la zona confortable. Se busca el límite de lo que es posible hacer y se permanece en esa zona. A veces para perfeccionar aquello que apenas podemos hacer y otras para intentar lo que aún resulta imposible hacer

5. Resulta agotador porque la concentración es máxima. La PD tiene normalmente como cuello de botella este punto, puesto que mantener dicho estado mental es posible solo unas pocas horas al día.

6. Feedback (retroalimentación) = aprender de los errores. Este punto une los puntos 1+2+3+4+5. Descomponemos una tarea en partes simples, que son difíciles, y nos hemos de concentrar. Si además dicho fragmento bordea nuestro límite de lo posible, entonces probablemente la tarea nos salga “mal” un alto número de veces. Ese fallo nos informa de cómo hemos de mejorar. Repetimos entonces (punto 2) incorporando la nueva información para mejorar y volvemos a probar. Una vez logramos que dicha tarea sea fácil la forzaremos hasta un nuevo límite o pasaremos a otra.

7. Importancia de un mentor/entrenador. Una persona aislada es difícil que logre el feedback necesario. Fundamentalmente porque psicológicamente no estamos diseñados para ello, sino más bien para lo contrario. Démonos cuenta que la PD tiene muchos elementos “antinaturales” a primera vista: búsqueda de una zona de disconfort, y postergación del placer para una fecha futura, lejana e improbable; por lo tanto, es fácil que el cerebro se auto engañe para sentirse satisfecho y no obtengamos el feedback necesario. Aparte de este problema, está la falta de perspectiva si lo hacemos todo solos. Añadiría por mi cuenta, que la motivación también es más difícil. Sobre la motivación hablaré al final. Sí diré que una auto regulación es más y más factible si ya se han sentado las bases iniciales.

8. Absorción de una imagen general que constituye nuestro modelo. La visualizaremos miles de veces. En algunos tenistas aficionados he visto absorber el estilo del golpe de un maestro fuera de la pista, fundamentalmente de tanto ver sus partidos y reproducirlos en su mente.

Concepto de agrupamiento (elemento 1 de la PD)

Existe una memoria de corto plazo o memoria de trabajo (Working memory) WM que es similar a la memoria RAM de un ordenador. Típicamente almacena del orden de 7 elementos. Es el número de elementos individuales que podemos manejar simultáneamente y de modo consciente. Típicamente, esta cota se reduce a 2-4 si son elementos complejos. Afortunadamente, gran parte de las tareas se pueden automatizar, incorporándose dichas tareas a una memoria inconsciente, que se conoce como Memoria a Largo Plazo o MLP. Al pasar la información a MLP queda de nuevo espacio disponible en la WM.

Comentar que la MLP es algo más que un almacén de datos, puesto que los estructura, toma decisiones etc. Es una memoria inteligente.

Finalmente anotar que este mecanismo funciona igual para una tarea totalmente mental, como aprender a resolver una ecuación de primer grado o elaborar unas frases en un idioma extranjero; y también para tareas puramente físicas, como jugar al tenis o aprender a nadar.

La forma estándar de aprender una tarea totalmente nueva es descomponer dicha tarea en bloques simples de conocimiento/ejecución que pasamos de la WM a la MLP.

Un ejemplo que todos conocemos es la conducción de un automóvil. En las primeras clases la gente no usa todos los pedales y se mantiene en la primera marcha, no saturando así la WM. Una vez automatizados los primeros elementos, como es la forma de acelerar-frenar, y manejar el volante, se puede aprender a introducir marchas superponiendo las nuevas habilidades sobre las anteriores. Más adelante integraremos más y más tareas simultáneas como adelantar etc. Esto es posible porque van pasando bloques de conocimiento a la MLP.

Finalmente cuando han pasado todos, es posible conducir con la WM despejada pudiendo incluso mantener una conversación con el acompañante. Si la pareja no es nueva, podemos pasar esto también a la MLP (es broma).

Según Dan Coyle, autor de Las Claves del Talento, la mente inconsciente puede manejar once millones de fragmentos de información por segundo, frente a 40 fragmentos por segundo por parte de la mente consciente.

Ejemplos de Agrupamiento (elemento 1 de la PD)

» Curso básico de natación a Crawl: se trabaja el batido de pies con tabla, sin mover los brazos. En otro ejercicio se trabaja el batido de brazo, pero solo analizando el movimiento fuera del agua. Incluso en algún caso se trabaja solo el ataque de dicho brazo en la entrada al agua. De este modo se disecciona cada tarea hasta el extremo. Casi cada campo que conozco, siempre sigue la misma mecánica de aprendizaje.

» Artes marciales: se practican patadas por sí solas decenas de veces, luego guardias, luego desplazamientos, y luego bloqueos. Pasados los meses se hacen katas que integran todo lo anterior; por ejemplo, bloqueo con retroceso, y posterior avance con contraataque (patada o puño).

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Ejemplos de cambios de velocidad. Cámara lenta. (elemento 3 de la PD)



» Artes marciales y baile: algunos ejercicios se hacen muy lentamente, lo que perfecciona el equilibro y da un nuevo feedback más fácil de aprovechar.

» Piano: a nivel aficionado es totalmente normal repasar un pasaje en cámara lenta. Creo que a alto nivel, también se hace a veces.

» Tenis: se puede ver un ejemplo de ensayo en cámara lenta (como ballet) en Las claves del talento, pág. 86. En el Spartak Tennis Club de Moscú usan una técnica que llaman “imitatsiya” en la que intercambian golpes imaginarios en cámara lenta y sin pelota. Este club ha producido una cantidad enorme de buenos jugadores: Safin, Kournikova, Myskina, Dementieva, Safina, Youzhny, Tursunov. El club es pobre y dispone de solo una pista cubierta (en Moscú).
Reconocimiento de posiciones en ajedrez y agrupamiento (elemento 1 de la PD)
En un tablero de ajedrez en una partida típica habrá 32 piezas o menos distribuidas en 64 casillas. Si a un maestro como Susan Polgar se le muestra durante 2 segundos una posición de ajedrez la puede memorizar perfectamente. Añado que un aficionado medio como es mi caso, estando en buena forma, también puede hacerlo.

¿Cómo ocurre esto? Al estudiar y jugar ajedrez memorizamos bloques típicos como por ejemplo, el bloque de 6 casillas del enroque normal: 3 peones alineados en la segunda fila y debajo la torre el rey y un hueco. Dicho bloque está incorporado a la MLP y cuando es transportado a la WM aparece como un elemento simple. Otros bloques bastante típicos son ciertas formaciones de peones, que por la forma de moverse esta pieza (solo puede avanzar y comer lateralmente), distan mucho de ser infinitas. Digamos que hay unas cien formaciones típicas de cadenas de peones. Por lo tanto, una cadena puede ser incorporada como otro elemento. Así resulta que el jugador no ve 32 piezas sino del orden de 5 a 10 formaciones, que “caben” perfectamente en su WM.

¿Qué ocurre sin embargo si se le muestra a Susan una distribución de piezas hecha al azar sobre el tablero? Pues que no las puede memorizar. Podéis ver este experimento en el documental de la National Geographic, Make me a Genius (minuto 3:58 al minuto 5:24)

¿Talento o entrenamiento?

La segunda historia que quería comentar es la de las hermanas Polgar.

Laszlo Polgar un profesor húngaro quiso demostrar que con el suficiente aprendizaje intenso aplicado desde la niñez podría crear talento a alto nivel, descartándose así la explicación al uso en sus tiempos, años 60, de que el talento es un don divino que recae sobre algunos elegidos.

Para ello puso un anuncio buscando una mujer para que participara en el experimento. Este consistiría en tener varios hijos y dedicarse ambos a convertirlos en genios en alguna disciplina. Apareció una candidata dispuesta a la idea, y tuvieron tres hijas: Susan, Sofía y Judith. Ambos padres dejaron sus trabajos cuando Susan cumplió 4 años, para dedicarse obsesivamente a formarlas.

Pensaron en hacerlas jugadoras de ajedrez de élite. Era un gran desafío porque en aquellos tiempos ninguna mujer había llegado al nivel de juego de un hombre entre los 100 primeros del mundo. Y se pensaba que la mujer tenía poca capacidad espacial, elemento necesario para el juego.

El resultado fue absolutamente espectacular. Las hermanas Polgar aplastaron al conjunto femenino de la Unión Soviética en las Olimpiadas cosa que no había pasado nunca. Pero mucho más asombroso fue que Susan y especialmente Judith llegaron a estar entre los primeros 10 jugadores del mundo. Judith fue el humano que más pronto llegó a la categoría de Gran Maestro con 15 años batiendo por unos meses al mítico Bobby Fischer. La tercera hermana, aun no siendo tan buena como las otras dos, estaba también entre las 10 mejores jugadoras del mundo. Judit, la mejor de las tres, ha ganado a la mayor parte de sus rivales masculinos, incluyendo a Kasparov.

El experimento corrobora las teorías de la práctica deliberada puesto que resulta imposible pensar que hubiese otra fuente de tanto talento que el entrenamiento intenso: el padre Laszlo era un jugador mediocre y la madre ni siquiera sabía jugar.

Finalmente, antes de acabar, quisiera mencionar la ley de los diez años de Ericsson (ó 10.000 horas). Según este autor, este es el plazo mínimo que se necesita para llegar a ser realmente bueno en algo a nivel mundial. Cuando se le menciona el caso de Mozart u otros genios precoces como Bobby Fischer replica que si se analiza su biografía se comprueba que se cumplen los plazos pues empezaron su entrenamiento en una muy temprana niñez, por cierto en ambos casos tras 9 años de práctica deliberada obsesiva. Ver al respecto Talent is overrated, de Geoff Colvin

Ignición e indicios fundamentales

La práctica deliberada (PD) es dura, y mantenerla años hasta que dé sus frutos máximos es difícil. ¿Qué motivación hay detrás para explicarla y sostenerla? Como dice Coyle, hay diversos mecanismos que activan esa hambre de triunfo. A esa pasión que lo arrastra todo le llama el autor: ignición.

Y a los datos que inducen dicha ignición les llama: indicios fundamentales. Un ejemplo sería el de las pérdidas parentales (página 115 de su libro Las claves del talento): de 573 sujetos eminentes en sus campos, se observó un alto porcentaje de huérfanos en la niñez y juventud. La señal percibida quizá fue: “no estás a salvo”. Evidentemente este hecho de por si no garantiza el triunfo, pues esta misma señal en otras personas puede ser debilitante. A continuación se citan otros estudios en deportistas. Los corredores más rápidos de atletismo ocupaban el puesto 3.2 en familias de 4.4 hijos. Nunca era el primogénito. La señal es similar: “estás en desventaja, persevera”.

Las señales fundamentales y la ignición también pueden provenir desde lo positivo. Es bien conocido como en un deporte la existencia de un gran jugador provoca que muchos otros sigan su estela, como ha pasado en España con el tenis a raíz de los Santana, Gimeno, Orantes. El mensaje podría ser: “Tú también podrías hacerlo. Ese es como tú”.

Es pertinente ahora un comentario muy importante. Para gente como Ericsson o Colvin lo que llamamos ignición –en términos simples, la pasión– ayuda en el sentido de que mantiene activa la PD durante mucho tiempo, y es la PD la que hace el trabajo de mejora de la habilidad.

No piensa así Coyle, que opina que es la unión de PD + Ignición la clave de la mejora, y cita un estudio sobre jóvenes estudiantes de violín (página 105 y siguientes de Las claves del talento): se clasificó a los niños en tres grupos en función de un test que medía su compromiso a corto, medio o largo plazo con el instrumento. Aquellos niños que se veían a sí mismos comprometidos a largo plazo, mejoraban más incluso con menos horas de práctica que los de los otros dos grupos. Cuando se juntaba la práctica intensa con el mayor nivel de compromiso a largo plazo, su rendimiento era ya explosivo.

Mielinización

Merece la pena exponer la idea de Coyle sustentada en varios estudios científicos, de cuál es el mecanismo neurológico subyacente al aprendizaje. Hasta ahora se pensaba que la plasticidad cerebral era la causante de las diversas mejoras de rendimiento, simplemente por el establecimiento de nuevas conexiones neuronales.

Coyle propone otra explicación, basada en estudios científicos: cada vez que se estimula un circuito cerebral con la intensidad suficiente y repetidas veces, se recubren los axones que transmiten la señal de una capa de mielina. Esta sustancia, un fosfolípido, actúa como aislante del circuito, de modo similar a la funda de un cable de televisión. Al repetirse una y otra vez la activación del circuito, este queda más y más protegido y aislado eléctricamente. Ese mecanismo permite que la señal eléctrica pueda viajar a mucha mayor velocidad en nuestro cerebro, hasta por un factor 100. Es como una banda ancha para nuestra comunicación interneuronal.

Si las habilidades fueran heredables, se correría el riesgo de instalar circuitos cerebrales que podrían quedar desfasados en pocas generaciones. Por ejemplo, hoy en día ser un buen herrero no es tan importante como hace 500 años. Por lo tanto la naturaleza ha escogido un diseño más flexible como es el de la mielina, que es válido para cualquier tipo de destreza que se quiera mejorar. El autor pone como ejemplos que cerebros como el de Einstein tenían mucha materia blanca (mielina) o que los caballos nacen con los músculos ya mielinizados y por eso pueden andar desde el primer día. Pero también reconoce que esta hipótesis está en mantillas.

En mi opinión, una prueba más concluyente y que acabará llegando en pocos años, será no solo ver si un cerebro sobresaliente tiene más mielina, sino si dicha mielina se ha instalado en los circuitos específicos de la habilidad en que destaca, y a la vez encontrar que no hay tal abundancia en aquellas zonas correspondientes a otras habilidades donde dicho sujeto tiene un rendimiento normal. Probablemente se puedan analizar dichos fenómenos en tiempo real con las nuevas técnicas de neuroimagen.

No será tarea fácil puesto que el cerebro no funciona por módulos totalmente segmentados sino de modo mucho más global. Sin embargo hay habilidades muy correlacionadas con ciertas partes del cerebro. Por ejemplo, según un estudio del año 2000 los taxistas en Londres, que necesitan una gran memoria espacial para su acreditación (Londres está muy extendida y con pocos rascacielos) se les ha encontrado un tamaño de su hipocampo significativamente mayor que el promedio.

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Referencias

» The making of an expert, Anders Ericsson, Michael J. Prietula, and Edward T. Cokely. Artículo aparecido en la Harvard Business Review (pdf) . “New research shows that outstanding performance is the product of years of deliberate practice and coaching, not of any innate talent o skill”

» Las claves del talento. Dan Coyle.

» Talent is overrated. Hay versión en español. Geoff Colvin.



» What it takes to be great. Geoff Colvin. Artículo web. “[…] Research now shows that the lack of natural talent is irrelevant to great success. The secret? Painful and demanding practice and hard work. “

» Conviérteme en un genio . Documental de National Geographic con Susan Polgar. Serie de 5 videos en Youtube.


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