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- Moción del Grupo Podemos para apoyar un sistema comarcal para la Isla Baja que cierre el ciclo integral del agua de manera sostenible, eficiente y participativa



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24.- Moción del Grupo Podemos para apoyar un sistema comarcal para la Isla Baja que cierre el ciclo integral del agua de manera sostenible, eficiente y participativa.

Vista moción que presenta el Grupo Podemos para apoyar un sistema comarcal para la Isla Baja que cierre el ciclo integral del agua de manera sostenible, eficiente y participativa, del siguiente contenido literal:

“1. Introducción: problemas y oportunidades

La vivencia acumulada por la ciudadanía de Canarias respecto al funcionamiento de las depuradoras convencionales –que son la inmensa mayor parte de las que hoy existen– no se puede calificar como positiva. Nos referimos, por ejemplo, a los problemas crónicos de malos olores que perciben quienes circulan por las inmediaciones de la Depuradora de Santa Cruz de Tenerife, pero que padecen de manera sempiterna las vecinas y vecinos de Chamberí y otros barrios populares de la capital tinerfeña. La depuradora de Barranco Seco, en Las Palmas de Gran Canaria, afecta con su pestilencia a los barrios del entorno, como algunos de los Riscos pero también una parte del casco histórico tradicional de la ciudad. En Mogán ocurre otro tanto. En el barrio de Argana Alta mucha gente pide que se traslade la depuradora de Arrecife (que ya se había mudado, a su vez, desde otra ubicación anterior). De vuelta a Tenerife, en el corazón del principal motor económico tinerfeño, la zona turística de Las Américas – Costa Adeje, se sufren los continuos hedores maléficos que provienen de la estación depuradora Arona-Adeje.



Desde un punto de vista técnico se puede alegar que tales problemas derivan de un mal diseño de las estaciones de depuración, que podría eventualmente corregirse; y de su inadecuación a las características del efluente residual que se produce en nuestro territorio. Pero el hecho es que con la experiencia concreta y cabal que posee (poseemos), resulta de lo más razonable que nadie quiera que se construya una depuradora cerca de su casa. Se comprende entonces que, cuando se plantea implantar una Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) en la Isla Baja, salten las alarmas del vecindario más directamente afectado. La población conoce también por propia experiencia, sin necesidad de salir de la Comarca, la afección que produce la depuradora ubicada en Las Cruces (Garachico) sobre entornos vecinos como La Caleta y el propio núcleo donde está ubicada.

Junto al asunto de la ubicación, la otra gran cuestión que está siendo hoy objeto de debate por amplios sectores de la ciudadanía de la Isla Baja es la del método de depuración; abriendo las perspectivas acerca de la posibilidad, eficiencia y ventajas potenciales de los sistemas de depuración natural como alternativa a los métodos convencionales.

La idea que quiere subrayar esta Moción es que este debate democrático, lejos de suponer un obstáculo constituye una excelente oportunidad: la de construir de manera colectiva, combinando rigor técnico y amplia implicación social, el mejor modelo para culminar el ciclo integral del agua en una comarca en la que Sostenibilidad, Cultura y Participación Ciudadana se consolidan como sus mayores fortalezas.

2. La propuesta en vigor para la Isla Baja

El primer ciclo de la planificación hidrológica insular (hoy vigente, pero en proceso de actualización) contemplaba la finalización del Sistema de Depuración Comarcal de la Isla Baja para el año 2027. En la actualidad ese plazo se ha acortado hasta el 2021, tal como plantea el Documento Inicial Estratégico del Plan Hidrológico Insular de la isla de Tenerife, 2º ciclo (2015-2021), que está siendo promovido por el Consejo Insular de Aguas de Tenerife.

En efecto, el Sistema de Saneamiento Comarcal del llamado Ámbito 01 (Isla Baja) propone un modelo final en el que las aguas residuales de la zona costera de Garachico, Los Silos y Buenavista del Norte sean recogidas e impulsadas hasta una Estación Depuradora de Aguas Residuales de ámbito comarcal, ubicada en Buenavista, mediante varias impulsiones en cada uno de los municipios que conforman el Sistema. El proyecto de ‘Sistema de Saneamiento y Depuración Isla Baja’ proyecta el siguiente conjunto de nuevas instalaciones (que se suman a otras que ya existían):



  • EDAR comarcal Isla Baja, junto al barrio de Las Canteras, en Buenavista (aunque muy próxima al límite con Los Silos).

  • ETAR (Estación Transformadora de Aguas Residuales) – EBAR (Estación de Bombeo de Aguas Residuales) de Los Silos.

  • EBAR de La Caleta.

  • ETAR – EBAR de Buenavista.

  • Conducción de saneamiento desde la EBAR de Los Silos hasta la EDAR comarcal.

  • Conducción de saneamiento de la ETAR – EBAR de Buenavista hasta la EDAR comarcal.

  • Emisario terrestre desde la EDAR comarcal hasta la cabecera del emisario submarino de Los Silos.

Está previsto que la EDAR comarcal se localice en el denominado ‘Complejo Hidráulico de la Isla Baja’, ubicado en la zona conocida como Ravelo (junto a Las Canteras, como ya se dijo). La tecnología a emplear es la conocida como MBR. Asimismo, se proyectan desde la depuradora tres sistemas de transporte ‘de vuelta’ hacia cada uno de los municipios costeros de la Isla Baja, para aprovechar en ellos el agua regenerada.

El documento de Gestión y Gobernanza del Plan Hidrológico de Tenerife presupuesta el coste del Sistema de la Isla Baja en 13.541.000 €, que se distribuyen de la siguiente forma3:



  • Colectores, estaciones de bombeo y conducciones de impulsión de la aglomeración urbana de la Isla Baja: 7.276.000 €.

  • Estación Depuradora de Aguas Residuales de la Isla Baja: 4.100.000 €.

  • Emisario Terrestre entre la EDAR comarcal y la cabecera del emisario submarino de Los Silos: 1.815.000 €.

  • Estación de Tratamiento de Aguas Residuales de Los Silos: 350.000 €.

3. Problemas identificados respecto a la propuesta

El modelo anterior presenta varios problemas objetivos que no se deben eludir, y cuya resolución hay que afrontar con responsabilidad. Repasamos a continuación, de manera sintética, las principales alegaciones presentadas por el grupo municipal de Sí se puede de Buenavista del Norte al documento denominado Esquema Provisional de Temas Importantes del Segundo Ciclo de Planificación Hidrológica 2015-2021. Tales alegaciones evalúan la propuesta del Sistema de Depuración Comarcal de la Isla Baja que ya estaba contenida en el PHI anterior (y vigente) y que no fue modificada en los documentos que se someten a consulta.

Las alegaciones constatan que el Esquema Provisional de Temas Importantes no efectuó, pese a resultar preceptivo, el análisis de alternativas al sistema territorial de saneamiento; más en concreto, a la ubicación de los sistemas generales como la EDAR de Las Canteras en Buenavista del Norte. De donde deduce la obligación de evaluar otras alternativas para la ubicación de la EDAR comarcal.

La primera línea argumental de las alegaciones tiene que ver con el déficit en los procesos preceptivos de participación. La Directiva Marco del Agua (DMA) de la UE señala al respecto en su considerando nº 46:

“Para garantizar la participación del público en general, incluidos los usuarios, en el establecimiento y actualización de los planes hidrológicos de cuenca, es necesario facilitar información adecuada de las medidas previstas y de los programas realizados en su aplicación, a fin de que el público en general pueda aportar su contribución antes que se adopten las decisiones finales sobre las medidas necesarias.”

Repasando con detalle la elaboración del primer ciclo del PHI se comprueba que se vulneró la exigencia de una participación pública ajustada a los criterios de la DMA (y demás directivas en materia de participación ambiental). Es un hecho objetivo que los trámites de participación ciudadana ofertados durante el primer ciclo del PHI se realizaron sin facilitar la información adecuada y, en lo fundamental, adoptando decisiones definitivas sobre las ubicaciones territoriales sin implementar con antelación un proceso de participación pública en el que estuvieran planteados diferentes alternativas a la ubicación, en este caso, de la EDAR. Se concluye entonces que el trámite de evaluación se realizó al margen de la participación pública requerida por la normativa en vigor. Para otros sistemas comarcales sí se incorporó la evaluación ambiental de alternativas en distintas propuestas (si bien en una fase posterior a la de información pública); pero en el caso de la Isla Baja nunca se plantearon, ni siquiera en el trámite final, alternativas a la ubicación de la EDAR comarcal4.

Por tanto, resulta imprescindible subsanar esta falla a través del análisis y estudio de alternativas a la decisión territorial anteriormente adoptada aprovechando la oportunidad que introduce este segundo ciclo de la Planificación Hidrológica.

La segunda de las alegaciones presentadas expone que la ubicación de la EDAR comarcal vulnera la normativa sobre Actividades Clasificadas. En efecto, la instalación propuesta se encuentra próxima al núcleo poblacional de Las Canteras (a unos 350 metros), apuntándose en tal sentido que el artículo 4 del Reglamento de actividades molestas, nocivas, insalubres y peligrosas señala:

“En todo caso, las industrias fabriles que deban ser consideradas como peligrosas o insalubres, sólo podrán emplazarse, como regla general, a una distancia de 2.000 metros a contar del núcleo más próximo de población agrupada.”

Por tanto la ubicación de la EDAR en el barrio de Las Canteras sería contraria a la normativa ambiental estatal, la cual tiene carácter de legislación básica. Ello obliga a revisar lo establecido en el PHI (primer ciclo) con relación a este sistema general5.

La tercera línea argumental de las alegaciones se centra en la ausencia del análisis coste-eficacia de las actuaciones previstas, incluyendo los costes derivados de los bombeos de aguas residuales previstos. Así, los redactores del PHT establecieron un modelo territorial para el saneamiento y depuración de las aguas residuales en la comarca de la Isla Baja que era inviable atendiendo al binomio coste-eficacia, no sólo en lo que atañe al coste de su construcción sino también para la futura explotación del referido sistema6.

La cuarta y última alegación tuvo por objeto la reutilización de las aguas depuradas y su potencial efecto sobre la agricultura ecológica que, como se sabe, representa un sector puntero en la comarca y con unas enormes potencialidades de desarrollo (pero que se podría ver comprometido al incorporar las aguas procedentes de una EDAR convencional a los sistemas generales de riego de la Comarca).

4. La construcción social de un problema territorial y ambiental

Mientras tanto, la actual propuesta de sistema de saneamiento comarcal para la Isla Baja ha generado dos importantes reacciones sociales. De una parte, se ha constituido un activo movimiento social de ámbito local-comarcal, la Plataforma Los Silos – Isla Baja, que en poco tiempo ha logrado abrir un debate constructivo y creativo, abriendo preguntas y buscando respuestas sobre cuál debería ser el modelo que mejor se ajuste a los requerimientos socioeconómicos y a las aspiraciones hacia la sostenibilidad de un territorio tan singular. De otro, --y, como se apuntó al principio, con toda lógica basada en la experiencia percibida–, el vecindario de Las Canteras ha abierto un proceso de cuestionamiento de la ubicación proyectada para la EDAR, apuntando también hacia la posibilidad de otros modelos de gestión.

Para el caso de Buenavista del Norte, como resultado de ambos procesos –pero, en particular, del segundo–, la corporación municipal adoptó el pasado lunes 15 de mayo por unanimidad un importante Acuerdo institucional basado en los siguientes puntos:


  1. Exigir al Consejo Insular de Aguas, dependiente del Cabildo de Tenerife, el cambio de ubicación de la EDAR de la Isla Baja.

  2. Que se busquen alternativas de ubicación que respeten el reglamento de actividades clasificadas. Esta normativa plantea el emplazamiento de actividades molestas como las EDAR a más de dos kilómetros de núcleos urbanos consolidados.

  3. Que se analice por expertos la posibilidad de establecer un Sistema de Depuración Natural para la Isla Baja.

  4. Que se analicen rigurosamente los efectos que la reutilización del agua depurada puede tener sobre las diferentes prácticas agrícolas que se dan en la Comarca.

  5. Analizar técnicamente la incorporación de fuentes energéticas renovables (energía eólica) para abastecer las necesidades del Sistema de Depuración Comarcal de la Isla Baja.

  6. Establecer un calendario de reuniones con Ayuntamientos y Colectivos afectados, para dar seguimiento a los acuerdos adoptados.

Por su parte, la Plataforma Los Silos – Isla Baja continúa con su labor proactiva implementando un calendario de reuniones con las diferentes instituciones implicadas (Ayuntamientos, Consejo Insular de Aguas...), conciendo y visitando los sistemas de depuración natural que ya existen en la propia Comarca –de los que enseguida nos ocuparemos–, estudiando experiencias de otras latitudes, y organizando foros y espacios de debate público sobre esta problemática y sus alternativas.

La conclusión provisional de esta fase del proceso puede ser ésta: debemos estar de enhorabuena cuando la ciudadanía (o, cuando menos, sectores activos de la misma) están llevando a efecto la construcción social de un problema (entendiendo por tal el proceso por el que una comunidad identifica y saca a la luz una realidad problemática que antes no se percibía); y comprometiéndose, y comprometiendo de forma activa al conjunto de la comunidad, en su resolución. Se trata de un fenómeno de alto interés, que mejora nuestra calidad democrática. Gracias al mismo, si todas las partes obran con altura de miras, se puede alcanzar un objetivo superior: encontrar el sistema más adecuado para resolver el ciclo integral del agua en el territorio comarcal.

5. Los Sistemas de Depuración Natural

Bajo la denominación de sistema de depuración natural (SDN) se engloban aquellos procedimientos o técnicas en los que la eliminación de las sustancias contaminantes presentes en las aguas residuales urbanas se verifica mediante componentes del medio natural, no empleándose en el proceso ningún tipo de aditivo químico sintético. Habitualmente se diferencian dos grandes grupos de técnicas de depuración natural: los métodos de tratamiento mediante aplicación del agua sobre el terreno, y los sistemas acuáticos. En todos ellos, el efecto depurador se debe a la acción combinada de la vegetación, del suelo y de los microorganismos presentes en ambos, y en menor medida, a la acción de plantas y animales superiores.

Aunque en ocasiones se emplean otras nomenclaturas como tecnologías de bajo coste energético, tecnologías no convencionales, tecnologías sostenibles o depuradoras ecológicas, se considera preferible enfatizar, en su propia denominación, los conceptos de sistema, como integrador de diversos elementos (entorno medioambiental y socioeconómico, diferentes formas de diseño e integración que da pie a la creatividad, etc.); y natural, como reproductores de procesos que se dan en la propia naturaleza.

En definitiva, los SDN son el resultado de un ejercicio de diseño tomando como fuente de partida e inspiración la acción depurativa característica de la renovación permanente de materia y energía de cualquier ecosistema natural. Mediante el diseño y recreación de ecosistemas se consigue no sólo el tratamiento del agua, sino además convertir los residuos presentes en la misma en una serie de productos potencialmente aprovechables7.

De manera convencional, se ha tendido a plantear el tratamiento de las aguas residuales como una acción de mejora ambiental lineal y desconectada de su entorno: se depura para no dañar el cauce, el suelo, el acuífero o el mar donde se vierte, y se hacen importantes inversiones económicas para conseguir que los residuos no perjudiquen o alteren el entorno. Pero, a veces, se olvida plantear el tratamiento de las aguas residuales como un mecanismo de recuperación, de ahorro y de integración ambiental y socioeconómica. El diseño de estos sistemas es un recurso en sí mismo, al poseer un importante valor paisajístico y fomentar la biodiversidad propia de los enclaves en que se ubican, así como activar sectores de empleo locales durante su construcción y mantenimiento.

Los procesos que intervienen en los SDN son análogos a los que se desarrollan en los tratamientos convencionales de depuración de aguas residuales (sedimentación, filtración, adsorción8, precipitación química, reacciones de oxidación y reducción, intercambio iónico, degradación biológica aerobia y anaerobia, etc.), a los que se unen otros que se dan en la naturaleza (fotosíntesis, fotooxidación, asimilación de nutrientes por parte de las plantas, depredación, etc.). La diferencia fundamental estriba en que, en las tecnologías convencionales estos fenómenos transcurren de forma secuencial en tanques y reactores, y a velocidades aceleradas gracias al aporte de energía, mientras que en los SDN se opera a velocidad 'natural', (sin aporte de energía de forma artificial). Normalmente, este ahorro en energía se compensa con una mayor necesidad de superficie para realizar el proceso.

En efecto, dado que la velocidad de aporte de oxígeno por métodos naturales es muy baja en comparación a la que se obtiene cuando se recurre al empleo de medios electromecánicos, la ventaja que suponen los SDN en lo referente al consumo energético, se ve contrarrestada por la mayor superficie que precisan para su implantación: las soluciones intensivas con tecnologías convencionales requieren superficies inferiores a 1 m2/habitante equivalente, mientras que los SDN o soluciones extensivas requieren varios metros cuadrados por cada habitante equivalente a tratar. Se suele apuntar que este carácter extensivo limita, hasta cierto punto, el campo de aplicación de los SDN a comunidades pequeñas o medianas. No obstante, en nuestro Archipiélago la experiencia obtenida por el Instituto Tecnológico de Canarias (ITC) a través del análisis y seguimiento de diferentes experiencias piloto y ante la benignidad del clima de las Islas, con inviernos no excesivamente fríos en cotas medias y bajas, hace pensar que se pueden obtener ratios de superficie útil de tratamiento por habitante equivalente menores que en otras latitudes.

Entre los sistemas naturales de tratamiento de las aguas residuales que pueden generar productos aplicables directamente en el entorno rural, cabe destacar los filtros verdes, filtros de turba, los humedales artificiales, las lagunas facultativas y de maduración o la combinación de diferentes métodos. Normalmente todos estos sistemas requieren un pretratamiento del agua residual a través de fosas sépticas o tanques Imhoff.








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