I. Introducción



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Holly Fernández

Español V0600

Primavera 2010

Vesre: La inversión silábica rioplatense

I. Introducción

El fenómeno lingüístico que presento en esta investigación es el vesre. Este fenómeno es una manera de crear palabras nuevas por la inversión de sílabas. El nombre mismo nos da un ejemplo de que se trata el fenómeno. Al decir las sílabas de una palabra al revés, podemos hablar el vesre:

re/ves ↔ ves/re

La inversión silábica es un fenómeno que aparece en muchos idiomas. Según Mario E. Teruggi en Panorama del lunfardo, en el francés existe javanais y en el inglés hay pig latin (42). En Vieja y nueva lunfardía, José Gobello señala que el hablar en revés ocurre también en el español, “particularmente el madrileño” (69). Adicionalmente, hay varios dialectos de América Latina donde aparece este fenómeno de manera similar: caroleno de México, malespín de Centroamérica y revesina de Panamá (Teruggi, 45).

En cuanto al vesre, sin embargo, nos limitamos a una jerga rioplatense hablada mayormente en Buenos Aires y Montevideo. Aunque tanto Gobello como Teruggi están de acuerdo que la inversión silábica tiene su origen en una obra española de Juan Hidalgo en 1609, no están de acuerdo en cuanto al vesre. Según Teruggi, a diferencia de las otras formas de la inversión silábica, “el lunfardismo que designa esta inversión [silábica] es vesre” (43). Pero Gobello, en 1963, rechazó esta afirmación: “En el prístino lunfardo...no tiene cabida” (69). Sin embargo, ofrece dos características del vesre: “Es una jerga fundamentalmente itálica, aunque no desconoce la germanía” (69). Así que un experto se relaciona el vesre al lunfardo mientras que el otro rechaza esta relación y lo limita a ser una jerga de ladrones con fuentes italianas.

Estas definiciones nos obligan a investigar el fenómeno del vesre según tres preguntas: ¿Cuál es la relación entre el vesre y el lunfardo? ¿Son las palabras vésricas del italiano o el español? ¿Corresponde el vesre solamente a la jerga a los ladrones o ocurre de forma amplia entre la sociedad rioplatense? Si aceptáramos las conclusiones de Teruggi y Gobello, anticiparíamos el vesre ser limitado a la región geográfica de Buenos Aires y Montevideo, a los préstamos italianos y a los temas de los criminales. Algunos ejemplos actuales nos permitirán formar una hipótesis sobre estas preguntas.

  1. Metodología

La primera tarea fue conseguir ejemplos del vesre contemporáneo. Hice una búsqueda avanzada en Google primero con la palabra “vesre,” limitando los resultados a los solamente del español. El segundo resultado da un diccionario del vesre en Wikilibros. Quizá no es exhaustivo pero es amplio y me permite evitar los sitios que corresponden al tango que pertenecerían al léxico antiguo.

Entonces, hice una búsqueda en ciertos sitios argentinos y en Google también para encontrar el uso de unas palabras que me parecen comunes. Sitios tales como El Clarín, Taringa, Webconferencia y Olé Diario me proveyeron una variedad de fuentes de redes sociales y de la prensa.

  1. Resultados del análisis


Los resultados contienen palabras con varias fuentes de préstamos. Uno de los resultados es italiano pero también incluyen fuentes de préstamos portugueses, españoles e ingleses. A continuación hay un ejemplo de una de las palabras más comunes:

    1. “Crónica del bolonqui” (Borenszstein, Elclarin.com, 14 de junio de 2009)

La inversión silábica de la palabra “quilombo” resulta “bolomqui” y con un cambio ortográfico para dar cuenta de una pronunciación fonética más fácil resulta “bolonqui” (la transición entre el alveolar /n/ y velar /k/ es más fácil que entre el bilabial /m/ y el velar /k/). La palabra “quilombo” es un préstamo portugués, sinónimo con cimarrón, que se ha extendido a significar semánticamente cualquier desorden caótico o desastroso (Gobello u Oliveri 300).

Aquí tenemos un ejemplo de una fuente española que es menos común pero distinta debido a su manera de inversión:

    1. “En el celular, aparecían entre los contactos: “cobani 1,” “cobani 2,” “cobani 3” ... (En la jerga delictiva, “cobani” significa policía)” (Federico, Lavoz.com.ar, 2 de marzo de 2008)

La palabra española “abanico” es el termino original de esta palabra “cobani.” Si siguiéramos el modelo simple de invertir las sílabas, la palabra vésrica resultaría “coibana” (a/ban/i/co ↔ co/i/ban/a). Sin embargo, parecido al ejemplo (1), hay irregularidad. Se suprime la primera sílaba y la última sílaba la reemplaza. Así que tenemos “cobani” que significa policía: una metáfora por la semejanza entre las llaves de las celdas y el abanico español.

Aun hay préstamos ingleses en el fenómeno del vesre y la palabra “chegusán” es un ejemplo común.

(3) “Otro posible candidato a entrar, podría ser el gordo que come el chegusán de milanesa” (“Che es malísimo.” Webconferencia.net, 15 de junio de 2007)

La palabra “chegusán” viene de “sándwiche,” pero según la inversión simple, la palabra vésrica sería “chewisán.” Por consiguiente, esta palabra también tiene un cambio ortográfico para acomodar el fonético español. A diferencia de los ejemplos (2) y (3), no hay extensión semántica en cuanto a la palabra original y significa el fiambre y queso entre el pan.

Al analizar el diccionario del vesre de Wikilibros, una gran mayoría de las palabras son españolas. Después de eliminar las duplicaciones, las 74 de las 83 palabras provienen del español mientras que las demás provienen de préstamos extranjeros. De hecho, esta lista de palabras vésricas actuales solamente contiene un préstamo italiano. Aquí hay un ejemplo del uso de esta palabra:

    1. “Bloopers de un pescador dolobu” (“Bloopers,” Taringa.net, 3 de marzo de 2010)

El ejemplo (4) no tiene cambio ortográfico ni irregularidad en cuanto a la inversión de las sílabas. La palabra “dolobu” es una inversión silábica simple de la palabra “boludo.” Sin embargo, “boludo” es una corrupción del préstamo genovés “belinún” la que tiene el mismo sentido de tonto (Gobello u Oliveri 55).

Los resultados nos proveen ejemplos de limitación geográfica posible para distinguir el fenómeno de vesre de las otras formas de la inversión silábica.

(5) “La tenés atroden” (Olé diario, 4 de marzo de 2010)

Los ejemplos (1), (2) y (5) usan palabras del vesre en varios diarios de la Argentina. En el ejemplo (1) la palabra “bolonqui” aparece en un título del diario nacional, El Clarín. El hecho de que un diario nacional la use en un título implica que toda la población argentina entiende la palabra. La palabra “atroden,” de la palabra española adentro, está usada también en un diario nacional deportivo en ejemplo (5). Otra vez, podemos presumir que la población entiende ampliamente la palabra por ser incluida en un título nacional. Para ofrecer un ejemplo posible de limitación geográfica, un análisis del uso en un diario regional sirve. La palabra “cobani” en ejemplo (2) aparece en un diario provincial de Córdoba. La audiencia cordobesa necesita una explicación de la palabra en paréntesis: “En la jerga delictiva, “cobani” significa policía.” Esta explicación demuestra que el significado no queda claro para la audiencia cordobesa. No podemos concluir que este ejemplo es evidencia de una demarcación geográfica pero sí crea la duda de que todos los rioplatenses entienden el vesre.

Quizá más significativo es la ausencia de ejemplos del vesre en artículos editoriales o noticias internacionales. Cuando los rioplatenses dirigen el discurso a los lectores fuera de la región geográfica, eliminan las palabras vésricas. John M. Lipski señala esta exclusión en su libro, El español de América: “Se sustituyan las palabras para impedir la comprensión a los no iniciados” (197). Así que hay ejemplos que demuestran limitaciones geográficas en cuanto al uso del vesre a los iniciados, es decir, entre los hablantes rioplatenses.

Para evaluar la correspondencia a un tema criminal, podemos examinar algunos ejemplos específicos en su contexto actual. Si la afirmación de Gobello que el vesre es una jerga de los ladrones fuera cierta, anticiparíamos que las palabras expresen temas criminales.

    1. “Sabias q la nami es una lesbiana declarada y q esta es su pareja?” (“Lazy town” Taringa.net, 11 de noviembre de 2009)

    2. “Un espacio de articulación y comunicación de las organizaciones sociales y grupos de trabajo culturales del RIOBA” (Canònico. 1 de noviembre de 2008)

(8) “¿Quién Fue Para Uds..El/la Mas Ortiba?” (Webconferencia.net, 3 de abril de 2005)

En ejemplo (6) la palabra vésrica “nami” viene de la palabra española mina. Según Gobello: “Mina se llamó inicialmente en lunfardo a la mujer del ladrón” por ser “fuente de riqueza”: un eufemismo por una prostituta (Gobello u Oliveri 232). Pero el comentarista del ejemplo (6) está hablando de una actriz lesbiana y su pareja. Según el contexto obviamente no está acusando a la actriz de ganar el dinero a través de la prostitución o a la pareja de ser ladrona. En cambio, parece que el sentido simplemente es mujer según el contexto.

Ejemplo (7) contiene la palabra “rioba” de la palabra española “barrio”. Si consideráramos la palabra “barrio” en contexto de tema criminal, la palabra significaría el lugar donde el criminal se empeñaría en hacer los delitos. Todo lo contrario, la palabra en el ejemplo (7) es un acrónimo por un sitio de las organizaciones sociales y culturales para mejorar el barrio.

Parece que la palabra “ortiba” en ejemplo (8) ha extendido el contexto del uso también. En una encuesta sobre los personajes del programa Operación Triunfo en Webconferencia.net, hay una categoría para el/la más “ortiba.” Los participantes no están comentando sobre un contexto de un tema criminal sino que quién es desleal en cuanto a la amistad. Pero el sentido original de “ortiba,” que viene de batidor, un préstamo italiano de battere por decir, es “revelar a la autoridad un delito” (Gobello u Oliveri 45). Los participantes de la encuesta no están acusando a los personajes del programa de algún delito. Así que como vemos en los ejemplos (6) y (7), el ejemplo (8) no trata con el tema criminal tampoco.

En cuanto al tema de la jerga criminal, ejemplo (2) nos señala algo importante también. Según la explicación parentética, la palabra vésrica “cobani viene de una jerga delictiva. En este caso, el ejemplo sí se refiere a un delito. Pero hemos visto otros ejemplos que invalidan la limitación del vesre al tema criminal y no es aplicable en cada caso. A pesar de eso, la asociación peyorativa sigue.

  1. Conclusiones e implicaciones para más investigación

A pesar de que la inversión silábica es un fenómeno común tanto en otros idiomas como en el español, y la mayoría de las palabras vésricas vienen del español, podemos distinguir el fenómeno del vesre de otras formas. Palabras del lenguaje nativo o los préstamos experimentan varios cambios lingüísticos. Entre los ejemplos demostrados acá existen los cambios semánticos (por ejemplo la metáfora en ejemplo (2) y el eufemismo en ejemplo (6)), la irregularidad de la inversión silábica y/o los cambios ortográficos. Varias combinaciones y ordenes de los cambios lingüísticos junto con la influencia cultural y social resultan palabras únicas y, por lo tanto, muy regionales.

La eliminación del vesre del discurso dirigido a los extranjeros demuestra que hay un limite social en cuanto al uso para reforzar la identidad del grupo. En cuanto a un limite geográfico, es posible que el entendimiento del vesre esté limitado a la región litoral. La explicación parentética de ejemplo (2) pone en duda un entendimiento nacional.

Parece que el vesre actual se haya mejorado en cuanto a la actitud del desdén en la que se base su origen. A pesar de originarse como una jerga delictiva, hay ejemplos donde el referente no es un criminal ni el contexto se refiere a un delito. Muchas de las palabras han perdido su connotación peyorativa y se han convertido en palabras aceptables. De hecho, hasta Jose Gobello incluye palabras vésricas en sus obras actuales del lunfardo y, en 2006, reconoce este cambio de la actitud social: “La actualidad cambia también a cada momento y sin duda la de hoy no es ya la misma de los días iniciales de esta labor” (Gobello u Oliveri 10).

Al investigar más este fenómeno, prefiero analizar las conversaciones espontáneas. Opino que los resultados encontrados aquí sean deliberados debido a la búsqueda intencional de palabras específicas. Seguramente, la investigación habría producido resultados distintos si se hubiera hecho una investigación más científica. Adicionalmente, quiero investigar las circunstancias en las cuáles los hablantes eligen una palabra vésrica en lugar de una palabra lunfarda o española. ¿Cuándo y porqué eligen decir “boloqui” en lugar de “quilombo” o desorden? Finalmente, quiero comparar el uso del vesre y el lunfardo entre Argentina y Uruguay.
V. Obras Citadas

“Bloopers de un pescador dolobu.” Taringa.net. 3 de marzo de 2010. Web. 13 de mayo de 2010. http://www.taringa.net/posts/humor/4821086/bloopers-de-un-pescador-dolobu.html›. Borensztein, Alejandro. “Crónica del bolonqui.” Elclarin.com. 14 de junio de 2009. Web. 13 de mayo de 2010.

Canónico, Sebastián. “RIOBA: Red de Instituciones Once Balvanera Abasto.” Redrioba.ning.com. 1 de noviembre de 2008. Web. 13 de mayo de 2010.

Che es malísimo.” Webconferencia.net. 15 de junio de 2007. Web. 13 de mayo de 2010.http:// www.webconferencia.net/gran-hermano-famosos/che-es-malisimo-337868.html›.

“Diccionario Vesre” Wikilibros.org. 21 de marzo de 2006. Web. 13 de mayo de 2010.

Federico, Juan.“¿Por qué hay más droga en Córdoba?” Lavoz.com.ar. 2 de marzo de 2008. Web. 13 de mayo de 2010.

Gobello, Jose. Vieja y nueva lunfardía. Buenos Aires: Editorial Freeland, 1963.

Gobello, José y Marcelo Oliveri. Diccionario del habla de Buenos Aires. Buenos Aires: Carpe Noctum, 2006.

“La tenés atroden.” Ole.com.ar. 4 de marzo de 2010. Web. 13 de mayo de 2010.

“Lazy town, stephanie el la vida real.” Taringa.net, 11 de noviembre de 2009. Web. 13 de mayo de 2010. ‹http://www.taringa.net/posts/imagenes/3892635/Lazy-town,-stephanie-en-la-

vida-real.html›.

Lipski, John M. El español de América. Madrid: Ediciones Cátedra, 2007.

“¿Quién Fue Para Uds..El/la Mas Ortiba?” Webconferencia.net. 3 de abril de 2005.

‹http://www.webconferencia.net/operacion-triunfo-2-foro-central/quien-fue-para- uds-215348-3.html›.

Teruggi, Mario E. Panorama del lunfardo: génesis y esencia de las hablas coloquiales urbanas. Buenos Aires: Ediciones Cabargón, 1974.




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