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PATRONES ELECTRICOS DE REFLEXIÓN


Una entrevista con Elaine de Beauport

por Steve Williamson



A modo de introducción: He visto como Jean Houston ha presentado a Elaine de Beauport año tras año en la Escuela de Misterio (sitio de reunión de Jean Houston); las primeras veces no recordaba su nombre y pensaba "ahí está otra vez la mujer de los tres cerebros". Pero la introducción de Jean no hubiera podido ser más apasionada; los comentarios de Elaine eran siempre provocativos y enigmáticos y su trabajo parecía ser fascinante, a pesar de que mis tres cerebros no lograban del todo entender bien sus tres cerebros. ¿Cuál es que era el cerebro reptil? ¿Por qué no hay un cerebro de los insectos? Incluso escribí una adivinanza chistosa para un sketch que hicimos el primer año: Si usted tiene tres cerebros y por lo menos (según Jean) cinco cuerpos, ¿cuántos problemas mente-cuerpo pueden haber? La primavera pasada asistí a un taller de fin de semana que Elaine dictó y me dejó muy impresionado; creo que está haciendo uno de los trabajos más interesantes y originales que hay.

Elaine estudió en Smith y Georgetown y recibió su doctorado en educación en Farleigh Dickinson. Ella ha trabajado con todas las edades, desde preescolar hasta universitarios, y esta gran gama está representada en su pensamiento y en sus escritos. Fundó la innovadora Escuela Mead para el Desarrollo Humano en Greenwich, CT, que abarcaba desde pre-escolar hasta primaria. Según una tesis reciente, de más de 260 escuelas alternativas que se fundaron en los años 60's y 70's, Mead es una de las cuatro que han sobrevivido. Mientras fue directora de Mead, se interesó en un novedoso trabajo científico sobre cómo el hemisferio derecho y el hemisferio izquierdo del cerebro reflejan diferentes modos de aprendizaje. Luego de más trabajos y estudios, se dio cuenta de que el cerebro era más que estos dos hemisferios; estaba lleno de estructuras, era un extraordinario conjunto de sistemas y concluyó que éstos debían tener un efecto muy importante en la manera como los seres humanos aprenden.


Se encontró con la obra de Paul MacLean, Jefe de Evolución del Cerebro y su Comportamiento del Instituto Nacional de Salud. El había estado investigando y escribiendo en revistas científicas sobre lo que él llamó la estructura del cerebro triuno. Pero MacLean creía que su trabajo brindaba un aporte a la comprensión de los problemas sociales y psicológicos y que no debía limitarse al laboratorio o a los especialistas. Lo consiguió en una famosa conferencia "Un encuentro de mentes" que dictó en una convención de educadores.

MacLean dijo que se trataba esencialmente de tres cerebros, cada uno de ellos desarrollado y relacionado con una etapa particular de la historia evolutiva. La parte más antigua, la que tenían los reptiles, se podría llamar el cerebro reptiliano (o complejo R). En los mamíferos aparece otra estructura, 'el cerebro paleomamífero' con una nueva gama de conductas típicas de los mamíferos: el cuidado de los más pequeños, la cooperación entre ellos, etc. Luego, con los seres humanos, apareció la estructura más reciente de la evolución, el cerebro neomamífero, (la neocorteza enormemente expandida) con su idioma, la visualización y las habilidades simbólicas. Pero la evolución es ahorrativa, no substituyó la estructura del cerebro reptil, sino que se la añadió a ésta. MacLean subraya que no están separados, sino que más bien son tres sistemas integrados en uno solo y por lo tanto, tri-uno. Sin embargo surgieron muchos problemas debido a la falta de coordinación de lo que, para todos los propósitos prácticos, eran tres sistemas.


MacLean afirmaba que todas las viejas estructuras intervenían directamente en la determinación de la conducta. Y que de estos cerebros conectados, aunque diferentes, surgían no sólo diferentes conductas, sino también muchos de los problemas con los que se enfrentan los seres humanos. Los etólogos como Conrad Lorenz y Nikolaas Tinbergern, ganadores del Premio Nobel, sostienen que el comportamiento que ellos han observado también se presenta en los seres humanos. El trabajo de MacLean aporta una explicación: el comportamiento humano es similar al que se observa en los animales, porque surge de aquellas partes del sistema cerebral, como el cerebro reptil, que es común entre los seres humanos y los animales. Los seres humanos comparten patrones primarios de comportamiento con otros animales, así como comparten las estructuras cerebrales. MacLean proporciona una lista de comportamientos; entre sus ejemplos está en primer lugar la selección y preparación del hogar, en segundo lugar el marcaje de un territorio, el número 6 es el patrullaje del territorio, el número 23 son las manadas.


El saber que estas tendencias existen, ayuda a explicar el comportamiento aparentemente irracional, como la violencia territorial de los adolescentes, que parecía no tener ningún sentido. Si uno comprende que el cerebro contiene estas estructuras más antiguas, diría de Beauport, uno tiene mayores oportunidades de reconocerlas y manejarlas a través de otras estructuras del cerebro.

Entonces, lo que Elaine y muchos otros han observado es que mientras las partes más antiguas del cerebro son necesarias, (son las que proporcionan el impulso hacia la vida y la supervivencia), a menudo no están bien integradas con los otros cerebros. El modelo fisiológico del cerebro de MacLean proporciona así al menos una parte de un modelo psicológico o una metáfora por medio del cual podemos comprender mejor nuestro comportamiento. (El sistema Reptil son los comportamientos repetitivos, el sistema límbico o emocional son los aspectos irracionales.)

(Para los diferentes usos que hace Jean Houston de las mismas fuentes y materiales en la Prolepsis o ejercicio de la memoria evolutiva, véase el capítulo 5 de The Possible Human.)

Elaine llegó a este trabajo a través de la educación y de su interés en las teorías sobre el aprendizaje y el comportamiento; trabajó durante quince años con el material y elaboró lo que ella llama un plan de estudios para adultos. Este año va a publicar un libro en español y espera que para el próximo año pueda publicarse la versión en inglés. Dada la complejidad de su trabajo, la mejor forma de abordarlo es a través de un seminario o taller. Elaine frecuentemente dicta talleres tanto en Estados Unidos como en Venezuela. Para ponerse en contacto con ella comuníquese con el Instituto Mead, 2109 Broadway, Nueva York, NY 10023 (212) 866-4229. o a través de Diane Waller, 400 East 56th Street, Nueva York, NY 10022 (212) 759-1740.


SW: En primer lugar, ¿Cómo conociste a Jean Houston? Eso es una cosa que tienen en común los lectores de Dromenon, porque este boletín llega principalmente a aquellas personas que han participado en uno de sus talleres en el transcurso de los años.


EdB: Conocí a Jean y la invité a que viniera a la Escuela Mead; me apoyó mucho, muchísimo. Después estudié con ella de forma interrumpida durante varios años, y fue entonces cuando tuve una extraordinaria experiencia que me movió bastante. En el taller de Jean vi el átomo dividiéndose en varios colores, una experiencia muy gratificante. Esa ha sido la clave para captar cosas como por ejemplo, que la vida es energía; la clave para entender que tenemos que dividir los átomos dentro de nosotros mismos.


SW: ¿Fue el resultado de ejercicios o...?


EdB: Fue el resultado de ir con Jean durante todo el trayecto hasta el infinito. Fue el resultado de hacer un taller de siete días en el que hice todos los ejercicios que pude, me negué a quedarme fuera y permanecí allí. La última experiencia duró cinco horas y Jean no trató de interrumpirla. Creo que la clave realmente es permanecer allí el tiempo que sea necesario, mientras el sistema de la mente-cerebro esté funcionando.


SW: Cuando se fundó la Escuela Mead, usted comenzó enfocándose en el trabajo con los niños, pero luego cambió a los adultos, ¿por qué?

EdB: Bueno, hay una filosofía muy profunda detrás de eso. Hemos hecho algunas cosas realmente extraordinarias en la Escuela Mead en términos de expandir las capacidades de aprendizaje y ampliar la conciencia, pero nos dimos cuenta de que nuestra lucha siempre era con los padres. El niño quería complacer a sus padres y ser amado por ellos. Se hizo muy evidente que la limitación estaba en la mente de los adultos, porque cualquier cosa que hiciéramos con la mente del niño, estaría limitado por lo que los padres fueran capaces de entender o valorar y alentar, o todo lo anterior. Así que me gustaría decir que el futuro del mundo no está en el cambio de los niños; el futuro del mundo está en el cambio de la mente del adulto. El niño quiere y necesita el amor de los padres; esa es una realidad muy humana.

SW: Así que al mismo tiempo que usted comenzó a dictar los talleres, también profundizó en el trabajo de MacLean. ¿Qué ocurrió?


EdB: Si nosotros tenemos estas otras dos estructuras del cerebro dentro de nosotros, tal como MacLean sugiere, el juego educativo se trata de cómo llegar hasta allí. E incluso en términos psicológicos, sería mucho más dinámico entender y comunicarse con la parte límbica del cerebro como una estructura de aprendizaje. Ofrece una perspectiva mucho más amplia; no se trata sólo de asumir la relación con tu madre y tu padre. Es realmente sobre el desarrollo de la calidad emocional de tu vida. Eso es lo que me interesa, que las personas sepan que tienen un cerebro emocional y que sepan que también tienen un cerebro del comportamiento, que reacciona e interactúa y crea patrones.

SW: Así que cualquiera que sea su educación, su vida familiar, el contexto en el que se encuentran, ¿ser humano implica unas estructuras fisiológicas específicas, así como determinados problemas psicológicos?


EdB: Lo cual tiene que ver con la existencia de estas estructuras cerebrales. Uno tiene que saber que tiene una mano, para poder aprender a utilizar una mano. Los padres saben que uno tiene una mente, y por eso lo mandan a la escuela. Y entonces uno dice, ¡Vaya, tengo una mente! pero no le dicen nada sobre las otras dos bases de la mente. Tenemos una estructura del cerebro límbico y una estructura del cerebro básico.

SW: ¿Y cómo aplicó con los adultos lo que aprendió en Mead? Pronto saldrá publicado un libro suyo.


EdB: Bueno, sucedió que me tomé seriamente lo de las estructuras del cerebro que MacLean propuso y la experiencia de investigación. Si voy a educar a los adultos, una de las cosas que sé es que hay que presentar las cosas con un poco de lógica; hay que presentárselas a sus neocortezas. Así lo está haciendo la psicología; está tratando de llegarles a su psique. El reto era si yo iba a poder inventar los procesos necesarios para poder entrar en los otros sistemas cerebrales. Tenemos una forma muy bien definida para abordar el proceso racional; todos sabemos lo que tenemos que hacer para ser racionales. No siempre es cierto, pero podemos reconocer con facilidad el enfoque racional y seguirlo. Está a la disposición. Así que el trabajo, los quince años de talleres, se basaron en la formulación de estos procesos distintos. Lo primero que tuve que hacer fue desechar el concepto de que el cerebro era un cerebro de partes. Después, creo que lo más original que hice fue ver el cerebro como energía; creo que aún sigue siendo la cosa más importante que hago. Toda la materia es energía. Tú y yo somos energía. Entonces supongo que se podría decir que la energía se transformó ella misma en una mano, un ojo y una nariz y en los tres sistemas cerebrales diferentes, y una vez que entiendes que el cerebro es energía. . . cuando te das cuenta de que el cerebro realmente es energía, es cuando puedes proponer procesos y esos procesos pueden ir desde el más grueso y evidente, hasta el más fino. Luego propuse diez inteligencias diferentes y eso es lo que se desarrolla en el libro.


SW: Pero usted no está hablando de fisiología, su enfoque es desde otro ángulo. Usted no está haciendo disecciones o tomografías del cerebro y cosas similares. Su trabajo me pareció muy, muy original. ¿Qué la llevó a trabajar de esta manera?


EdB: Por mucho tiempo trabajé con personas de dos o tres años de edad y después seguí con todos los años hasta llegar a la universidad. Cuando uno hace esto, la pregunta fundamental es: ¿Cómo aprende la gente? Una y otra vez la pregunta es ¿cómo aprendemos? La escuela se llama Escuela Mead para el Desarrollo Humano. Quería saber qué era lo que hacía que la gente se desarrollara.

SW: ¿Cómo contribuye con su trabajo la fisiología del cerebro, la diferencia entre las dos mitades del cerebro, etc.?

EdB: Casi todo en la vida se torna diferente cuando se ve a través de estas tres estructuras distintas. Por ejemplo, hay tres Stephens sentados allí y hay tres Elaines sentadas aquí. Si enfocas en las sutilezas del sistema inmunológico que la gente está tratando de entender, no hay enfoque físico del sistema inmunológico, a menos que usted sea químico. Si partimos del sistema de MacLean del tallo cerebral y le añadimos la columna vertebral, lo que obtenemos es lo que podríamos llamar el cerebro del sistema nervioso. "Reptil" no transmite a cabalidad su significado. Yo creo que me permite mirar a otras personas y mirar los patrones de mi propia vida de una manera más neutral, como una herencia de la energía y con cierta curiosidad.


SW: ¿Permite que la mente controle la tentación de interferir con lo que percibe?

Ed: Si. Bueno, me da libertad. No tengo por qué culparme. Puedo echar libremente un vistazo a mi comportamiento y decir, “Oh, está bien... tú eres una educadora y la educación ha estado en tu familia durante varias generaciones, esos son algunos patrones buenos ". No hay manera de que pueda responder a esta pregunta en una forma simple, es casi la respuesta es todo mi trabajo. A menos que usted tome distancia y observe sus patrones convirtiéndose en un observador, y aprecie los dones que sus padres le dieron, y observe los patrones que le dieron en su vida que no le son útiles y los reestructure sin culpa; eso nos lleva a actualizar los valores del pasado, traer los valores del pasado al presente. Saber que existen tres sistemas cerebrales puede, eventualmente, ser la cura de la culpa. El valor es, que nos permite mirar las emociones sin analizarlas. Es tan extraordinario; cuando ves la emoción como energía, luego puedes permitir que la energía emocional entre, sin pensar que tienes que actuar, hacer algo con respecto a ella, o pensar que tienes que pensar en ella; solo hay que sentirla. Y luego te puedes poner en contacto con la sinfonía o el jazz dentro de ti. Te liberas de analizar tus emociones o de analizarte a ti mismo. No sé si puedo transmitir lo grande que es ésto. Tener la libertad para vivir el ser interior, sin tener que actuar hacia fuera, o analizarlo, o intervenir en eso. Creo que esto es lo emocionante, que las emociones son en realidad una escala de energía desde la más sutil y quieta hasta la más exuberante. No tenemos que actuarlas si conseguimos esa libertad interior para tocar nuestro instrumento. No pueden imaginarse lo maravillosa que será su vida. Creo que es la única respuesta a la violencia, porque hay violencia en todos nosotros. Es energía reprimida lo que tenemos allí.

SW: El individuo se da cuenta de que hay violencia, pero no se la puede sacar, tirar de ella como si fuera un diente y no puede hacerla más sutil sino a través de la observación. ¿Los patrones se heredan en el cerebro reptil?


EdB: Nosotros heredamos patrones, pero cuando hablamos de violencia estamos hablando de algo diferente: es la química en el cerebro más profundo. Una fuerza que nos mantiene vivos. Estamos hablando de la química, que es algo diferente a los patrones. Todos nosotros la tenemos, todos tenemos la química que nos enciende. A todos nos ponen a prueba nuestro poder. Por ejemplo, quiero más sidra, pero no hay; eso me frustra. Se trata realmente de nuestro poder cerebral y cuando se pone a prueba, se frustra. Y sucede tan pronto como nos levantamos en la mañana; se frustra. Si no sabes que tienes una historia de frustración, a continuación la pagas con alguien y luego tratas de resolverlo físicamente. Bueno, voy a deshacerme de ti, voy a sacarte de mi camino. Creo que sólo el saber que tenemos tres estructuras cerebrales por separado, nos va a dejar mirar y decir que la intensidad es una parte integrante de la química del cerebro.


SW: ¿Qué espera la mayoría de la gente sacar de su libro?


EdB: No tener que volver a usar la palabra inconsciente, que hay seis maneras de lo que ellos en este momento llaman el inconsciente, si pueden aprenderlas. Eso es lo más importante que quiero comunicar. También pueden aprender de las demás inteligencias que pueden ser psíquicos, que pueden desarrollar su propia intuición. Que no vuelvan más nunca a vivir su vida basados en una sola inteligencia. Nunca podrán ser felices con base a una sola inteligencia.


SW: Su trabajo no parece hacer que la gente se sienta más mecánica, de alguna manera dividida, ¿por qué será eso? ¿Por qué este trabajo no acentúa la sensación de estar divididos, de alienación?


EdB: Porque en la base de todo esto, está el amor por los seres humanos. Pero el amor de los seres humanos… mi definición de Dios va de lo finito a lo infinito. Dios es la palabra que define el infinito, el misterio. Sin embargo, yo veo a Dios como toda la creación y por lo tanto, es mejor que los seres humanos no se queden afuera. Cada humano que nace es un ser divino, ya, al nacer, sólo hay creación. Y esto se refleja en toda la obra. Esta pieza humana de la creación humana tiene posibilidades finitas y tiene posibilidades infinitas. Y el nombre del juego es: en qué parte en la creación queremos jugar. Así que creo que me siento muy exuberante, muy creativa espiritualmente.


SW: Hay muchos modelos. En este momento en los Estados Unidos hay todo tipo de misticismos. Usted le llega a esto desde un ángulo muy diferente, sin embargo termina en un lugar similar. Es algo muy espiritual y místico.


EdB: Bueno, yo recibí dos educaciones paralelas y creo que mi trabajo es traducirlas a un lenguaje físicamente comprensible, es decir, al lenguaje de nuestra época. Creo que estamos en un momento en el que se están fusionando todos los misticismos, y eso es muy hermoso. Sin embargo, también se van a ver arrastrados por su pasado, y no serán tan libres para hablar de lo que sucede ahora. Traen con ellos su historia, no importa lo que hagan y esa es la gran debilidad para la gran fertilización, el gran despertar que ha ocurrido. Creo que el lenguaje común de todo misticismo es la energía. Ese es el lenguaje común, la energía es vibración. Ese es el lenguaje común que todas las personas en la tierra hablan. El misticismo nos está abriendo a las vibraciones más finas del mundo, las cuales son tremendamente importantes, porque nos hemos quedado atrapados en las vibraciones más gruesas. Sin embargo, el nuevo mundo, la nueva creación, nos llevará desde lo más grueso, honrando la creación aquí y ahora, a la realidad cuántica de la inteligencia intuitiva, de los fenómenos psíquicos y místicos.


SW: Como estudiante de filosofía, siento esta contradicción. Lógicamente, su trabajo depende de la exactitud de la fisiología en la que se basa, sin embargo, al mismo tiempo se percibe como independiente cuando se experimenta en la práctica. Si se descubre que la teoría de MacLean está equivocada, ¿está usted atada a una fisiología particular?


EdB: No, porque mi trabajo no está basado en la fisiología pura; se basa en la fisiología y en la nueva física. Veo los sistemas cerebrales como energía que vibra desde las realidades más gruesas a las más finas, no como un sistema de partes fijas, tal como se presenta en la investigación de MacLean.

SW: ¿Por qué esto no hace a la gente sea involucrada en si misma en vez de más consciente? ¿Por qué no hace que la vida sea más complicada?

EdB: No lo sé, tal vez lo único que podemos hacer es alejarnos de tu pregunta. Lo que quiero decir es que soy energía; doy un paseo por la ciudad y soy energía. Ah. . . cuando reflexiono sobre las cosas que me preocupan, entonces las veo de una manera distinta; miro mis comportamientos o mis emociones o mis pensamientos. Esta mañana yo me sentía extraña, yo sabía que tenía que retirarme y meditar, entrar en mi cerebro intuitivo. Entonces me di cuenta de que yo quería venir a hablar contigo y me dispuse a venir aquí. Así que utilicé mis tres cerebros para prepararme para el día y para echar un vistazo a mi vida después. Yo sé que no voy ir caminando por ahí (en Broadway en la parte alta del lado oeste) en mi cerebro emocional. Primero quiero cambiar a mi primer cerebro. Voy a entrar en una caminata de meditación y en un determinado ritmo. No voy a dejar entrar todo eso en mi ser emocional. Voy a ir a Zabars, a comprar algunas cosas y luego a una cita que tengo a las cuatro. Utilizo el cerebro de las rutinas. No voy a gastar en la calle la emoción que siento aquí y ahora.

SW: Cuando camino por el parque para recoger a mi hijo, me parece que siempre caigo en la misma ruta, como una especie de encarrilamiento, mi ruta preferida, a menos que conscientemente decida cambiarla.

EdB: Llame a lo que está haciendo, un ritmo, no un encarrilamiento. Todavía tengo pendiente la pregunta que me hizo antes. Las personas ya han derrotado a MacLean, los científicos dicen que todo es tan complejo allí, que todo está integrado y sin embargo, al mismo tiempo los científicos demuestran que se puede acceder a cada uno de ellos por separado. De lo que me doy cuenta en mi propia experiencia personal, es que ha sido muy importante acceder a ellos, así que si se olvidan del trabajo del cerebro, lo que espero es que no se olviden de estas inteligencias, estos diez procesos de la conciencia. Hay una inteligencia de las rutinas, una inteligencia de los parámetros cuando usted camina por el parque, y si quiere salir de ese encarrilamiento, como usted lo llama, necesita de la inteligencia básica para salirse. Si desea desarrollar algún otro trabajo tiene que desarrollar nuevos parámetros. Creo que con lo que estoy plenamente dispuesta a continuar es con la enorme importancia de estas inteligencias. No me importa si la gente se interesa en sus cerebros o no. Al final lo que me importa es que el ser humano sepa que hay una inteligencia afectiva, y que sepa como se puede sentir afectado por alguien. Lo que realmente me importa es que los seres humanos sepan cómo motivarse a sí mismos y como encender la luz de su llama interna y seguir caminando. Lo que realmente me importa es que todos sepamos que somos místicos. Quiero decir que realmente me voy por allí. En cierto modo, me importa un bledo si sabemos o no que hay cerebros. La razón por la que utilizo los cerebros es porque ese modelo me ayudó a ver y a conocer las inteligencias y también porque es un lenguaje racional. Le hablamos a la inteligencia cognitiva. Mi interés está en lo espléndido de los seres humanos. Mi interés está en liberar. Para liberarnos a nosotros mismos vamos a necesitar muchos caminos. Yo no creo que necesitemos más peleas con la ciencia, así que asumo la nueva física y digo que esa es la base de la energía y el misticismo, y tomo el nuevo modelo del cerebro y digo que por eso es que podemos tener inteligencias múltiples, eso es todo.


SW: ¿Cómo es que uno aprende lo que aprende, es por introspección?


EdB: Son la introspección y la experiencia intuitiva las que me han llevado a descubrir estas piezas particulares de investigación que han sido tan significativas. Y cuando voy a crear un taller sigo utilizando la inteligencia visual y la inteligencia intuitiva. Les diré que la última parte del libro se llama “Hacia el año 2000".


SW: Parece haber un caos tan grande, político y cultural, tanto en los EE.UU. como en todo el mundo.


EdB: Es en todo el mundo. Mi percepción es que el mundo se está cayendo sobre si mismo. El mundo se está juntando en todos los sentidos: visual, económica, y culturalmente, y en ese desmoronamiento está el dolor, la violencia, el rechazo y la resistencia. “Sí, un poco de eso, no, nada de aquello". Es un momento muy poderoso, todos tratando de protegerse a sí mismos, y sin embargo sin ser capaces realmente de no formar parte del proceso.

SW: Pero, sin embargo, usted es optimista.

EdB: Oh, sí, sí. Desde la gran crisis, la vida tiene que sobrevivir y lo hará. Cuando digo “libera mi gente”, me refiero a que hay diez vías para salir de esto, “para salir de Egipto.” Creo que los traumas vienen de la mente humana. Creo que nosotros somos el problema, y es por eso que cualquier persona que nos muestre otras maneras de usar nuestra mente está haciendo algo muy grande, algo bueno, no importa cómo lo haga. En el último capítulo de mi libro hago dos cosas: me centro en la filosofía social y en la acción individual. La sección sobre filosofía social habla acerca de lo que la religión, el gobierno y la educación tienen que hacer. Creo que lo más importante que tiene que hacer la religión es permitir que sus valores se actualicen. Debido a su tremendo impacto, la democracia tiene que cambiar. Es un cerebro que habla y ahora lo que dice se puede ver en la televisión, así como la falta de acción; es muy evidente. En términos del sistema de los tres cerebros, hay mucho que decir al gobierno, en particular, a la democracia. Viviendo en Venezuela, uno ve el impacto que el cerebro límbico apasionado puede tener en la democracia, con su persistente patrón de dictadura. En la educación, hasta que cada sistema escolar no tenga un centro de inteligencias múltiple, un centro de cómo-aprenden-las personas, no creo que la educación cambie.




En la sección sobre la acción individual tengo una pequeña lista de diez cosas que uno puede hacer mirando hacia el año 2000. Es una fórmula fácil de recordar: diez cosas que todo ser humano puede hacer para tener una vida mejor para el año 2000.


  1. Decida cómo valorar la vida misma. Sea capaz de describirlo en pocas palabras o con un símbolo.

  2. Inteligencia de los patrones. Describa seis patrones que usted haya heredado de sus padres y que afectan su comportamiento para bien o para mal y en lugar de maldecir la oscuridad, encuentre cuál es el patrón que está involucrado. En cada oscuridad hay algún patrón que lo vincula.

  3. Parámetros. Simplifique alguna de sus rutinas cotidianas. Tome conciencia de un valor, mito, historia o ritual antiguo que usted que ha heredado. Actualícelo a la fecha, simplifíquelo y relaciónelo con su vida diaria.

  4. Inteligencia motivacional. Identifique cinco cosas que lo emocionan y esté dispuesto a utilizarlas para tener un gran día.

  5. Inteligencia de los estados de ánimo. Aprenda y practique al menos una forma de salir de la ira, la frustración y la tristeza.

  6. Inteligencia afectiva. Cada día permítase dejarse afectar por algo que aprecie en alguien o por algo bueno que pasó

  7. Inteligencia racional. Al menos una vez a la semana, trate de comprender uno de los eventos o problemas en su vida diaria que le molestan.

  8. Inteligencia asociativa. Todos los días, invierta al menos diez minutos para buscar lo que aprecia en alguien o algo.

  9. Inteligencia espacial. Seleccione una imagen o las palabras capaces de inspirarle o guiarle y colóquelas en algún lugar de su entorno para enriquecerlo.

  10. Inteligencia intuitiva. Diariamente practique la meditación o la quietud.

SW: ¿Qué va a hacer ahora? Su libro saldrá en Inglés ¿y luego qué?



EdB: Estamos considerando crear un centro en Venezuela para América Latina. El libro es una introducción al plan de estudios para adultos en el que he estado trabajando desde que dejé la Escuela Mead. Lo que está dándome vueltas en la cabeza es que he visto la manera de crear una escuela de adultos dentro de un modelo de "nueva escuela", tomar el plan de estudios y ponerla en un formato del Club de la Mente, en lugar de un Club Mediterráneo. Un lugar a donde la gente vendría para unas vacaciones de aprendizaje. Y donde habría maestría, en lugar de un poco de esto o un poco de aquello. Usted sabría que había algo más allí. Eso es lo que me tiene ocupada ahorita. Me mantiene la mente viva.

Revista DROMENON - Summer 1995

ELECTRIC PATTERNS OF REFLECTION

An interview with Elaine De Beauport

by Steve Williamson


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