El vehículo: influencia de aspectos de diseñO. Seguridad de los vehiculos: conceptos de seguridad primaria y secundaria. Componentes de la seguridad primaria. Componentes de la seguridad secundaria. El problema de la compatibilidad



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ESTT - OEP 2013

Grupo de Materias Comunes de Movilidad Segura

Elaborado en 2011


TEMA 34


EL VEHÍCULO: INFLUENCIA DE ASPECTOS DE DISEÑO. SEGURIDAD DE LOS VEHICULOS: CONCEPTOS DE SEGURIDAD PRIMARIA Y SECUNDARIA. COMPONENTES DE LA SEGURIDAD PRIMARIA. COMPONENTES DE LA SEGURIDAD SECUNDARIA. EL PROBLEMA DE LA COMPATIBILIDAD. ESAFETY: CONCEPTO Y EFECTOS. PAPEL DE LAS TECNOLOGÍAS EN LA MEJORA DE LA SEGURIDAD: RESUMEN DE EFECTOS. LUCES DE CONDUCCIÓN DIURNAS.

    ÍNDICE





  1. EL VEHÍCULO: INFLUENCIA DE ASPECTOS DE DISEÑO. 2

  2. SEGURIDAD DE LOS VEHICULOS: CONCEPTOS DE SEGURIDAD PRIMARIA Y SECUNDARIA 2

  3. - ELEMENTOS DE SEGURIDAD PRIMARIA 3

  4. .- LA SEGURIDAD PASIVA DE LOS VEHÍCULOS 11

  5. EL PROBLEMA DE LA COMPATIBILIDAD 20

  6. ESAFETY: CONCEPTO Y EFECTOS. 20

  7. PAPEL DE LAS TECNOLOGÍAS EN LA MEJORA DE LA SEGURIDAD: RESUMEN DE EFECTOS. 21

  8. LUCES DE CONDUCCIÓN DIURNAS 22

  9. ANEXO I: 23

  10. SISTEMAS RETENCION INFANTIL: 23

  11. ANEXO II. BIBLIOGRAFIA 26

EL VEHÍCULO: INFLUENCIA DE ASPECTOS DE DISEÑO.

De los 3 factores determinantes en los accidentes (hombre, vía, vehículo) se tratará en este tema las diferentes actuaciones que se realizan sobre los vehículos para mejorar la Seguridad Vial; ya que es indiscutible su influencia en los accidentes. Aunque actualmente no suelen intervenir como causa directa o principal, sí influye asociado a los demás factores, como elemento que puede incrementar o reducir el riesgo que se plantea en cada situación concreta.

Cuando aparecieron los primeros vehículos de motor, hace aproximadamente un siglo, la mayor preocupación de los fabricantes era la de perfeccionar técnicamente el invento sin tener en cuenta la seguridad, ya que el tráfico era muy escaso y las velocidades poco elevadas. Posteriormente, al aumentar la cantidad y gravedad de los accidentes, la seguridad se empezó a tener presente en los diseños de vehículos, ya fuera de forma voluntaria por los propios fabricantes, o por medio de la legislación.

La reglamentación y la homologación son los instrumentos de los que se valen las administraciones públicas para establecer exigencias a los vehículos en defensa de los ciudadanos. Al principio, cada país legislaba sus propios reglamentos de seguridad, pero poco a poco, al aumentar el comercio internacional de vehículos, las limitaciones y reglamentos que cada país introducía para sus vehículos iban adquiriendo un carácter más internacional.

Por ello que se hizo necesaria una "puesta en común" de toda la legislación concluyendo con la firma del Acuerdo de Ginebra del 20 de marzo de 1.958.

En los últimos años, toda la legislación internacional ha sido desarrollada en 2 organismos: la ONU y la UE. En nuestro país es actualmente la Unión Europea, con su zona de libre tránsito de mercancías, la que va imponiendo las directivas parciales de homologación de partes de vehículos. A estas normativas se añaden en cada país los de carácter nacional resultando, en conjunto, que el vehículo automóvil es, probablemente, uno de los productos industriales más reglamentados.

Puesto que es preciso mantener los vehículos en condiciones idóneas de uso tales que permitan prevenir los accidentes por fallos mecánicos, el mejor sistema para conseguir este correcto mantenimiento es la verificación del estado de conservación y funcionamiento de los elementos esenciales de seguridad a través de inspecciones periódicas, reguladas por el R. D. 2042/1994, de 14 octubre.

SEGURIDAD DE LOS VEHICULOS: CONCEPTOS DE SEGURIDAD PRIMARIA Y SECUNDARIA

La seguridad primaria o activa es la que debe tener un vehículo para evitar que se produzca un accidente. Comprende un conjunto de elementos destinados a que el conductor tenga siempre un completo y perfecto dominio sobre su vehículo, procurando que sea dueño de sus movimientos en cada momento.

Por el contrario, la seguridad secundaria o pasiva comprende una serie de dispositivos cuya misión consiste en tratar de disminuir al máximo la gravedad de las lesiones producidas a las víctimas de un accidente una vez que éste se ha producido.

1) FRENOS

La diferencia fundamental entre la seguridad activa o pasiva es que la primera trata de evitar los accidentes y requiere una actuación previa del conductor. La segunda, por el contrario, no trata de evitar los accidentes sino que intenta evitar o disminuir sus daños lesivos al mínimo, y actúa de forma automática, es decir, independientemente del comportamiento del conductor.

Sin lugar a dudas, siempre es mejor evitar que se produzca un accidente por fútil que sea, que colisionar esperando que se produzcan lesiones leves. Este principio debería estar siempre muy presente en el intelecto del conductor.

Por ello se debe prestar una especial atención a la seguridad activa, que depende en gran medida de las acciones y decisiones que puede tomar el que está a los mandos del vehículo.

- ELEMENTOS DE SEGURIDAD PRIMARIA

Este tipo de seguridad engloba todos los elementos del vehículo cuya misión es mejorar las condiciones dinámicas del mismo para contribuir a la disminución del número de accidentes.

Como ya se ha comentado antes, muchos de estos componentes están sometidos a una amplia legislación. Además, los fabricantes deben llevar a sus vehículos a los laboratorios oficiales para obtener su correspondiente certificado de homologación, ya sea de forma total (el vehículo completo) o parcial (alguna de sus partes).

Los frenos son un elemento imprescindible desde que el hombre inventó la rueda, y al incrementarse las velocidades de los vehículos, su importancia ha ido aumentando.

Hay 2 tipos de frenos: de tambor y de disco, aunque el principio en el que se basa su actuación es el mismo. El funcionamiento es sencillo: el conductor acciona con su pie un pedal que actúa sobre una bomba hidráulica. A través de un circuito se transmite la presión a las zapatas o a las pastillas, aproximándolas al tambor o a los discos respectivamente, provocando el rozamiento entre ambas piezas, y por ende, la disminución de la velocidad.

Se trata de transformar la energía cinética que tiene un vehículo en movimiento en energía calorífica, para así disminuir su velocidad de circulación. La forma de actuar es frotando una pieza móvil (zapata o pastilla) sobre otra fija (disco o tambor) que gira solidariamente con las ruedas. Como la energía ni se crea ni se destruye, sino que simplemente se transforma, por lo que podemos deducir que para disminuir la velocidad de un vehículo muy pesado o que circule a gran velocidad habrá que transformar mucha energía, lo que puede provocar un recalentamiento excesivo de los componentes del sistema de frenado, y perder eficacia. Este fenómeno se suele producir cuando se desciende por pendientes muy pronunciadas y de gran longitud (puertos de montaña) y se hace un uso excesivo de los frenos en vez de utilizar el motor para retener el vehículo, pudiéndose incluso perder el control del mismo.

Los frenos de tambor disponen de una gran superficie de frenado, pero tienen el inconveniente de que disipan muy mal el calor que se genera en cada frenada.

Los frenos de disco tienen una mejor ventilación por lo que este recalentamiento es más difícil que se produzca. De todas formas, los frenos están para ser utilizados, claro está, pero se debe hacer un uso moderado y responsable de los mismos para no abusar de ellos y dosificar su esfuerzo.

El servofreno es un sistema que ayuda al conductor a frenar, pues aumenta en varias veces la fuerza ejercida en el pedal, proporcionando una mayor comodidad y seguridad en el frenado. La mayoría de los vehículos que salen al mercado actualmente lo llevan incorporado.

Los vehículos actuales suelen disponer de un circuito de frenos doble asistido con servofreno, válvula compensadora, frenos delanteros de disco ventilados y traseros de tambor de gran diámetro.

2) EL ABS

Aunque forma parte del sistema de frenado, se estudia aparte por la gran importancia que tiene en la actualidad. El ABS toma su nombre de la expresión inglesa "Anti-skid Brake System", que significa "sistema de frenos antideslizantes".

Su misión consiste en evitar que las ruedas se bloqueen al frenar a fondo. Esto permite al conductor tener en todo momento el control de la dirección, especialmente sobre firmes resbaladizos o mojados que presenten baja adherencia.

Se compone de un sensor que mide la velocidad de giro de cada rueda analizando su situación y transmitiéndola a una unidad de control, la cual analiza la situación y ordena inmediatamente aumentar o disminuir la presión de frenado sobre cada una de ellas, para evitar que se bloqueen y se produzca un derrape.

Hay que tener especial cuidado si se circula por lugares encharcados en los que se puede producir el fenómeno de "hidroplaneo", cuando una fina capa de agua impide que las ruedas pisen el suelo, pues el ABS podría funcionar erróneamente. También hay que tener en cuenta que no reduce la distancia de frenado frente a un sistema convencional.

3) EL ESP

La palabra corresponde al acrónimo de “Electronic Stability Program”. Se trata de un sistema electrónico capaz de corregir la pérdida de trayectoria del vehículo. Actúa mediante el frenado selectivo de cada una de las ruedas, y restringiendo la potencia del motor mediante un corte de alimentación. Es como si el conductor actuase a la vez con el acelerador y con 4 pedales de freno independientes a cada rueda, para tratar de compensar el movimiento del coche y devolverlo a la trayectoria deseada.

Aunque el término ESP es el más difundido, realmente está registrado por un solo fabricante de automóviles. Los demás constructores que tienen sistemas similares emplean terminologías diferentes, tales como DSC, VDC, PSM, DSTC o VSC.

Conviene desconectarlo al circular en condiciones de baja adherencia, por ejemplo, sobre nieve o pavimentos embarrados, pues no permitiría circular con facilidad en esos casos.

4) LA DIRECCIÓN

Es el órgano encargado de orientar al vehículo para conseguir que su trayectoria se adapte al trazado de la vía y poder realizar las maniobras necesarias. Inicialmente, el conductor debía realizar grandes esfuerzos para manejarla por lo complicados y poco efectivos que eran los sistemas de palanca que se utilizaban, ya que la resistencia que oponen los neumáticos es muy elevada. El primer avance fue la aparición del volante, aunque mover el volante de un camión a baja velocidad requería estar en buena forma física y tener los brazos robustos.

Para poder vencer mejor esa resistencia apareció en 1933 la dirección de cremallera. Consiste en un mecanismo que permite multiplicar la fuerza ejercida por el conductor a través del volante, proporcionando gran precisión en los giros. Posteriormente se perfeccionó mediante un sistema hidráulico, denominándose dirección asistida, permitiendo tener que realizar un esfuerzo menor para manejar el volante, incluso en vehículos pesados, facilitando la maniobrabilidad. En el año 1988 se presentó en el mercado un vehículo de tipo turismo con dirección a las cuatro ruedas. Este método se desarrolló con objeto de mejorar la estabilidad del vehículo en las curvas amplias y rígidas y reducir el radio de giro en las curvas cerradas. Así, a gran velocidad, las ruedas traseras giran en el mismo sentido de las delanteras, y en giros cerrados (por ejemplo, al aparcar), las traseras giran en sentido contrario a las delanteras, y permiten al vehículo girar en un radio inferior al que necesitaría si tuviera sólo las ruedas delanteras directrices.

5) LOS NEUMÁTICOS

El neumático es la parte elástica del conjunto rodante y el responsable del comportamiento dinámico del vehículo. Constituye el único punto de unión entre el vehículo y el suelo, cuya superficie de contacto no suele ser generalmente mayor que la suela de un zapato de tamaño normal. Sobre ellos descansa todo el peso del vehículo. Es posible que sea la parte más importante de las que forman la seguridad activa, y, con frecuencia, una de las más olvidadas.

Si bien las primeras ruedas eran de madera con una banda de rodadura de goma maciza; en Siglo XX, en los años 40 aparecieron los neumáticos sin cámara y las llantas de aleación ligera, que aportaron una mejor suspensión y un buen nivel de resistencia.

Un neumático se compone de la cubierta, la cámara (que puede estar incorporada a la cubierta) y el aire que proporciona la presión necesaria.

Los neumáticos afectan en gran medida a la marcha del vehículo por 3 motivos: por sus propias características; por las condiciones del vehículo y por la forma de conducir.

Su tamaño tiene también gran influencia en el comportamiento del vehículo: si se montan unos de mayor diámetro se disminuye la potencia en las ruedas y se aumenta la velocidad. Por el contrario, si se disminuye el diámetro se aumenta la potencia y disminuye la velocidad. En ambos casos quedan afectadas también la dirección y la suspensión.

La variación de la anchura también influye de forma que, cuanto más anchos sean, proporcionan mayor estabilidad y agarre, aunque se produce otros efectos negativos: una pérdida de potencia y velocidad punta al aumentar los rozamientos; se favorece el fenómeno de hidroplaneo al presentar mayor superficie de contacto; suponen un mayor esfuerzo para la dirección y la transmisión; se aumenta el consumo de combustible.

Los neumáticos presentan unos dibujos en forma de surcos sobre la cubierta que sirven de canales de evacuación de agua en caso de circular por calzadas mojadas, permitiendo al vehículo un desplazamiento más seguro, estable y confortable.

Los neumáticos están provistos de unos indicadores de desgaste que aparecen cuando quedan 1,6 mm de profundidad de los surcos de la cubierta, recordando que se deben sustituir por otros nuevos.

Se deben usar los neumáticos adecuados de acuerdo con las especificaciones que indique el fabricante, y con la carga y prestaciones que se le van a exigir.

Es muy importante el mantenimiento de este elemento en buen estado de funcionamiento, y se debe comprobar periódicamente: La correcta presión de inflado, la presencia de deformaciones, cortes, grietas, roturas y el desgaste del dibujo de la banda de rodadura.

En 1997 apareció un nuevo tipo de neumático cuyo nombre comercial es PAX, que permiten circular con el neumático pinchado durante 200 Km. a 80 km/h sin cambiar la rueda.

6) LA SUSPENSIÓN

La suspensión está formada por el conjunto de elementos cuyas funciones son: suavizar la transmisión de las irregularidades del terreno al habitáculo, permitir un buen agarre del coche al suelo y mejorar la estabilidad del mismo.

La estabilidad del vehículo se consigue a través de los muelles, ballestas, amortiguadores y barras de torsión. Estos elementos están diseñados para tratar de amortiguar las irregularidades del terreno, intentando en todo momento mantener las ruedas en contacto con el pavimento para garantizar las funciones motriz, directriz y de frenado, transmitir el empuje de las ruedas al bastidor y eliminar las oscilaciones.

Los muelles y ballestas proporcionan una cierta elasticidad, los amortiguadores absorben la energía acumulada, y las barras de torsión estabilizan la horizontalidad.

Algunos fabricantes incorporan a sus vehículos un sistema de amortiguación hidráulico. También existe ya en el mercado una suspensión inteligente, que mantiene un mayor nivel de estabilidad en la plataforma evitando la tendencia a inclinarse en las curvas y regulando los apoyos del vehículo.

7) EL ALUMBRADO Y LA SEÑALIZACIÓN ÓPTICA

La función de estos elementos es doble: por una parte, permite VER al conductor en condiciones de poca iluminación natural (horas nocturnas, túneles, garajes, etc.). Para VER, los vehículos están dotados del alumbrado de cruce, el de carretera y las luces de niebla.

Por otra parte le permite SER VISTO por los demás usuarios de la vía, advirtiendo su presencia, fijando su posición y evitando posibles colisiones. Para SER VISTOS cuentan con las luces de posición, de gálibo, de niebla posterior, de frenado, de marcha atrás, de emergencia, indicadores de dirección, dispositivos reflectantes (catadióptricos) y señalización luminosa de emergencia y servicios especiales en sus correspondientes casos.

Otros perfeccionamientos han sido los faros elipsoidales, el tallado de los cristales y el diseño y optimización de las parábolas.

El alumbrado es un gran aliado del conductor. La visión aporta el 90% de la información cuando se está conduciendo. Una vez más es el conductor el que tiene en su mano la seguridad activa, vigilando que todas las luces funcionen en perfectas condiciones.

El futuro del alumbrado de los vehículos parece estar en la aplicación de sistemas basados en radiación infrarroja, permitiendo tener visión en la oscuridad o condiciones meteorológicas adversas, y en la utilización de fibra óptica en vez de faros.

También es previsible que se generalice la utilización de “leds” (LED es el acrónimo de “light emitting diodes”, o sea, diodos que emiten luz) a todo tipo de alumbrado. La ventaja principal radica en su bajo consumo eléctrico y rapidez del encendido frente al resto de lámparas.

8) EL PARABRISAS

Al principio los conductores viajaban a la intemperie, sin protección alguna contra el viento, la lluvia o el polvo. Solían utilizar unas gafas ajustadas para protegerse. Posteriormente se empezaron a instalar los parabrisas. Se trata de un cristal que se coloca en la parte delantera del automóvil a través del cual el conductor mira la carretera y su entorno. Es un complemento perfecto del alumbrado para tener una buena visión.

Debe permitir ver a través de él los objetos sin deformaciones y con la suficiente claridad. Debe ser transparente y no modificar los colores. Llevan además instalados unas escobillas que permiten la limpieza de su superficie, denominadas limpiaparabrisas. También pueden estar dotados de unos eyectores que proyectan líquido detergente sobre los cristales, para facilitar su limpieza. El uso de lunas y cristales tintados o con láminas solares, supone un mayor riesgo para la conducción especialmente de noche, por cuanto que el conductor debe acomodar su visión a esa circunstancia.

9) LA AERODINÁMICA

Se trata de estudiar la forma más adecuada que debe tener la carrocería de un vehículo para intentar conseguir: Disminuir la resistencia al aire, y por ende, el consumo; aumentar la seguridad pasiva; evitar la aparición de fuerzas desestabilizadoras cuando el vehículo está en movimiento y aumentar la adherencia, ya que la acción del aire bien dirigida puede ejercer una presión sobre el automóvil para que tenga mayor agarre al pavimento.

Es un factor que ha ido cobrando una mayor importancia con el tiempo, al elevarse la velocidad media de circulación de los vehículos.

La resistencia que opone el aire al avance del vehículo depende principalmente de su velocidad.

Es importante destacar que de todos los factores que influyen en la resistencia, sobre el único que puede actuar más directamente el conductor es sobre la velocidad, y que además la resistencia es proporcional al cuadrado de esa velocidad.

La adherencia se mejora con la instalación de faldones delanteros, laterales y alerones traseros. Se trata de elementos que se incorporan a la carrocería para provocar la aparición de presiones de aire que fuercen al vehículo a pegarse al pavimento. Deben instalarse sólo los que hayan sido especialmente diseñados a tal fin y cuenten con su correspondiente homologación pues, en caso contrario, podrían inducir corrientes de aire desestabilizadoras.

También se puede modificar la resistencia del aire colocando cargas en la baca, sobre todo si son muy voluminosas. Hay que tenerlas en cuenta pues pueden alterar el comportamiento del vehículo a velocidades altas.

10) LA RELACIÓN PESO-POTENCIA

Un vehículo potente y ligero se conduce mejor que uno pesado: se mueve en la corriente circulatoria de forma más ágil, puede realizar adelantamientos más seguros y la distancia de frenado, a igualdad de velocidad, es menor. Sin embargo, puede suponer un inconveniente para la seguridad pasiva, pues puede alcanzar mayores velocidades y las consecuencias en caso de accidente ser más graves.

La tendencia actual es tratar de conseguir vehículos ligeros y, a la vez resistentes, de forma que la relación peso-potencia sea suficiente para permitir desplazarse con comodidad y seguridad. En este sentido, se emplean materiales ligeros tales como: plástico, aluminio, fibra de vidrio y carbono, y otros componentes que disminuyen notablemente el peso total del vehículo. Los nuevos materiales ocuparán un lugar importante en el diseño de los vehículos futuros, puesto que se están generalizando los materiales reciclables, que permitirán reutilizarlos de nuevo.

11) LA TRACCIÓN INTEGRAL

Normalmente, la potencia que proporciona el motor se aplica sólo en un eje, llamándose eje motriz. Algunos vehículos se construyen de forma que se pueda aplicar la potencia, de forma permanente o temporal, a todas las ruedas del vehículo en vez de transmitirse sólo a uno de los ejes, obteniendo así una tracción. También se denomina, a veces, tracción integral, 4X4, TT, ó 4WD.

Los vehículos dotados de este tipo de tracción tienen una mecánica más compleja, requieren un mantenimiento más complejo, necesitan motores potentes, y, por tanto, consumen más combustible y su precio es superior a los que no lo tienen. Por el contrario, pueden desenvolverse mejor por terrenos adversos: embarrados, arenosos, etc. Su comportamiento en situaciones de pavimentos mojados, con hielo o nieve es mejor, pues si alguna de las ruedas pierde adherencia, quedan las otras para tratar de mantenerla.

La tracción integral se está empezando a aplicar cada vez a más vehículos con la aparición de nuevos sistemas híbridos que combinan las ventajas de ambos sistemas, permitiendo circular con tracción a 1 eje en condiciones normales y acoplando la tracción total de forma automática o manual cuando sea necesaria.

12) LA ERGONOMÍA

Entendemos por tal a todo el conjunto de accesorios que pueden tener los vehículos para adaptar la conducción a las condiciones anatómicas y fisiológicas de las personas, a fin de conseguir una mayor eficacia y comodidad.

Así, podemos encontrar un gran número de elementos con los que se dota a los vehículos modernos para realizar una conducción más agradable y segura, de los cuales destacamos los siguientes:



  • Los asientos anatómicos y regulables retrasan la aparición de la fatiga.

  • Los espejos retrovisores panorámicos proporcionan una mejor percepción del tráfico posterior, y los fotosensibles, que se oscurecen de forma automática con el deslumbramiento, favorecen la mejor visión nocturna

  • Los aparatos de radio con búsqueda automática de emisoras permiten un manejo más seguro que las manuales

  • También los mandos a distancia de algunas radios permiten utilizarlas sin apartar apenas las manos del volante ni desplazar la mirada de la carretera

  • El aire acondicionado proporciona comodidad y permite viajar sin bajar las ventanillas, lo cual supone un ahorro de combustible, menor nivel de ruido, y una barrera a la posible entrada de insectos, polvo, polen, etc. al habitáculo.

  • El control de crucero permite circular a velocidad estable previamente seleccionada, relajando la pierna que actúa sobre el acelerador. Se puede complementar con un sistema de mantenimiento de la distancia de seguridad con el vehículo que precede.

  • Las ventanillas eléctricas permiten que el conductor las pueda subir o bajar con menos distracción que las manuales.

  • Las lunas tintadas reducen los deslumbramientos solares y permiten un mejor uso del aire acondicionado.

  • El tablero de instrumentos con información de temperatura, revoluciones y presión de aceite, etc. permite evaluar el funcionamiento del motor.

  • Un buen diseño de los mandos, de forma que sean nítidos y estén al alcance de la mano, permite que la conducción sea más cómoda.

  • Los cambios automáticos o semiautomáticos liberan al conductor de su manejo, permitiéndole poder concentrar más su atención en otros factores.

  • La dirección asistida permite realizar los giros con más precisión y con menos esfuerzo por parte del conductor.

  • El lavaparabrisas de la luna trasera mejora sensiblemente la visibilidad por el espejo interior en caso de lluvia.

  • El encendido automático del alumbrado, controlado por célula fotoeléctrica permite que se encienda automáticamente en túneles y situaciones de baja visibilidad.

  • Los sistemas de ayuda a la navegación, que empiezan a ser cada vez más comunes, ayudan a guiar al conductor de forma rápida, cómoda y segura a su destino.

.- LA SEGURIDAD PASIVA DE LOS VEHÍCULOS

El principio fundamental de seguridad pasiva se basa en que el vehículo debe proteger en cualquier momento la integridad física de sus ocupantes cuando por impericia, imprudencia o cualquier otro motivo, imputable o no al conductor, se produzca una colisión o atropello. Por ello, está orientada directamente a tratar de disminuir las consecuencias lesivas que se puedan originar como resultado del accidente.

Actualmente, la mayoría de los fabricantes de vehículos realizan pruebas de impacto controlado (“crash-test”) a una velocidad aproximada de 50 km/h, contra un muro o entre 2 vehículos, de forma frontal o lateral. Se toman fotografías o se hacen películas con cámaras de altísima velocidad (hasta 1000 imágenes/segundo), para estudiar las deformaciones que sufre la carrocería durante el impacto.

Además, en algunos casos, los vehículos llevan en su interior maniquíes que simulan a los pasajeros (“dummies”). Se trata de “robots” fabricados a base de huesos de muelles de acero, vértebras de ebonita y músculos y piel de plásticos de diferentes tipos. Su interior está lleno de múltiples sensores para captar los esfuerzos a los que se verían sometidos los ocupantes del vehículo en caso de impacto real, estudiando las zonas más desprotegidas y ayudando a mejorar el diseño. Se fabrican de tamaño estándar para adultos (1,75 m de alto y 75 Kg. de peso), y también otros de tamaño más pequeño para simular bebés.

1) LA CARROCERÍA

Es la parte más importante, pues la que sufrirá en primer lugar las consecuencias de un posible impacto. En los vehículos modernos, suele construirse conjuntamente con el bastidor, formando todo el conjunto una estructura integrada.

Se trata de conseguir que sea esta estructura del vehículo la que absorba la energía cinética, deformándose de forma controlada en caso de choque y preservar un espacio de supervivencia para los ocupantes que debe ser indeformable, y limitando la intrusión de elementos peligrosos.

Las líneas de la carrocería actualmente son redondeadas, las superficies lisas sin aristas, y el parabrisas con una inclinación adecuada, buscando una buena aerodinámica para disminuir la resistencia al aire y vientos laterales. El centro de gravedad se sitúa lo más bajo posible, para tratar de aumentar la estabilidad y la adherencia a la carretera de los vehículos.

A continuación se detallan algunos de los elementos más importantes a tener en cuenta para diseñar la carrocería. Todos ellos en conjunto, tratan de proporcionar seguridad a los pasajeros o peatones en caso de accidente.

El habitáculo de seguridad de un automóvil se diseña de forma que haya 2 zonas de deformación progresiva: la delantera y la trasera. La delantera alberga en casi todos los vehículos modernos el grupo propulsor (motor) y la trasera, el espacio para transportar el equipaje. Son estas 2 áreas las que deben diseñarse de forma que puedan absorber la mayor parte de la energía cinética que lleva el vehículo en caso de impacto violento.

Se complementa con unas barras de acero de gran rigidez que son denominadas barras de protección lateral, colocadas en el interior de las puertas. Para ser útiles deben estar diseñadas conjuntamente con la carrocería, y rellenando las puertas de material de tipo gomaespuma, para que cuando la colisión sea por un costado traten de impedir la alteración del espacio de supervivencia.

En los autocares modernos se instalan unos arcos de acero reforzado llamados arcos de seguridad para evitar que el techo del vehículo aplaste a los pasajeros en caso de vuelco. También se están empezando a instalar en turismos descapotables.

El espacio de supervivencia debe estar diseñado de forma que los pasajeros se lesionen lo menos posible en caso de accidente. Se forra de material almohadillado en todo su interior, sin que haya elementos cortantes o punzantes.

En los vehículos industriales (camiones, remolques y semirremolques) se instalan unos travesaños de refuerzo en las partes frontal y trasera, que son conocidos como dispositivos antiempotramiento, para evitar que los vehículos ligeros que colisionen frontalmente se encajen por debajo de la caja del vehículo pesado, lo que supondría graves lesiones a los ocupantes del vehículo pequeño.

Los parachoques o paragolpes son los elementos que absorben los golpes a baja velocidad, que no suelen tener repercusión para los pasajeros, pero sí pueden causar graves daños en caso de atropello a peatones, por lo que se cuida también este aspecto a la hora de diseñarlos.

Las cerraduras y bisagras de las puertas deben estar construidas de tal forma que impidan una apertura no deseada, que no se abran en caso de colisión y puedan ser proyectados los pasajeros al exterior.

2) EL VOLANTE Y LA COLUMNA DE LA DIRECCIÓN

En caso de colisión, constituyen un grave riesgo potencial de lesiones porque se desplazan hacia el interior del coche o hacia el techo. De hecho, la columna de la dirección ha sido durante muchos años una de las principales causantes de muerte entre los conductores, ya que se convertía en una especie de lanza mortífera. Se adoptó la solución de dividir la columna en segmentos articulados, de forma que se pudiera replegar en caso de accidente, sin llegar a clavarse en el cuerpo del conductor. También se le añade un tirante adicional que la une con el suelo, mejorando el control de la columna de dirección en caso de colisión frontal.

A la vez se mejoraban los volantes mediante su almohadillado, modificación de los radios y disminución de la resistencia de la zona que pudiera impactar con el pecho de la persona que conduzca. Se emplean materiales plásticos que sean capaces de absorber con su elasticidad la energía producida en el impacto.

Actualmente hay algunos vehículos en los que la columna de dirección absorbe parte de la energía producida desviándose o plegándose hacia los exteriores del espacio de supervivencia.

3) EL PARABRISAS

Se construyen pensando en que, en caso de rotura, no causen daños a los pasajeros o a los peatones.

Inicialmente se fabricaban de vidrio templado, que además de ser muy frágil, en caso de rotura se desgajaban en grandes trozos cortantes como cuchillos, causando graves lesiones a los ocupantes. Posteriormente aparecieron los vidrios templados diferenciados.

Actualmente se emplea vidrio laminado. Se trata de un tipo de vidrio que no se astilla sino que se rompe en pequeños cristales o se agrieta, permitiendo incluso cierta visibilidad a través de él en caso de rotura.

4) EL CINTURÓN DE SEGURIDAD

Su antecedente está en los cinturones que se instalaban en los aviones. Se emplearon por primera vez en un vehículo de serie en el año 1.959, y en los años 60 ya se incorporaban también en los asientos traseros. Actualmente, todos los vehículos de nueva construcción los deben traer instalados, y es obligatorio su uso.

La finalidad es retener y proteger los cuerpos de los ocupantes del vehículo en caso de vuelco o detención brusca del vehículo por un accidente, evitando que se desplacen y reciban violentos golpes o salgan proyectados al exterior.

Cuando se produce una deceleración, los ocupantes siguen la trayectoria inicial y salen despedidos hacia delante con una fuerza proporcional a la velocidad a la que se circulara en ese momento.

Un problema que reducía su efectividad era la holgura entre el cinturón y el cuerpo del pasajero, y se solucionó con la instalación de pretensores. Se trata de un mecanismo que tensa automáticamente el cinturón antes del impacto y lo suelta instantes después. Ayudan a sujetar mejor el cuerpo al asiento y limitan su recorrido en caso de choque frontal, lateral o vuelco.

Últimamente los coches están equipados con cinturones regulables que se adaptan a las características corporales de los diferentes individuos, que se colocan automáticamente al cerrar las puertas, e incluso, que no permiten arrancar el motor si no se han colocado correctamente.

También se esta experimentando con una regulación de la tensión de la tensión del cinturón que sea interactiva durante la fase de colisión, como por ejemplo tensión que dependa de la tasa de deceleración del coche.

5) EL ESCUDO DE AIRE ("AIRBAG")

Se ha preferido emplear la denominación propuesta por el profesor Lázaro Carreter para traducir el vocablo anglosajón de "airbag" (bolsa de aire), aunque somos conscientes que el uso de este vocablo no está generalizado.

Se trata de una bolsa de tela que se hincha de gas en milésimas de segundo, y se sitúa frente a los ocupantes en caso de colisión. Su misión es evitar que la parte superior del cuerpo (especialmente la cara) impacte contra el volante, parabrisas o el salpicadero, frenando suavemente su movimiento. También reduce el riesgo de heridas por cortaduras de cristal procedente del parabrisas y disminuye el riesgo de las lesiones cervicales.

Se empezó a trabajar en su desarrollo en el mundo de la aviación, y se instaló por primera vez en un vehículo en el año 1.953, aunque la idea surgió en la década de 1920.

Se trata de un sistema complementario al cinturón de seguridad, y como tal se debe usar siempre conjuntamente con él, ya que ambos actúan como un solo sistema de seguridad, y uno sin el otro no resultan tan efectivos. Su función comienza cuando el cinturón ve sobrepasada su capacidad de retener el cuerpo.

Pero, también puede tener efectos secundarios indeseables, pues se han dado varios casos de producción de sorderas importantes e incluso muertes imputables a este elemento. Cualquiera que se encuentre demasiado cerca a la caja que lo contiene, independientemente de su edad o estatura corre el riesgo de sufrir lesiones.

Las personas que no utilizan cinturón de seguridad corren el riesgo de resultar gravemente lesionados, incluso con resultado de muerte. La razón es que con frecuencia son desplazados hacia delante durante la intensa frenada que suele preceder a la colisión. En ese movimiento previo a la colisión, su cabeza puede quedar muy cerca del escudo de aire, antes de iniciar su inflado, de forma que el inicio del despliegue de la bolsa, a más de 300 km/h, le golpea directamente en lugar de permitir el completo inflado de la bolsa antes de que su cuerpo llegue a impactar contra la misma. La cabeza puede salir rebotada muy bruscamente hacia el techo del vehículo, produciendo daños severos a la persona.

Cuando se viaja en un vehículo con escudos de aire, es conveniente acomodarse a más de 25 cm. de distancia del volante, y apoyar plenamente la espalda en el respaldo del asiento.

En los últimos años han aparecido otras modalidades: Lateral/Trasero/Cortina hinchable /De cinturón/“Inteligente”/Para peatones

6) ASIENTOS ANTIDESLIZANTES

El diseño de los asientos ha de ser anatómico y adaptable a todo tipo de usuarios; debe proporcionar confort y sobre todo, seguridad. Es decir, comodidad, anclaje seguro, postura adecuada y retrasar la aparición de la fatiga.

Es un elemento que influye también notablemente en la seguridad activa por cuanto que debe asegurar una posición adecuada al conductor que le permita un correcto acceso a los mandos y gran visibilidad para que realice una conducción con un control total.

Uno de los efectos que se producen en las colisiones es el llamado "submarinismo", es decir, la tendencia que tiene el cuerpo a presionar el asiento hacia abajo y deslizarse por debajo del cinturón ventral, con el consiguiente riesgo de que oprima las partes blandas del cuerpo y ocasione lesiones internas.

Para mitigar este problema, los vehículos llevan unas estructuras metálicas internas en los asientos en forma de cuña, con lo que se evita que los ocupantes se deslicen por debajo del cinturón y las piernas se golpeen contra el salpicadero.

7) EL REPOSACABEZAS


Aparecieron por primera vez en los años 50, como elemento de confort que sólo incorporaban algunos modelos de lujo, y no de seguridad tal y como se conciben actualmente.

En un choque, el cuerpo se desplaza hacia delante bruscamente y luego retrocede hacia atrás con gran violencia. La cabeza no realiza el movimiento del torso al mismo tiempo sino que se retrasa unos segundos. Además, el torso queda sujeto en el retroceso por el respaldo del asiento pero las vértebras cervicales pueden sufrir un fuerte e inesperado movimiento de vaivén denominado “latigazo” si no hay instalados reposacabezas. Se pueden dar 3 niveles de “latigazos”. Los más leves cusan rigidez y dolor del cuello. En un segundo nivel están los casos algo más serios, que provocan síntomas músculo-esqueletales, como la pérdida de movimiento del cuello. Finalmente, las más graves, en las que se produce una lesión medular por fractura de alguna de las 7 vértebras que forman el cuello y que conocemos como tetraplejias: paralizan las 4 extremidades y pueden conllevar además la necesidad de ayuda respiratoria y pérdida de control de esfínteres.

Es importante que estén bien regulados, tanto de altura como de inclinación. Una mala colocación no sólo no evita las lesiones sino que puede agravarlas. Se deben situar lo más cerca posible de la parte posterior de la cabeza, con una separación de unos 4 cm. En cuanto a la altura, es recomendable que el centro de gravedad de la cabeza (la altura de los ojos) coincida con la parte más resistente del reposacabezas.

8) EL DEPÓSITO DE COMBUSTIBLE

Es uno de los elementos más peligrosos de los vehículos en caso de accidente pues puede incendiarse, e incluso llegar a explotar. Aunque es más fácil que ocurra con la gasolina también se han detectado algunos casos con el gasóleo.

Se procura instalar el depósito fuera de la zona de deformación, aislado y protegido de los impactos. Actualmente hay algunos que se fabrican de materiales plásticos de alta flexibilidad que admiten cierta deformación. Se complementan con válvulas que impiden el escape de combustible en caso de vuelco.

9) BORNES ANTIINCENDIO

Aparecen como novedad en el año 1.997. La mayoría de los automóviles convencionales disponen de un cable grueso que conecta el motor de arranque con la batería, y otro más delgado que carga la batería con el alternador.

En caso de colisión, puede producirse un cortocircuito con un salto de chispa importante. No hay que olvidar que las baterías actuales pueden superar los 100 amperios/hora, equivalentes al consumo de una soldadura eléctrica.

Esto se ha solucionado instalando un borne en la batería con una conexión especial, que se activa en caso de impacto y desconecta los cables en 2 milésimas de segundo.



.- SEGURIDAD INFANTIL

La legislación actual prohíbe a los menores de 12 años viajar en los asientos delanteros del vehículo, salvo que utilicen dispositivos homologados concebidos específicamente a tal fin. Se trata de una norma muy importante a seguir, ya que los accidentes de tráfico son una de las primeras causas de muerte en la población infantil entre 1 á 5 años.

Las personas mayores de 3 años cuya estatura no alcance 150 cm, deben utilizar un sistema de retención adaptado a su talla y peso o, en caso contrario, estar sujetos por cinturón de seguridad u otro sistema homologado. También es obligatorio que los menores de 3 años que ocupen los asientos traseros, utilicen sistemas de retención homologados adaptados a su talla y peso.

Como pasajeros, los menores suelen ir mucho más desprotegidos que los adultos. Por esto, si se usaran sistemas de seguridad especialmente diseñados para ellos, se estima que se podrían evitar el 75% de las muertes infantiles y el 90% de las lesiones graves.

Es fundamental que el sistema de retención infantil que se utilice esté debidamente homologado y bien colocado. Por otra parte, un bebé no debe viajar nunca en brazos de un adulto, pues en caso de accidente no podría sujetarlo bien y sus lesiones podrían ser agravadas por esta pésima posición.

-SEGURIDAD EN VEHÍCULOS DE 2 RUEDAS

En caso de accidente, en este tipo de vehículos, la "carrocería" que aguanta el golpe es el propio cuerpo de los ocupantes. Estos vehículos son más frágiles y menos visibles, ya que pueden ser ocultados total o parcialmente por otros vehículos más grandes. A su vez, éstos les restan visibilidad para poder realizar una correcta apreciación de las situaciones y peligros de la circulación.

Algunos de los elementos de seguridad activa descritos anteriormente han tenido también su aplicación en este tipo de vehículos (por ejemplo, el ABS o el cinturón de seguridad), aunque su uso no se ha generalizado como debiere.

La señalización óptica se ha mejorado desde que es obligatorio que las motocicletas y ciclomotores que circulen durante el día lleven encendida la luz de cruce, lo que permite que sean mejor percibidas por el resto de los usuarios de la vía. También ayuda a mejorar la percepción el uso de prendas de vestir con colores vivos, que llamen la atención.



  1. CASCO

El uso del casco es obligatorio para los ciclomotores y motocicletas de cualquier cilindrada desde el año 1992, y desde el año 2004 también para los ciclistas si circulan por vías interurbanas. En estos últimos, se permiten algunas excepciones tales como rampas ascendentes prolongadas o condiciones extremas de calor. También se exceptúan a los conductores de bicicletas en competición o los ciclistas profesionales, que se regirán por normas propias.

Su uso reduce al 50 % el riesgo de lesiones craneales, en la cara y la necesidad de hospitalización. Entre las víctimas mortales pasajeros de vehículos de 2 ruedas, el 70% aproximadamente presentaban lesiones en la cabeza, y de éstos, un altísimo porcentaje no llevaba ningún tipo de casco.

En todos los casos, los cascos se deben acoplar a la cabeza de forma ajustada, sin holguras excesivas, y llevarlos bien abrochado con la correa de seguridad.


  1. ROPA

Otra parte del cuerpo que con más frecuencia suele sufrir daños son los brazos y las piernas. A tal fin, es aconsejable usar ropa de tejido fuerte, como el cuero u otros nuevos materiales sintéticos especialmente diseñados, que proteja en caso de caída al deslizarse el cuerpo por el pavimento. Es muy importante que la ropa se ciña bien al cuerpo, sin que puedan desprenderse con el viento, pues podrían engancharse a las ruedas o a la cadena de transmisión y provocar un accidente. Llevar ropa de colores vivos o incluso, mejor aún, chalecos reflectantes durante condiciones meteorológicas adversas o si se circula entre el ocaso y el orto, mejora notablemente la visibilidad del conductor de estos vehículos.

Para los conductores de bicicletas, cuando sea obligatorio el uso de alumbrado, es obligatorio llevar colocada una prenda reflectante que permita a los conductores de los vehículos y demás usuarios poderlos distinguir a una distancia mínima de 150 m.



  1. LOS GUANTES

Para proteger las manos se utilizan los guantes. Se deberían utilizar SIEMPRE, tanto en invierno como en verano, pues se ha observado que algunas lesiones graves podrían haber sido evitadas porque, en caso de caída de la moto, lo primero que se ponen son las manos por delante, casi de forma instintiva. Al arrastrarse por el suelo se producen quemaduras y, como acto reflejo, se retiran las manos del suelo, lo que provoca un descontrol de la caída y se pueden producir el impacto final contra la cabeza u otra parte del cuerpo.

A tal fin, los guantes deberían ser de piel o de tejido sintético resistente. Hay algunos modelos incluso con protectores de gel. Deben permitir un agarre firme de los mandos y tener cierta ventilación para que puedan permitir la transpiración.



  1. EL CALZADO

También es conveniente usar botas ajustadas de material resistente que protejan los tobillos e incluso las piernas, de posibles impactos o quemaduras en caso de caída.

No se recomienda calzado con cordones, que pueden desatarse y enredarse en la cadena o el motor de la motocicleta, ni tampoco chancletas u otro tipo de calzado que no se ajuste con firmeza a los pies.



  1. LAS BARRERAS DE SEGURIDAD

Aunque no es un elemento instalado en el vehículo, es interesante reseñar que las barreras de seguridad metálicas de tipo bionda que hay en las carreteras, sobre todo en zonas interurbanas, constituyen un efecto negativo para los motoristas. Los postes de sujeción de las mismas suelen ser unos perfiles de acero en forma de letra “I”. En caso de impacto de un motorista contra ellos, puede sufrir lesiones muy graves, ya que estos perfiles actúan como auténticos cuchillos.

Se pueden adoptar diferentes soluciones para tratar de mitigar este peligro añadido, y fundamentalmente son las siguientes: 1.- En nuevas instalaciones, emplear otro tipo de poste de sujeción (por ejemplo, perfil en forma de letra “C”).2.-Forrar los postes de material absorbente de impactos, para atenuar el impacto del motorista accidentado. 3.-Instalar en zonas frecuentadas por motoristas, bandas horizontales suplementarias, para evitar que los motoristas accidentados impacten directamente contra los postes

EL PROBLEMA DE LA COMPATIBILIDAD

Como ya se ha expuesto a lo largo del tema, en los últimos años se han producido grandes avances en la seguridad activa y pasiva de los vehículos. Pese a ello, y como se ha manifestado al detallar varios elementos de seguridad primaria y secundaria (por ejemplo, “relación potencia-peso”, "airbag en asientos frontales incompatibles con sillas infantiles en sentido contrario en estos asientos” etc.) según como se efectúe dicha relación, puede actuar la primera en detrimento la segunda y viceversa. Cuando, lo ideal es que sea compatibles “seguridad primaria/secundaria”, ayudando la una a la otra.

Para que exista dicha compatibilidad, además de cumplir con normativa comunitaria y nacional al respecto, es preciso realizar una metodología de caracterización y modelado de comportamiento en los choques de vehículos tipo, representativos de cada zona de la estructura, cuyos parámetros pueden variarse fácilmente, con el fin de conseguir simular el comportamiento de dichos vehículos sin modelar detalladamente sus características constructivas. Los modelos se ajustan y validan a partir de datos experimentales provenientes de ensayos de choque y accidentes reales .Todo ello, para conseguir seguridad sin disminuir su compatibilidad.

ESAFETY: CONCEPTO Y EFECTOS.

En septiembre de 2001, la Comisión Europea presenta el Libro Blanco “Política Europea de Transporte para 2010”, donde establece un ambicioso objetivo en materia de seguridad vial: una reducción del 50% en el número de fallecidos para 2010. Este objetivo requiere un incremento y mayor coordinación en el esfuerzo de todos lo grupos de interés y organizaciones que desarrollan actividades con incidencia directa o indirecta en la seguridad vial para promover e impulsar el desarrollo, despliegue y utilización de los Sistemas Inteligentes de Seguridad Integrada (IISS) que utilizan las TIC y destinados a aumentar la seguridad vial en Europa. Para dar forma a esa mayor coordinación y esfuerzo necesario, la Comisión Europea lanza la “iniciativa eSafety” en abril de 2002.

La Comisión Europea, como resultado del lanzamiento de la iniciativa eSafety, constituye en 2002 el “Grupo de trabajo eSafety”, compuesto por más de 40 expertos procedentes de 29 organizaciones. En noviembre de 2002, publicó su “informe final” que propone 28 recomendaciones de actuación dirigidas a la Comisión Europea, los Estados miembros, las autoridades encargadas de carreteras y de la seguridad vial, la industria automovilística, los proveedores de servicios, las asociaciones de usuarios, el sector asegurador y otras partes interesadas. Estas recomendaciones pueden dividirse en tres categorías principales:



  • Acciones para el desarrollo de las piezas claves en materia de seguridad integrada.

  • Acciones para adaptación legislativa y de normalización.

  • Acciones para la eliminación de los obstáculos en la sociedad y en el mundo empresarial.

En cuanto a los EFECTOS, decir que ya en 2006 se elaboró informe denominado “Análisis Estratégico de la iniciativa e-safety” con las Conclusiones Generales tomadas y avances realizados hasta dicha fecha, apuntando los Sistemas Inteligentes de Seguridad en Vehículos (IVSS), como nuevos sistemas de automoción que combinan tecnologías mecánicas, microeléctricas y las TIC.

Los mayores esfuerzos teniendo presente las tres categorías antes mencionadas, se desarrollaron en el campo de interacción de conductor y vehículo y se centraron en Iniciativas relativas a vehículos inteligentes, siendo uno de los efectos más destacables centrar la importancia del papel de la Administración: impulsando sistemas, medidas administrativas y legales o introduciendo ventajas e incentivos. Además, se detallan iniciativas:



  • Basados en el vehiculo, como por ejemplo el sistema ABS o ESP, u otros sistemas más novedosos como el alcoholock, que impide arrancar el vehículo si se tiene un nivel de alcohol superior al permitido o el sistema eCall de llamada de emergencia, por el que el vehículo en caso de accidente realiza una llamada de emergencia o llamada de socorro al 112.

  • Incluso cabe destacar los sistemas que por ejemplo, permiten avisar de obstáculos en la calzada y similares.

Su papel debe implantarse en sistemas a desarrollar en la fase de pre-accidente/fase cercana al accidente y fase post-accidente.

PAPEL DE LAS TECNOLOGÍAS EN LA MEJORA DE LA SEGURIDAD: RESUMEN DE EFECTOS.

Tal y como se ha puesto de manifiesto a lo largo del tema, las Tecnologías y su avance, juega un papel importante a la hora de mejorar la seguridad primaria y secundaria de un vehículo.

La Unión Europea, a través de reglamentos, Directivas; y el Programa de Seguridad Vial en La Carretera aprobado en 2003 (siendo su objetivo primordial reducir las víctimas mortales acaecidas en la carretera a la mitad para 2010) mantiene que uno de los papeles destacados es el uso que debe hacerse de la tecnología. En concreto, las líneas prioritarias que establece la Comisión en términos de aprovechamiento de avances tecnológicos son:

- Los avances realizados en el diseño de vehículos.

- Implantación de elementos integrados en el marco de los STI- Sistemas de Transporte Inteligente- para constituir sistemas autónomos de seguridad que involucran no sólo parámetros relacionados con el vehículo y conductor, sino aspectos relacionados con el entorno.

- Información al consumidor: Programa europeo de evaluación de nuevos modelos de automóviles ( EuroNCAP). Estudios realizados en el seno de la Comisión han demostrado que cada una de las estrellas con la que se premia los niveles de excelencia de un vehículo en términos de seguridad se asocia a la reducción de aproximadamente un 10 % del riesgo de un accidente fatal de los ocupantes.

Las innovaciones tecnológicas también se han orientado en mejoras orientadas a la seguridad vial (activa y pasiva), tal y como se ha expuesto destacan dispositivos con un mayor potencial como son fundamentalmente:



  • el sistema ABS o sistema antibloqueo de frenos,

  • el sistema ASR o regulador de deslizamiento de la tracción, que impide patinar a las ruedas motrices en las aceleraciones, interviniendo sobre el motor hasta que sólo se desarrolla el par transmisible, el ESP y los avisa- cinturones ya desarrollados) En estos casos se plantea, un incremento del 10% en la dotación de las ayudas cuando el vehículo disponga de al menos uno de esos dispositivos.

Muestra de todo ello, es que mientras en 2002 sólo el 16% de los coches equipaban ESP, en 2009 lo llevan ya el 72% de los coches nuevos. Es el segundo sistema de seguridad activa más importante tras el cinturón de seguridad. Los investigadores aseguran que pueden evitar casi uno de cada dos accidentes graves o con consecuencias mortales en los que no intervenga otro vehículo.

Asimismo, el airbag y cinturón de seguridad, juntos reducen un 50% el riesgo de morir en un accidente de seguridad.

LUCES DE CONDUCCIÓN DIURNAS

Como ya se ha expuesto anteriormente, se puede establecer que una primera finalidad de las luces de los vehículos es la de VER; pero también debe SER VISTO.

El uso obligatorio del alumbrado aparece recogido en el art. 42 del Real Decreto 339/90 de 2 de marzo por el que se aprueba la Ley de Tráfico Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial y artículo 98 del Real Decreto 1428/ 2003, de 21 de noviembre, por el que se aprueba l Reglamento General de Circulación que determinan:

"Todos los vehículos que circulen entre la puesta y la salida del sol o a cualquier hora del día, en los túneles y demás tramos de vía afectados por la señal túnel, deben llevar encendido el alumbrado que corresponda, de acuerdo con lo que reglamentariamente se establezca.



También deberán llevar encendido durante el resto del día el alumbrado que reglamentariamente se establezca:

Las motocicletas que circulen por cualquier vía objeto de esta ley.

Todos los vehículos que circulen por un carril reversible o en sentido contrario al normalmente utilizado en la calzada donde se encuentre situado, bien sea un carril que le esté exclusivamente reservado o bien abierto excepcionalmente en dicho sentido.

Las bicicletas, además, estarán dotadas de los elementos reflectantes debidamente homologados que reglamentariamente se determinen y que deberán poseer estos vehículos de acuerdo a dicha normativa. Cuando sea obligatorio el uso de alumbrado, los conductores de bicicletas además llevarán colocada alguna prenda reflectante si circulan por vía interurbana.“

Actualmente, las reglas generales que debe cumplir el alumbrado de los vehículos aparecen recogidas en Real Decreto 2822/98 de 23 de diciembre por el que se aprueba el Reglamento General de Vehículos. Cabe destacar que desde el 7 de febrero de 2011 los vehículos que se comercializan en Europa deben llevar integradas las luces de día, que se encienden automáticamente al poner el turismo en marcha. A partir de agosto de 2012 esta norma será también obligatoria para autobuses y camiones.

ANEXO I:

SISTEMAS RETENCION INFANTIL:

Atendiendo a criterios de biodinámica, peso, talla y edad, el Reglamento 44 de la ONU clasifica estos dispositivos en 5 categorías:


  • GRUPO 0: desde 0 á 9 meses o hasta 10 Kg. de peso.

Se trata de sillas colocadas indistintamente en los asientos delantero o trasero. En el caso del delantero, se instalan en sentido contrario a la marcha. También son muy adecuados los capazos o "cucos" colocados en el asiento trasero en sentido transversal, fijándolos mediante el cinturón de seguridad o arneses especiales.

  • GRUPO 0+: desde 0 á 18 meses o hasta 13 kg de peso.

Las características biodinámicas son similares al grupo anterior en los primeros meses, y al grupo siguiente en los últimos. Son sillas-cesta de seguridad que se instalan en sentido contrario a la marcha.

  • GRUPO 1: desde 9 meses (9 kg) hasta 3 años (18 kg).

Son sillas especiales dotadas de su propio cinturón de seguridad. La mayoría se pueden instalar en el sentido de la marcha o en contrario.

  • GRUPO 2: desde 3 años (15 kg) hasta 6 años (25 kg).

Este tipo de sillas se colocan en el asiento trasero, y se fijan a los cinturones de seguridad del coche. Son unos cojines elevadores con respaldo. Se suelen usar cuando a los niños se les queda pequeña la silla del grupo 1.

  • GRUPO 3: desde 6 años (22 kg) hasta 12 años (36 kg).

Es un cojín elevador que se adapta al niño a la altura del cinturón de seguridad, con objeto de sujetarlo mejor y que no se deslice por debajo es caso de accidente. También pueden ser cinturones especiales, con regulación de la altura de la cinta.

ANEXO II. BIBLIOGRAFIA



  • Estudio sobre el uso del cinturón de seguridad y de los sistemas de retención infantil en turismos y furgonetas y el teléfono móvil en conductores/ as en el territorio español. Informe final.(DGT 2008) Disponible en

http://www.dgt.es/portal/seguridad_vial /estudios_informes.do

  • IV Estudio del Uso del casco en conductores y acompañantes de vehículos a motor y de dos ruedas. Disponible en

http://www.dgt.es/portal/seguridad_vial /estudios_informes.do

  • Revista “Tráfico y Seguridad Vial” n º 195/2009. Artículo: “Luces que salvan vidas”.

  • Revista “Tráfico y Seguridad Vial” n º 199/2009. Artículo “Lo veremos todo”.

  • Libro Blanco “Política Europea de Transporte para 2010”,2001. Comisión Europea

  • Programa de Seguridad Vial en La Carretera. 2003. Unión Europea

  • Análisis estratégico de la iniciativa e- Safety. Fundación Instituto Tecnológico para la Seguridad del Automóvil. Fitsa 2007.

  • Avanzado de investigación de accidentes en vía urbana e interurbana. Ediciones GPS. Abril 2011. Anna Ferrer Giménez. Juan Carlos González Luque. José Palma Brioa. José Daniel Palma Llera. Fernando Ruiz Cuevas. Pilar Zori Bertolín.

  • Real Decreto 2822/98 de 23 de diciembre por el que se aprueba el Reglamento General de Vehículos

  • Real Decreto 1428/ 2003, de 21 de noviembre, por el que se aprueba l Reglamento General de Circulación




Autora: Beatriz Zúñiga Reinares Tema 34. Página de

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2013 -> Tema 14 inmovilizaciones. DetencióN, parada y estacionamiento: su regulacióN. Otras inmovilizaciones: inmovilizaciones ordenadas por los agentes de la autoridad. Retirada de vehículos de la vía pública
2013 -> Tema 37 Régimen jurídico del Tráfico y la Circulación
2013 -> Tema 69 Educación y Seguridad Vial
2013 -> Tema el transporte de mercancías peligrosas
2013 -> Ttema planificación de rrhh
2013 -> Ttema planificación de rrhh
2013 -> Tema 43 Régimen jurídico del Tráfico y la Circulación


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