Propiedades medicinales del arándano el uso medicinal del arándano a lo largo de la historia



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PROPIEDADES MEDICINALES DEL ARÁNDANO



EL USO MEDICINAL DEL ARÁNDANO A LO LARGO DE LA HISTORIA
Se trata de una especie ampliamente utilizada en la medicina tradicional desde la

antigüedad hasta la actualidad. Ya sea en infusión, su jugo o su fruto, su poder

curativo es ampliamente reconocido y se basa en sus propiedades antidiarreicas,

hipoglucémicas, antibacterianas, antiinflamatorias, antioxidantes y astringentes,

entre otras.

Desde muy antiguo, especialmente entre las tribus indígenas americanas, se han

utilizado los arándanos para la prevención y el tratamiento de las enfermedades de

las vías urinarias. Así mismo, ha demostrado ser una de las causas de la excelente

vista atribuida a los miembros de estas tribus, al constituir la base de la dieta de

muchas de ellas.

En Europa existen referencias de su uso por los griegos y romanos, aunque es en el

siglo XVI cuando aparece en los primeros tratados de fitoterapia, fundamentalmente

para el tratamiento de los cálculos de riñón. En el año 1500, un herbolario llamado



Hieronymos Bock recomendaba el arándano para tratar cálculos en la vejiga y los

trastornos del hígado, así como tomarlo en forma de jarabe para tratar la tos.

Hacia el año 1700, las frutas de arándano se usaban ampliamente para tratar la fiebre

tifoidea, problemas intestinales, gota, reumatismo y las infecciones de la boca, piel y

tracto urinario.

A principios de 1900, el té de arándanos secos se utilizaba ampliamente para el

tratamiento de la diarrea y la disentería, principalmente como diurético y para

detener el sangrado. También hay registros que muestran que los preparados de

arándano se utilizaban para aliviar el escorbuto y el dolor al orinar, así como para

detener la producción de leche materna.

Ya en 1987 la Comisión Alemana E, organismo que evaluaba la seguridad y eficacia de

hierbas con utilidad medicinal y concedía licencia médica para su prescripción en

Alemania, autorizó el uso de los frutos de arándano para el tratamiento de la diarrea

aguda no específica. Otros países de Europa, como Italia, utilizan los arándanos en

forma concentrada para promover una buena circulación.
En 2008, Health Canada dio su sello de aprobación al tradicional uso medicinal oral de

los arándanos como astringente para aliviar la diarrea. También se aprobó su uso

para hacer gárgaras con el fin de aliviar la inflamación leve en las membranas

mucosas de la boca o la garganta.





VALORES NUTRITIVOS
Las bayas de arándano son muy nutritivas, ricas en fibra y libre de grasas y sodio. Su

aporte calórico es relativamente bajo, de unas 30 calorías por cada 100 gramos.

Además cuentan con un buen contenido de provitamina A, vitaminas C y E y

magnesio. En concreto, las vitaminas que se encuentran presentes dentro de los

arándanos, son la vitamina C, la niacina (B3) y la riboflavina (Vitamina B2), las cuales

está en una proporción de 10, 0,4 y 0,05 miligramos por cada 100 gramos de frutos

de arándano.

Las sales minerales más abundantes dentro de la composición de los arándanos son

el potasio, el fósforo y el calcio, las cuales se encuentran en una proporción de 80, 12

y 10 miligramos por cada 100 gramos de arándanos.

Además, contiene diversas sustancias que le confieren sus grandes propiedades

curativas:

Taninos: catéquicos (5‐12%) y proantocianidinas oligoméricas.

Flavonoides: astragalina, hiperósido, quercitina e isoquercitina.

Antocianos (0,1‐0,5%): malvidina, cianidina, petunidina y heterósidos de

delfinidina con distintos azúcares.

Ácidos fenólicos derivados del ácido cinámico: ácidos cafeico y clorogénico.

Triterpenos: ácido usólico.

Iridoides: asperulósido y onotropeína (ésta sólo aparece en los frutos sin

pelar).


Ácidos orgánicos (1%): ácidos quínico, málico y cítrico.

Glúcidos (3‐7%): polisacáridos como la pectina.


PROPIEDADES MEDICINALES
Enfermedades de las vías urinarias: Sin lugar a dudas, uno de los principales

beneficios de los arándanos es su capacidad para luchar contra problemas

renales. De hecho, suelen ser la primera de las frutas recomendadas por la gran

acción depurativa y desintoxicante que ejercen sobre dicha zona. En estudios

comparativos se ha demostrado que el jugo de esta planta posee propiedades

antibacterianas que la hacen muy adecuada en la prevención de la cistitis.

Además, la ingestión de su zumo es un buen preventivo de la inflamación de la

vejiga y las infecciones de los riñones, próstata, uretra y todo el tracto urinario

en general. Finalmente, el jugo de arándanos es muy útil en la prevención o

disolución de los cálculos de riñón. Parece ser que al acidificar la orina, este jugo

ayuda a expulsar los oxalatos de calcio, lo que previene la formación de piedras

en el riñón o ayuda a disolver las arenillas.

Trastornos del aparato digestivo: Los arándanos poseen propiedades

astringentes y antivomitivas. También son muy ricos en componentes

gastroprotectivos y antiespasmódicos y contienen más de 30 principios

antiinflamatorios. Además, posee propiedades bacteriostáticas, capaces de

detener el crecimiento de las bacterias. Todo ello se ha venido utilizando en el

tratamiento de anomalías del aparato digestivo como diarreas, vómitos, malas

digestiones, inflamaciones intestinales o gastroenteritis. Además, contribuyen a

la pérdida de peso.

Tratamiento de heridas y úlceras: Los preparados de esta planta, utilizados

externamente, poseen propiedades antiinflamatorias y vulnerarias muy eficaces

para el tratamiento de enfermedades de la piel como úlceras de la boca,

eccemas o acné.

Problemas del sistema circulatorio: El arándano favorece la circulación

sanguínea. Posee propiedades vasodilatadoras, antiagregantes,

antihemorrágicas y fortalecedoras de los capilares. Todo ello unido a su riqueza

en vitamina P lo convierte en un buen aliado para el tratamiento de

enfermedades relacionadas con el aparato circulatorio. Su uso resulta eficaz en

alteraciones como la arterioesclerosis, varices, hemorroides y flebitis. Además,

eleva el nivel de colesterol de alta densidad (HDL), más conocido como

colesterol bueno.

Anemia: La vitamina C, además de su acción antioxidante, fortalece el sistema

inmunológico y favorece la absorción de hierro por parte de nuestro organismo,

por lo que es de gran ayuda para prevenir y ayudar en casos de anemia.

Diabetes incipiente: Las preparaciones de arándano constituyen una buena

solución en los primeros estadios de la diabetes de tipo moderado en personas

adultas, al contribuir a reducir los niveles de azúcar en la sangre.

Afecciones oculares: Se han llevado a cabo numerosos estudios que han

demostrado la importancia que estos frutos tienen en la conservación de la vista

y en la prevención de numerosas enfermedades oculares gracias a su alto

contenido en flavonoides antocianinas, unos pigmentos que se encuentran en

algunos frutos que van del color rojo al azul o morado como los arándanos, las

frambuesas, las cerezas, las coliflores moradas, las ciruelas o las uvas. De esta

manera, estos frutos son adecuados en caso de ceguera nocturna, glaucoma,

desprendimiento de retina, astigmatismo o cataratas.

Enfermedades degenerativas: Gracias a su elevado contenido en vitamina C, es

una de las frutas con mayor poder antioxidante, por lo que ayuda a reducir el

riesgo de sufrir enfermedades degenerativas como el Alzheimer, la pérdida de

memoria o los efectos del envejecimiento al reducir los radicales libres.


TOXICIDAD Y POSIBLES PROBLEMAS
El uso en dosis terapéuticas el arándano no presenta efectos secundarios o de

toxicidad. Sin embargo, debe evitarse el uso prolongado de los preparados con hojas,

ya que contienen arbutina e hidroquinonas, dos principios que, si se supera la dosis

permitida o se prolonga demasiado el tratamiento, resultan tóxicos, pudiendo

conllevar problemas de pérdida de peso e incluso alteraciones graves. La dosis

ingerida de droga a través de las hojas no debe superar los 5 o 10 gramos por litro y

su uso no debe prolongarse durante más de 7 días.

Por su parte, los niños, las mujeres embarazadas y aquellas que se encuentran en el

período de lactancia pueden consumir estos frutos y su zumo, ya que no existe

evidencia que mencione que puedan ocasionar efectos adversos o tóxicos.

En todo caso, debe tenerse en cuenta que la ingesta de los frutos de arándano debe

ser mesurada para evitar trastornos del aparato digestivo como diarreas o dolores

estomacales.


Fuentes:

https://www.google.es/search?q=ar%C3%A1ndanos+imagen&tbm=isch&tbo

http://acelgas.com/files/sites/9/2013/12/jugo-arandanos.jpg

http://www.larioja.org/upload/documents/558132_PROPIEDADES_MEDICINALES_DEL_ARANDANO_web.pdf



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