El sistema ‘just-in-time’ llega a la gestión del conocimiento



Descargar 163.09 Kb.
Página1/10
Fecha de conversión22.09.2020
Tamaño163.09 Kb.
  1   2   3   4   5   6   7   8   9   10




EL SISTEMA “JUST IN TIME” LLEGA A LA GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO

La gestión del conocimiento, que estuvo tan en boga en la segunda mitad de la década de los noventa, necesita un nuevo enfoque. En la primera época de la gestión del conocimiento, se esperaba que los profesionales participaran en actividades que promovían las empresas para fomentar la puesta en común de información, además de realizar sus trabajos ordinarios. Como consecuencia, los programas han conseguido un éxito marginal. Incluso los que han obtenido buenos resultados requieren programas de motivación y cierta coacción por parte de los altos directivos.

Sin embargo, existe una forma mejor para la puesta en común de la información y su recuperación: incorporar el conocimiento de la tecnología que las personas utilizan para el desarrollo de su actividad diaria.

El doctor Bob Goldszer es director del Departamento de Servicios Especiales del hospital Brigham and Women’s de Boston, uno de los más importantes de Estados Unidos, y profesor de la Facultad de Medicina de Harvard. Asimismo, es un trabajador del conocimiento de alto nivel y se encuentra en la cúspide de la profesión médica.

Sin embargo, el doctor Goldszer tiene un gran problema, que asola a todos los médicos. Existe tanto conocimiento disponible sobre su trabajo que es imposible que lo absorba todo. Tiene que saber algo sobre prácticamente 10.000 enfermedades y síndromes diferentes, 3.000 medicamentos, 1.100 pruebas de laboratorio y muchos de los 400.000 artículos médicos que se incorporan cada año a la literatura biomédica.

Aunque sólo tuviera que consultar los artículos escritos por sus colegas de Partners HealthCare (donde están integrados los hospitales Brigham and Women’s, Massachusetts General y varios otros hospitales y grupos de médicos), tendría que elegir entre 202 sobre hipertensión, 139 sobre asma y 313 sobre diabetes. En su condición de médico de asistencia primaria, debe conocer aproximadamente un millón de datos, que además cambian constantemente. Evidentemente, es muy difícil que Goldszer pueda dominar siquiera una fracción del nuevo conocimiento que se genera en su campo, al tiempo que sigue desempeñando sus funciones.

No es un problema trivial. Es, de forma bastante literal, una cuestión de vida o muerte. Durante la última década, los investigadores han realizado una serie de estudios sobre los errores médicos. Los resultados son impresionantes. El informe realizado en 1999 por el Institute of Medicine, To Err Is Human, sugiere que más de un millón de lesiones y casi 98.000 muertes al año son atribuibles a errores médicos. La propia investigación de Partners realizada en 1995 sugería que más del 5% de los pacientes reaccionaba negativamente a la medicación mientras se encontraba bajo asistencia médica; el 43% de esas reacciones negativas era grave, ponía en peligro la vida o resultaba fatal. De las reacciones que eran evitables, más de la mitad había estado provocada por una inadecuada prescripción médica. Aproximadamente un tercio de las mamografías que arrojaban resultados marginalmente anormales no tuvo seguimiento documentado. Un estudio sobre las seis pruebas de laboratorio más habituales solicitadas por médicos de la unidad de cuidados intensivos quirúrgicos de Brigham and Women’s puso de manifiesto que más de la mitad de las pruebas solicitadas era clínicamente innecesaria. Otro estudio de Brigham reveló que más de la mitad de las recetas de medicina cardiaca específica era inadecuada.




Compartir con tus amigos:
  1   2   3   4   5   6   7   8   9   10


La base de datos está protegida por derechos de autor ©odont.info 2019
enviar mensaje

    Página principal