Los efectos de un modelo de desarrollo insostenible: la crisis económica en la comunidad de Madrid


Enfermedades laborales según número de partes de baja en la Comunidad de Madrid



Descargar 117.17 Kb.
Página12/14
Fecha de conversión24.09.2019
Tamaño117.17 Kb.
1   ...   6   7   8   9   10   11   12   13   14
Enfermedades laborales según número de partes de baja en la Comunidad de Madrid.





2007

2008

2009

2010

2011

2012

OCUPADOS

3.052.600

3.064.400

2.917.900

2.875.100

2.816.900

2.741.100

TOTAL PARTES

1.181

1.228

1.018

949

1.134

1.239

I. INCIDENCIA

0,386

0,400

0,349

0,330

0,403

0,452
Fuente: CEPROSS y elaboración propia.

Descubrimos, sin embargo, que la industria ha sido, con diferencia, el sector con mejor comportamiento relativo en la destrucción de empleo, no sólo frente a la construcción, sino también respecto a los servicios. Aunque porcentualmente ha sufrido una reducción de empleo del 18% (en la industria se destruyeron 62.000 empleos entre el primer cuatrimestre del 2008 y el último del 2012, pues se pasó de los 335.000 ocupados a los 273.000, en los servicios, a pesar de que el porcentaje es menor (el -4%), se destruyeron casi cien mil empleos -97.000- en esos cinco años, pues se pasó de los 2.371.000 ocupados, a los 274.300. En la construcción, que como sabemos había alcanzado cifras de ocupación similares a la industria en el fin de ciclo de la burbuja inmobiliaria, con 325.000 ocupados a principios de 2008, se ha destruido el 60% del empleo (casi 200.000), pues a finales de 2012 sólo había 138.000 ocupados.

Es decir, que la destrucción de emleo ha sido tan rápida, o más, que el ritmo de su creación, y se ha centrado en aquellos sectores y grupos sociales que mayor protagonismo tuvieron en el crecimiento de la ocupación durante los años de bonanza. Dado que, como vimos más arriba, ese tipo de empleos que se crearon tras las reformas laborales de los años 84 y 94 fueron, en la inmensa mayoría, empleos precarios creados para determinados grupos sociales (jóvenes, mujeres e inmigrantes) y en determinados sectores como los servicios a las empresas y la construcción, el desempleo se ha concentrado en la población más vulnerable.

Por una parte los jóvenes, otra vez: uno de cada cuatro empleos desaparecidos correspondía a trabajadores jóvenes menores de 25 años, que alcanzan tasas de paro del 44%. Y por otra los inmigrantes: el drama social de la fuerza de trabajo inmigrante extracomunitaria (que en Madrid sufre actualmente una tasa de paro del 33% -13 puntos más que la tasa del conjunto de la población madrileña: 20%-, se ve intensificado por que es la población más débil en términos de empleabilidad (subsidios, redes, cualificación, ayudas familiares, etc.).

La estructura social del desempleo en Madrid es un espejo de la estructura social del empleo: muy fragmentada, dual y desigual, que ha convertido al empleo estable en un privilegio de clase y en un elemento estructurador de la desigualdad social: el 46,1% de los desempleados son ya parados de larga duración, pues llevan entre uno y dos años en esa búsqueda infructuosa (145.900,) o incluso superaron ya ese tiempo (141.700). Al mismo tiempo el desempleo se incrementa en aquéllos hogares con menos ocupados entre sus miembros (son ya 150.000 familias con todos sus miembros en paro), y obviamente ello hace que las tasas de desempleo se intensifiquen en regiones de Madrid con menor nivel de renta y cualificación: el aumento del paro ha sido máximo en municipios del sureste como Arganda del Rey (230,8%), Parla (212,9%) o Rivas-Vaciamadrid (196,2%), frente a tasas de crecimiento mucho menores en noroccidentales como Villaviciosa de Odón (88,7%), Torrelodones (97,1%) o Pozuelo de Alarcón (101,7%). Dentro de la capital (115,6%), esa dualidad se repite entre sus distritos, con máximos en Villa de Vallecas (247,5%), Vicálvaro (177,2%) o Villaverde (157,1%) y mínimos en Retiro (66,3%), Chamartín (67,6%) o Salamanca (75,9%). Alcanzando especial intensidad en núcleos de pequeño tamaño pero con un rápido crecimiento reciente, situados siempre al sur de la capital, en las coronas metropolitanas más alejadas del centro.

Así pues, el impacto de la crisis ha supuesto un ahondamiento en la brecha social que ya constatábamos bajo el modelo de crecimiento anterior: el cociente que mide la desigualdad de rentas entre el primer y último quintil de la pirámide social madrileña, que era ya de 5,5 en 2007, se elevó entre años a 7,8. Según la Red Europea contra la Pobreza, la población en riesgo de pobreza y exclusión aumentó hasta el 18,1% en 2010, casi cuatro puntos por encima de la registrada tres años antes (Méndez, R., 2013:132).

Por su parte, afirma Ricardo Méndez: «la crisis inmobiliaria también fue mayor para los sectores sociales y urbanos más desprotegidos, provocando una menor desvalorización de aquellas viviendas de mayor calidad y precio, accesibles a grupos de mayor renta y de nuevo en el sector noroeste, frente a las viviendas de menor calidad y accesibles a los grupos sociales más vulnerables, localizadas sobre todo en el sur metropolitano. Así, por ejemplo, en San Sebastián de los Reyes (-12,1%), Alcobendas (-14,6%) Tres Cantos (-15,7%) o Pozuelo (-20,7%) las caídas fueron moderadas, pero resultaron bastante mayores en Aranjuez (- 39,6%), Getafe (-37,0%), Móstoles (-36,1%) o Parla (-35,4%). Aunque el lado más oscuro de esta evolución es la multiplicación de desahucios que, según el Consejo General del Poder Judicial, afectaron en Madrid a 27.479 viviendas entre 2008-2011, lo que equivalía nada menos que a una veintena de desalojos diarios» (Méndez, R, 2012:15).




Compartir con tus amigos:
1   ...   6   7   8   9   10   11   12   13   14


La base de datos está protegida por derechos de autor ©odont.info 2019
enviar mensaje

    Página principal