Bourdieu, P


Una ficción bien fundamentada



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Una ficción bien fundamentada.
Tal como se dice, si es cierto que la familia no es más que un término, también es verdad que se trata de un mot d'ordre o mejor, una categoría, principio colectivo de construcción de la realidad colectiva. Se puede decir simultáneamente, sin contradicciones, que las realidades sociales son ficciones sociales sin otro fundamento que la construcción social, y que las mismas existen realmente, en tanto que se las reconoce colectivamente. Siempre que se utilizan conceptos clasificatorios como el de familia, estos comprenden a la vez una descripción y una prescripción, que no aparece como tal porque se la acepta (casi) universalmente, y admitida como normal: admitimos tácitamente que la realidad a la que acordamos el nombre de familia, y que nosotros ubicamos en la categoría de verdaderas familias, es una familia real.
Así, si podemos admitir, con la etnometodología, que la familia es un principio de construcción de la realidad social, es necesario recordar, en contra de la etnometodología, que este principio de construcción ha sido socialmente construido, y que es común a todos los agentes que han sido socializados de determinada manera. Dicho de otro modo, es un principio de visión y división común, un nomos que todos tenemos en el espíritu, porque nos ha sido inculcado a través de un trabajo de socialización operado en un universo que estaba, en sí mismo, organizado según la división en familias. Este principio de construcción es uno de los elementos constitutivos de nuestro habitus, una estructura mental que, habiendo sido inculcada a todos los cerebros socializados de cierta manera, es a la vez individual y colectiva; es una ley tácita (nomos) de la percepción y de la práctica que está en el fundamento del consenso acerca del sentido del mundo social (y del término familia en particular), en los fundamentos del sentido común. Es decir que las prenociones del sentido común y las folk categories de la sociología espontánea, que, según el método adecuado, es necesario cuestionar inicialmente, pueden, como aquí, estar bien fundadas porque ellas mismas contribuyen a hacer la realidad que ellas evocan. Cuando se trata del mundo social, las palabras hacen a las cosas, porque ellas crean el consenso acerca de la existencia y el sentido de las cosas, el sentido común, la doxa aceptada por todos como obvia (Para medir la fuerza de esta evidencia compartida, sería preciso dar a conocer aquí el testimonio de mujeres que hemos interrogado recientemente, en el curso de una investigación sobre el sufrimiento social, y que, no cumpliendo con la norma tácita que impone, de manera más y más imperativa, a medida que avanza la edad, casarse y tener hijos, cuentan acerca de todas las presiones sociales que se ejercen sobre ellas para hacerlas entrar en orden, a "alinearse", encontrar pareja y tener bebés, - por ejemplo, los fastidios y problemas asociados al status de mujer sola, en recepciones y cenas, o la dificultad de ser tomadas totalmente en serio, en tanto seres sociales incompletos, inacabados, como mutilados).
La familia es un principio de construcción, a la vez inmanente a los individuos (en tanto colectivo incorporado) y trascendente en relación a ellos, dado que lo reencuentran bajo la forma de la objetividad en todos los otros: es un trascendental en el sentido de Kant, pero que siendo inmanente a todos los habitus, se impone como trascendente. Este es el fundamento de la ontología específica de los grupos sociales (Familias, etnías o naciones): inscriptas a la vez en la objetividad de las estructuras sociales y en la subjetividad de las estructuras mentales objetivamente orquestadas, se presentan a la experiencia con la opacidad y la resistencia de las cosas, aunque sean el producto de actos de construcción que, como lo sugiere cierta crítica etnometodológica, los devuelve en apariencia a la inexistencia de puros seres del pensamiento.
Así, la familia como categoría social objetiva (estructura estructurante) es el fundamento de la familia como categoría social subjetiva (estructura estructurada), categoría mental que es el principio de miles de representaciones y de acciones (matrimonios, por ejemplo,) que contribuyen a reproducir la categoría social objetiva. Este es el círculo de la reproducción del orden social. El acuerdo casi perfecto que se establece entonces entre las categorías subjetivas y objetivas funda una experiencia del mundo como evidente, taken for granted. Y nada parece más natural que la familia: esta construcción social arbitraria parece situarse del lado de lo natural y lo universal.



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