Comparación de la estructura familiar y poblacional en los Valles Calchaquíes durante la segunda mitad del siglo XIX



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Comparación de la estructura familiar y poblacional en los Valles Calchaquíes durante la segunda mitad del siglo XIX

Yazlle, D1,2; N Acreche2 y MV Albeza2

En el presente trabajo se analiza la estructura poblacional y familiar en los distritos censales de Amblayo, Angastaco, Cafayate y Luracatao, ubicados en los Valles Calchaquíes (noroeste de Argentina). Estas localidades fueron elegidas atendiendo a parámetros socioeconómicos relacionados con la latitud y altitud sobre el nivel del mar. Para ello, se hizo uso de la información disponible en el censo provincial de Salta de 1865 y en el censo Nacional de Argentina de 1895. Entre las variables analizadas destacan: la edad de los cabeza de familia, cantidad de hijos declarada, actividad socioeconómica, estructura familiar y poblacional. Con estos datos se llevó a cabo la comparación entre distintas localidades de un mismo censo y entre censos para una misma localidad. A partir de los resultados de este trabajo se dispondrá de mayor información acerca de los eventos sociodemográficos de los Valles Calchaquíes en el siglo XIX, así como de un mejor conocimiento de la influencia de variables socioeconómicas y geográficas en el comportamiento de las poblaciones del pasado.


Los Valles Calchaquíes son un sistema de valles ubicados principalmente en el oeste de la provincia de Salta, en el noroeste argentino. Estos valles forman parte de la región de la Cordillera Oriental, al este de la Puna de Atacama y de la Cordillera de los Andes. Con una altitud que varía entre los 1680 msnm y los 3200 msnm, cuentan con un clima semidesértico, de alta radiación solar con precipitaciones que oscilan entre los 200 y 400 mm al año (Cadena de Hessling, 1984). El Valle Calchaquí propiamente tiene como límite norte el nevado de Acay (5950 metros de altura) y como límite sur la desembocadura del río Santa María en el norte de la provincia de Catamarca. El Valle puede dividirse, de acuerdo a su altura, en dos: el Valle de Arriba, al norte, con localidades como La Poma, ubicada a más de 3200 msnm y el Valle de Abajo, al sur con localidades ubicadas entre 2100 y 1600 msnm (Cadena de Hessling, 1984). En el valle de abajo se encuentran los distritos censales de Cafayate (1683 msnm) y Angastaco (1900 msnm) mientras que en el Valle de Arriba está ubicado Luracatao (2855 msnm), distrito que se encuentra cercano a la confluencia del río Calchaquí y el río Luracatao. Amblayo se encuentra separado de los Valles Calchaquíes, aunque jurisdiccionalmente depende históricamente del departamento de San Carlos, a 2400 msnm.

Durante la segunda mitad del siglo XIX, se desarrollaron ampliamente cultivos industriales como la caña de azúcar, en la zona norte de la provincia, el tabaco en los valles centrales y la vid, fundamentalmente en los Valles Calchaquíes, comenzando por los valles del sur, lo que determinó un desarrollo particular para la zona.

Se utilizan como fuentes el censo provincial de 1865 y el censo nacional de 1895. El censo provincial de 1865 fue el primero realizado en la provincia de Salta. Se hizo 4 años antes que el primer censo nacional de 1869. Decretado y realizado durante el gobierno de Cleto Aguirre, este censo fue ejecutado en tres etapas, finalizando el 20 de Julio de 1865, 20 de Octubre de 1865 y 20 de Marzo de 1866 respectivamente. Las jurisdicciones analizadas en este trabajo fueron censadas en la primera etapa, entre los meses de Junio y Julio de 1865. Este censo contiene información acerca de raza, familia y casa habitada, vacunación contra la viruela, sexo, edad, estado civil, profesión, alfabetización y tara. La población total de la provincia fue de 101.143 (De la Fuente, 1872) y la de la ciudad capital de 9844 habitantes (Acreche et al, 2011).

El censo de 1895 fue el segundo censo nacional, realizado por decreto del presidente Saenz Peña. Además de tomar las variables del primer censo nacional (nombre, apellido, edad, sexo, estado civil, nacionalidad, provincia de origen, profesión, alfabetización y condiciones especiales) incluye también la cantidad de hijos por matrimonio y la propiedad de inmuebles. Asimismo, de forma indirecta, se puede inferir la cantidad de censados por inmueble y las condiciones de construcción del mismo (cantidad de habitaciones y material con el que están construidas). Este censo se realizó entre los días 10 y 12 de Mayo de 1895.

Las localidades analizadas se encuentran en los departamentos de Molinos (Luracatao), San Carlos (Amblayo y Angastaco) y Cafayate.

En las localidades estudiadas, en el censo de 1865 se registraron 3152 habitantes y en el de 1895, 3468. A excepción de Luracatao, se observa incremento de población. En este caso, el descenso puede deberse a un recorte del distrito censal en el año 1895 más que a una disminución de la población propiamente dicha, ya que en el departamento de Molinos se consideraron 6 distritos censales (Amaicha, Colomé, Luracatao, Molinos, Seclantás y Tacuil) en 1865 y 12 (Amaicha, Brealito, Colomé, El Churcal, Esquina, Gualfín, Luracatao, Molinos urbano, Molinos rural, Seclantás urbano, Seclantás rural y Tacuil) en 1895. Las diferencias intercensales entre 1865 y 1895 fueron en Amblayo el 44,44%, en Angastaco el 23,57%, en Cafayate el 35,88% y en Luracatao -21,59%. En el total, el incremento alcanza el 9,11%.

El índice de masculinidad en todos los distritos estudiados en 1865 es de 96,74 y en 1895 de 81,85. Cabe señalar que en el censo de 1865 sólo fue registrado el sexo de los casados (mujer casada, hombre casado), solteros (mujer soltera, hombre soltero) y viudos (mujer viuda, hombre viudo). Esto implica una dificultad para determinar el sexo en los menores de 12 años, ya que en los Valles Calchaquíes, en el siglo XIX, nombres como Rosa, Jesús, Santos, Rosario y Salomé son frecuentes y pueden ser indistintamente femeninos o masculinos.

Según Acreche et al (2011) el índice en la ciudad capital de la provincia en 1865 alcanza el valor de 81,83, próximo al de 1895 en la zona de los valles, y el de la Provincia en su totalidad en 1865 es 101,75 (Boletín del Registro Estadístico, 1867).

En los distritos de Amblayo y Angastaco, se observan índices de masculinidad mayores que en Cafayate y Luracatao en ambos censos, siendo los valores de este índice menores en todos los casos en 1895.

En 1865, en la categoría de 0-9 años, el índice de masculinidad es de 105,63, cercano a los índices de masculinidad que se presentan al nacer en el promedio de las poblaciones humanas modernas. En la misma categoría, en 1895 el índice desciende a 91,99. Este intervalo de edad, por otra parte, representa el 35,35% de la población y el 54,83% si se lo extiende hasta 19 años. En 1895 la categoría 0-9 es el 30,76% de la población y la base, tomando el rango de edad 0-19, representa el 52,10%.

Esto llevaría a considerar estas poblaciones como poblaciones jóvenes, sobre todo si se toma en cuenta que en muchos casos no se registraron las edades de los niños.

Por otra parte, considerando un indicador más general como es el porcentaje de mayores de 60 años, y de acuerdo a los estándares propuestos por Naciones Unidas, en la medida en que ninguna de las localidades supera el 7%, serían poblaciones jóvenes. Para la ciudad de Salta, el porcentaje de mayores de 60 años es el 1,67 % en 1865, inferior al de las cuatro localidades incluidas en el presente estudio. Cafayate, de acuerdo con este parámetro sería la población más joven, con un porcentaje de 3,22% y Angastaco la más envejecida (6,82%). Se registra una disminución de la fracción de mayores hacia 1895, pasando en Amblayo de 5,68 a 4,79%, en Angastaco del valor mencionado a 3,22% y en Luracatao de 6,49% al 5%. En el caso de Cafayate, se registra un aumento, aunque con valores no muy distantes entre ambos periodos (3,22 y 3,41 respectivamente).

Comparando los valores obtenidos en ambos censos, entre 1865 y 1895, en las localidades de Cafayate y Luracatao, se observa una reducción de la base de la pirámide tanto si se toma el rango 0-9 como el rango 0-19, que en Luracatao pasa de ser el 53,24% al 45,45% de la población. En Angastaco y Amblayo aumenta el porcentaje de las categorías inferiores de edad.

La edad media en 1865 es de 20,95 años (Amblayo 20,78, Angastaco 21,18, Cafayate 19,96 y Luracatao 21,64) y en 1895 de 22 años (Amblayo 26,97, Angastaco 19,73, Cafayate 21,46 y Luracatao 21,41).

En 1865 la edad media de las mujeres es de 21,36 años y la de los varones de 21,18, siendo la diferencia no significativa. En 1895, por otra parte, la edad media de las mujeres es de 23,38 y la de los varones 21,60, siendo la diferencia significativa (P=0,006).

En el caso de la población de la ciudad de Salta, en 1865, la edad media de la población total (N = 9844) es de 21,82; en las mujeres es de 22,69 y 20,76 en los varones, siendo significativa la diferencia entre sexos (P=0,05).

Ambos censos consignan la ocupación en alrededor de 50 categorías, entre las que se destacan, como es de esperar, las dedicadas a actividades agropastoriles.

Se consignan actividades como aparejero, arriero, criador, domador, estanciero, hacendado, labrador, pastor, peón, que dan cuenta de la mayor cantidad de personas. Junto a éstas, propias de una zona rural hasta la actualidad, llama la atención la importancia numérica de categorías como telero e hilandero, vinculadas, también en el presente, con la actividad productora de tejidos de la zona.

Los labradores – agricultores tanto en 1865 como en 1895 representan las actividades más frecuentes, seguidas por telero – hilador – tejedor. En ambos censos se observa asimismo un número importante de costureros.

El test de Chi Cuadrado señala diferencias altamente significativas entre las ocupaciones y los sexos (P<0,000 en ambos censos). Los labradores representan el 90% de la ocupación en 1865 y el 81,3 en 1895, mientras que teleros y costureros son casi exclusivamente mujeres (98,2 y 97,3%). Lo mismo ocurre con los sirvientes, 74 y 88,8% mujeres. En el caso de pastor – criador, se observa proporciones muy cercanas entre varones y mujeres. Los arrieros son exclusivamente masculinos, lo mismo que los carpinteros, cesteros, la mayoría de los comerciantes, criadores, curtidores, domadores, peones, propietarios, sombrereros y zapateros. Por otra parte, las cocineras son mujeres, como casi la mitad de los hacendados, lavanderas, olleras, situación que se observa en ambos censos. En 1865 se registra un profesor de escuela y en 1895 seis maestras.

Cafayate es en la actualidad una de las localidades más urbanizadas de la zona de los valles. Si bien entre las poblaciones estudiadas, en 1865 no es la de mayor número de habitantes, por su crecimiento, en función probablemente, como ya se dijo, del desarrollo de cultivos industriales como la vid, supera a Luracatao en el censo de 1895. Esta situación se puede ver reflejada en la distribución de las ocupaciones. En efecto, ya en 1865, 19 de los 20 comerciantes registrados en el censo, residían en Cafayate, como los 4 abastecedores y el alguacil, 15 de los 23 carpinteros, los 5 herreros, el presbitero, el profesor, 80 de los 100 sirvientes y los 9 sastres. Esta situación se acentúa en 1895, en que residen en Cafayate los 6 abastecedores, los 5 acróbatas, 18 de los 25 albañiles, el arquitecto, el carnicero, 16 de los 20 carpinteros, los 3 cigarreros, los 2 cocheros, 41 de los 48 comerciantes, el comisario, los 3 contadores, 80 de los 154 costureros, los 14 dependientes, los 3 empleados, el escribano, el farmacéutico, el farolero municipal, el funcionario público, el geógrafo de la nación, 9 de los 11 herreros, el licorista, las 6 maestras, el mecánico, el médico, las 46 amas de casa, los 15 panaderos, el peluquero, los 9 religiosos, el sacerdote, el sacristán, los 4 sastres, 92 de los 107 sirvientes, los 3 sombrereros, etc.

Amblayo se destaca por el limitado número de ocupaciones que presenta. En el censo 1865, el 0,7% de la población se ocupaba como criador – pastor. El proceso de desarrollo de las actividades rurales en esta población se registra si comparamos estos valores con los alcanzados 30 años después (53,9%).

Angastaco presenta un elevado número de costureros (58 de 113) que en 1895 pasa a ser de 32 entre los 154 en las cuatro localidades. En esta última localidad, la ocupación con mayor cantidad de individuos es la de labrador.

En el caso de Luracatao, la localidad con mayor número de habitantes en 1865, que es superada en 1895 por Cafayate, actividades como arriero (16 de 26), criador (19 de 19), curtidor (1 de 2), domador (4 de 4), labrador (316 de 522), pastor (64 de 66), telero (312 de 332) reflejan el carácter eminentemente rural de esta población, carácter que se mantiene hasta la actualidad. En 1895, se reduce sustancialmente la diversidad de ocupaciones en esta localidad, destacándose la dedicación a la agricultura (295 de 295), hilanderos (96 de 161) y teleros (34 de 85).

La diferencia entre localidades de la distribución de ocupaciones es significativa.

En cuanto al número de habitantes por vivienda, se estimaron diferencias significativas entre este número y la ocupación del jefe de la familia. Se observa que en los labradores, en ambos censos, la frecuencia mayor se encuentra en concentraciones de entre 7 y 9 personas por vivienda.

Tomando en cuenta la alfabetización, se consideró sólo los mayores de 15 años para el abordaje de esta variable.

En el conjunto de las localidades estudiadas, se registra un alto porcentaje de la población que no lee o escribe. La diferencia entre sexos es altamente significativa en los dos censos estudiados (en todos los casos P<0,000). El 7,22% de las mujeres responde afirmativamente a esta pregunta, mientras que en el caso de los hombres, el porcentaje alcanza el 12,87% en 1865. Si consideramos estas proporciones en 1895, el porcentaje de mujeres se eleva considerablemente, alcanzando el 33,18%, al igual que el de varones (50,18%). Estas cifras llaman la atención por lo elevadas en una zona rural de la provincia. Sin embargo, es dable considerar que en el primer censo se registraba sólo un profesor mientras que en el segundo ya hay 6 maestras.

En 1865 se consigna la raza como dato relevante, lo que no ocurre en 1895. En este primer caso, se observa que el 100% de los blancos lee o escribe, mientras que entre los indios sólo lo hacía en 5,55, entre los mestizos el 26,66% y ninguno de los 2 negros censados. La diferencia es significativa, al igual que considerando las diferentes ocupaciones y localidades de residencia.

En todas las localidades el porcentaje de individuos mayores de 15 años que lee o escribe es considerablemente mayor en 1895 que en 1865. En el primer censo, en Amblayo, el 13,40% de la población adulta declara que lee o escribe y en el segundo estudiado es el 16,87%. El incremento en Angastaco es desde 21,08% a 24,89. Luracatao es el lugar con menor índice de alfabetización, registrando en 1865 1% y en 1895 5,05%. Si bien Cafayate es superado por Angastaco en el primer período (18,07%), en el segundo presenta el mayor incremento, llegando al 52,25%. Como se ha señalado en el análisis de las ocupaciones, el profesor de escuela en el primer censo y las seis maestras residían en Cafayate.

En el censo de 1895 se consigna el número de hijos por mujer casada, no así en el de 1865. En ambos casos, una aproximación a la estimación de la fecundidad implica alguna dificultad. En el primer caso se pierden los datos atenientes a las mujeres no casadas y en el segundo porque el dato debe ser estimado mediante un análisis de los grupos familiares y viviendas. De este modo, se estimaron 3,49 hijos por mujer en Amblayo para el primer censo y 4,26 para el segundo. En Angastaco el promedio de hijos por mujer es de 2,90 y 3,07; en Cafayate 2,77 y 4,74 y en Luracatao 3,22 y 4,72. La diferencia entre ambos registros pone en evidencia que es este un dato para considerar con cautela.

La Relación Niños Mujeres, por otra parte, puede considerarse como un estimador indirecto aunque confiable de la fecundidad, sobre todo si no se cuenta, como en este caso, con datos confiables del número de hijos. Sin embargo, se plantean dificultades ya que en el caso de Amblayo en 1895, se registra la edad de muy pocos niños, mientras que de 114 individuos en los que no se registró la edad, se puede inferir que pertenecen a este grupo. Se estimó la relación niños mujeres para esta localidad incluyendo estos 114 individuos.

En 1865, la fecundidad es más alta en Angastaco (RNM=1065,79), seguida por Amblayo (1058,82), superior en ambos casos a la de la totalidad de las localidades. En cuanto a Cafayate, registra el menor valor (761,90) seguido, en orden ascendente por Luracatao (882,88). Lo mismo sucede en 1895, aunque el descenso en Amblayo es significativo (769,74). Angastaco presenta también en 1895 la mayor fecundidad estimada por este método (RNM=1028,04) y Cafayate y Luracatao los menores valores (635,04 y 676,57 respectivamente).

En la ciudad de Salta, el valor estimado es de 491,718, valor superior al registrado para la provincia (323,16) (Boletín Registro Estadístico, 1867), inferiores ambos a los aquí obtenidos.

Los valores estimados para Angastaco y Amblayo se acercan a los de las poblaciones puneñas actuales (Albeza et al, 2002), mientras que las otras dos localidades se aproximan a la población actual de Cachi, en el Valle Calchaquí (557,38) (Caro et al, 2010).

En cuanto a las migraciones, se registra la nación y la provincia de origen. En Amblayo, se reconocen sólo dos migrantes en 1865, originarios de las provincias argentinas de Jujuy y La Rioja, en Angastaco y Luracatao no se registran migrantes, ya que todos los individuos censados son salteños, aunque no puede precisarse la migración interna. Cafayate presenta una población algo más diversa, ya que se encuentran migrantes tanto de otras provincias argentinas como de otros países. En 1865, en Cafayate, hay 3 bolivianos, 2 españoles, 2 italianos y un uruguayo, además de 1 nativo de Buenos Aires, 131 de Catamarca, 1 de Córdoba, 1 de Jujuy, 2 de la Rioja y 48 de Tucumán.

En 1895, en Amblayo ya se ha radicado un jujeño y 1 riojano y en Angastaco 2 tucumanos, 2 bolivianos, 1 dinamarqués y un español, en Cafayate se encuentran 9 bolivianos, 4 chilenos, 18 españoles, 2 franceses, 20 italianos, 2 orientales, 1 peruano y 2 turcos, además de los nacidos en otras provincias argentinas como 1 en Buenos Aires, 133 en Catamarca, 6 en Córdoba, 1 en Entre Ríos, 2 en Santiago del Estero, 2 en San Juan, 1 en Mendoza, 7 en la Rioja y 39 en Tucumán. En Luracatao no se registran migrantes de otras provincias argentinas, pero si 2 bolivianos, 1 español y 3 italianos.

Este aumento en los migrantes hacia 1895, sobre todo de migrantes internacionales es consistente con la situación general en el país, que a partir de 1880 comienza a ser destino de grandes migraciones.






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