Formación de laicos-as y jesuitas



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FORMACIÓN DE LAICOS-AS Y JESUITAS

PROVINCIA CENTROAMERICANA DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS

Comisión de Espiritualidad.


Tema 1 del eje Crecimiento y Desarrollo Humano:



  1. El estudio del desarrollo humano durante el ciclo vital


Períodos de desarrollo
Para facilitar el estudio, el ciclo vital suele dividirse en tres grandes períodos de desarrollo: infantil, adolescente y adulto. El primero y el último se subdividen además en sub-etapas. El desarrollo infantil incluye el período prenatal, la infancia, la niñez temprana y la niñez intermedia. El desarrollo adulto incluye la juventud, la edad madura y la vejez.
Periodo prenatal (de la concepción al nacimiento)

Comprende el proceso de desarrollo que tiene lugar entre la concepción y el nacimiento, tiempo en que el organismo humano crece de una célula fertilizada a miles de millones de células. En este período se forman los órganos y la estructura corporal básica; y tanto la herencia como el ambiente influyen en el desarrollo. Durante los primeros meses el organismo es más vulnerable a las influencias ambientales y negativas que en cualquier otro período de crecimiento.


Infancia (los dos primeros años)

Se extiende desde el nacimiento hasta el segundo año de vida aproximadamente, es un período de cambios increíbles en el que se desarrollan la capacidad y la coordinación motora del niño, así como sus capacidades sensoriales y de lenguaje.

En esta etapa el niño se apega a los miembros de la familia y a otras personas que la atienden, aprende a confiar o a desconfiar y a expresar y o a reprimir amor y afecto. Aprende a expresar sentimientos y emociones básicas y desarrolla cierta interdependencia y sentido de sí mismo. Ya en esta etapa los niños manifiestan considerables diferencias de personalidad y temperamento.
Niñez temprana (de los 3 a los 5 años)

Es el tiempo preescolar en el que los niños continúan su rápido crecimiento físico, cognoscitivo y lingüístico. Ahora pueden cuidarse mejor, empiezan a desarrollar un auto concepto así como identidad, adquieren roles de género y se muestran interesados en jugar con otros niños. La calidad de la relación padre-hijo es importante en el proceso de socialización que tiene lugar en este periodo.


Niñez intermedia (de los 6 a los 11 años)

Los niños hacen avances notables en su habilidad para la lectura, escritura y la aritmética; para comprender su mundo y para pensar de manera lógica. El logro académico adquiere una importancia vital, lo mismo que un ajuste exitoso con los padres. La calidad de las relaciones familiares sigue ejerciendo una gran influencia sobre el ajuste emocional y social.


Adolescencia (de los 12 a los 19 años)

Es el período de transición entre la niñez y la vida adulta durante el cual acontece la maduración sexual, empieza el pensamiento de operaciones formales y ocurre la preparación para ingresar al mundo de los adultos.

Una tarea psicosocial importante de esta etapa es la formación de una identidad positiva. A medida que los adolescentes buscan una mayor independencia de los padres, también desean un mayor contacto y un sentido de pertenencia y compañía de sus pares.
Juventud (los veinte y los treinta)

Durante los años de la juventud o vida adulta temprana, deben resolverse retos importantes como alcanzar la intimidad, elegir carrera y lograr el éxito vocacional. Los jóvenes adultos enfrentan otras decisiones como el matrimonio, la elección de pareja y la posibilidad de convertirse en padres. Algunos enfrentan la probabilidad del divorcio y de contraer nuevas nupcias, lo que puede dar por resultado una familia compuesta. Muchas de las decisiones tomadas establecen el escenario para la vida posterior.


Edad madura (los cuarenta y los cincuenta)

Durante la edad madura, mucha gente empieza a sentir que el tiempo se le escapa a medida que su reloj social y biológico sigue su paso. En algunos, esto da lugar a una crisis de la edad madura, durante la cual reexaminan muchas facetas de su vida. Para los padres cuyos hijos han dejado el hogar, los años de la edad madura pueden ser un tiempo de mayor libertad porque ahora están libres para atender sus propios intereses.

Es un período en que mucha gente alcanza una máxima responsabilidad personal y social, así como éxito profesional. Sin embargo, es necesario ajustarse a los cambios corporales y a las situaciones emocionales, sociales y laborales.
Vejez (los sesenta en adelante)

La vejez es un momento de ajustes, particularmente a los cambios en las capacidades físicas, las situaciones personales y sociales y las relaciones. Es necesario prestar mayor atención al cuidado de la salud para mantener el vigor físico y el bienestar. La persistencia de las capacidades verbales permite que algunos individuos continúen desarrollando su conocimiento y habilidades cognoscitivas. Las relaciones con los hijos adultos, los nietos, los parientes adquieren un nuevo significado, especialmente para los que han enviudado. Mantener y establecer amistades significativas con los pares es especialmente importante para el bienestar. En esta etapa la gente reporta un alto grado de felicidad y satisfacción con la vida y poco temor a la muerte.




  1. La filosofía del desarrollo durante el ciclo vital


El desarrollo es multidimensional e interdisciplinario:

El desarrollo humano es un proceso complejo que generalmente se divide en cuatro dimensiones básicas: desarrollo físico, cognoscitivo, emocional y social. Aunque cada dimensión subraya un aspecto particular, hay una interdependencia considerable entre las áreas. Por ejemplo las capacidades cognoscitivas pueden depender de la salud física y emocional así como de la experiencia social; el desarrollo social está influido por la maduración biológica, la comprensión cognoscitiva y las reacciones emocionales.




Desarrollo físico

Desarrollo cognoscitivo

Desarrollo emocional

Desarrollo social

Incluye las bases genéticas del desarrollo, el crecimiento físico de todos los componentes del cuerpo, los cambios en el desarrollo motor, los sentidos y los sistemas corporales. Se relaciona con el cuidado de la salud, la nutrición, el sueño, el abuso de drogas y el funcionamiento sexual.

Incluye todos los cambios en los procesos intelectuales del pensamiento, el aprendizaje, el recuerdo, los juicios, la solución de problemas y la comunicación. Incluye influencias tanto hereditarias como ambientales en el proceso de desarrollo.

Se refiere al desarrollo del apego, la confianza, la seguridad, el amor y el afecto y una variedad de emociones, sentimientos y temperamentos. Incluye el desarrollo del concepto de uno mismo y de la autonomía y un análisis del estrés, las perturbaciones emocionales y la conducta.

Hace hincapié en el proceso de socialización, el desarrollo moral y las relaciones con los pares y los miembros de la familia. Reflexiona sobre el matrimonio, la paternidad, el trabajo, los roles vocacionales y el empleo.


El desarrollo continua a lo largo del ciclo vital:

Aunque algunos aspectos del crecimiento físico se detienen, el desarrollo en términos de cambio y adaptación continúa durante todo el ciclo vital. Incluso en el sentido físico, las personas que fueron enfermizas durante la niñez y la adolescencia pueden convertirse en adultos saludables. La maduración emocional y el proceso de socialización continúan.


La herencia y el ambiente influyen en el desarrollo:

Si la herencia juega el papel principal, entonces sería posible mejorar la raza humana mediante ingeniería genética para eliminar las fallas innatas. Si el ambiente juega el papel principal, la tarea consistiría en determinar qué influencias positivas mejoran el desarrollo y controlarlas para obtener los resultados deseados.

En realidad, tanto natura (la herencia) como natura (el ambiente) ejercen influencias importantes.

La pregunta importante no es qué factor (la herencia o el ambiente) es el responsable de nuestra conducta, sino cómo es que ambos factores interactúan y de qué manera pueden ser controlados para que tenga lugar un desarrollo óptimo.



El desarrollo refleja continuidad y discontinuidad:

En la actualidad, la mayoría de psicólogos no se ubica en puntos extremos, sino que reconocen que algunos aspectos del desarrollo son continuos, mientras que otras muestras características similares a las etapas.


El desarrollo es acumulativo:

Todos reconocemos que lo que sucedió antes afecta nuestra vida actual. Los psicoanalistas enfatizan especialmente la influencia de las experiencias vividas en la niñez temprana sobre los ajustes posteriores.

Otros estudios proponen un vínculo entre las primeras experiencias familiares y la depresión u otros problemas psicológicos de la vida adulta.

¿Significa esto que si tenemos una infancia desdichada estamos condenados a la infelicidad y desajuste cuando adultos? Un incidente traumático o un abuso sufrido en la infancia pueden tener consecuencias serias, pero no permiten predecir con total certeza el ajuste posterior.


El desarrollo refleja estabilidad y cambio:

¿Existen elementos de la personalidad que permanecen estables? Si una persona manifiesta ciertas características de personalidad durante la niñez ¿persistirán éstas en la adolescencia o la vida adulta?

Los psicólogos no están de acuerdo en qué tanto de la personalidad puede cambiar y qué tanto permanece estable. Todo lo que se puede asegurar es que existe cierta evidencia de que en algunos individuos la personalidad es estable y en otras presenta cambios.
El desarrollo es variable:

El crecimiento es desigual. No todas las dimensiones de la personalidad crecen a la misma tasa. Un niño puede ser excepcionalmente brillante, pero su crecimiento y desarrollo físico puede retardarse.


El desarrollo a veces es cíclico y repetitivo:

Durante la vida pueden darse algunas repeticiones de las fases de ajuste. Una persona puede enfrentar una crisis de identidad durante la adolescencia y otra en la edad madura.

Además de la repetición en la vida individual, puede haber una repetición de fases similares que ocurren en momentos diferentes en el ciclo vital de otros individuos.

Distintas influencias moldean cada vida, produciendo rutas alternas (uno puede casarse y otro permanecer soltero). Diversos factores aceleran o hacen más lento el itinerario, e incluso pueden detener el proceso de desarrollo.


El desarrollo refleja diferencias individuales:

Aunque existe cierta repetición de las secuencias del desarrollo de una persona a otra, también existe una amplia gama de diferencias individuales.

Los individuos difieren en el tiempo y tasa de desarrollo; en factores como la estatura, peso, complexión corporal, capacidades físicas y salud; también en las características cognoscitivas, las reacciones emocionales y las características de personalidad. Difieren en habilidades sociales, en los pensamientos que prefieren, en las relaciones amistosas, intereses vocacionales, competencia en el trabajo, estilo de vida.
El desarrollo refleja diferencias culturales:

Las diferencias culturales también ejercen una influencia profunda sobre el desarrollo humano. Un estudio de las variaciones en los arreglos de sueño de infantes y niños pequeños reveló que todos los niños mayas dormían en la cama de sus madres hasta que empezaban a andar. Una comparación con niños estadounidenses reveló que ninguno dormía en la cama de su madre. Los padres mayas enfatizaban el valor de la cercanía con los niños, mientras que los padres estadounidenses hacían hincapié en el valor de la independencia de los niños.




  1. Desarrollo infantil:



    1. Perspectivas del desarrollo infantil y adolescente

El desarrollo infantil es una disciplina especializada que se dedica a la comprensión de todos los aspectos del desarrollo humano del nacimiento a la adolescencia. Las teorías modernas hacen hincapié en el hecho de que los seres humanos continúan adaptándose a su ambiente.

Es un campo de estudio relativamente nuevo.
Una razón de la demora del interés por el desarrollo infantil es que durante la Edad Media y siglos posteriores no se consideraba a la niñez como una etapa separada de la vida.

Antes de las modernas técnicas de control natal, muchos de los niños traídos al mundo eran no deseados por lo que se les consideraba una carga más que una bendición.

Hasta el siglo XX, el trabajo infantil era una práctica aceptada. Como los animales y los esclavos, los niños eran obligados a realizar una variedad de arduas tareas para el beneficio económico de la familia.
Bushnell afirmaba que la familia, como grupo social, influye en la vida y el carácter de los niños, y que el amor y la gracia de Dios eran mediados por padres afectuosos. “el niño no sólo debe ser equipado con emociones gentiles hacia lo que es correcto, sino que debe amar con un amor fijo, por principio, y recibirlo como una fuerza vital y formativa.
La segunda filosofía de importancia fue la de John Locke, quien afirmaba que los niños son moralmente neutros. Decía que los niños son una tabula raza, expresión latina que equivale a papel en blanco. Lo que quiere decir que los niños no nacen con tendencias innatas, no son buenos ni malos, y como sean dependerá de lo que experimenten mientras crecen.
La tercera de las grandes filosofías es la adoptada por Jean Jacques Rousseau que decía que los niños son buenos salvajes, dotados con el sentido del bien y el mal. Se desarrollarán positivamente de acuerdo con el plan de la naturaleza, porque tienen un sentido moral innato.
La teoría de Arnold Gessel tiene una orientación biológica según la cual la maduración es mediada por los genes y la biología que determinan los rasgos conductuales y las tendencias del desarrollo. Como el desarrollo está biológicamente determinado, decía, es muy poco lo que padres y maestros pueden hacer para alterar este progreso.

John Dewey afirmaba que el salón de clases debería ser un laboratorio de la vida y ofrecer a los niños experiencias que les permitieran crecer física, mental y moralmente de forma que puedan contribuir al desarrollo de una mejor sociedad.




  1. Desarrollo adolescente:

La palabra adolescencia viene del verbo latino “adolescere” que significa crecer o llegar a la madurez. La adolescencia es el período de crecimiento que comienza en la pubertad y termina con el inicio de la vida adulta. Es una etapa de transición entre la niñez y la vida adulta por la cual deben pasar los individuos antes de que puedan tomar su lugar como mayores.


La pubertad es el periodo o edad en que una persona alcanza la madurez sexual y adquiere la capacidad para tener hijos.

Se utiliza el término pubescencia para denotar la totalidad del período en que se tienen lugar los cambios físicos relacionados con la maduración sexual. Significa literalmente, volverse velludo o peludo, lo que describe el crecimiento del pelo corporal que acompaña a la maduración sexual. La pubertad no sólo es acompañada por cambios biológicos, sino también por cambios psicológicos y sociales.


Madurez es la edad, etapa o momento de la vida en que se considera que una persona ha alcanzado su pleno desarrollo social, intelectual, emocional, físico y espiritual.
G. Stanley Hall dijo que la pubertad es el tiempo de trastornos, desajuste emocional e inestabilidad que corresponde a la transición del género humano del salvajismo a la civilización.

Ana Freud caracterizó a la adolescencia como un periodo de conflicto interno, desequilibrio psíquico y conducta errática. El desequilibrio es causado por el incremento de las pulsiones instintivas en el momento en que tiene lugar la maduración sexual.

De acuerdo con Erickson, la tarea psicosocial principal de la adolescencia es el logro de la identidad. La identidad tiene muchos componentes: sexual, social, vocacional, moral, ideológico y psicológico.

El adolescente que fracasa en la búsqueda de la identidad experimentará duda, difusión y confusión de rol.


Existen cuatro maneras posibles en que los miembros de los grupos étnicos pueden participar en una sociedad culturalmente diversa: por asimilación, integración, separación y marginalidad.

Havighurst describió 8 tareas psicosociales importantes para la adolescencia: aceptar el físico y usar el cuerpo de manera efectiva, formar relaciones nuevas y más maduras con compañeros de la misma edad de ambos sexos, lograr un rol sexual-social masculino o femenino, lograr la independencia emocional de los padres y de otros adultos, prepararse para el matrimonio y la vida familiar, desear y lograr conducta socialmente responsable y adquirir un conjunto de valores y un código ético que les sirvan como guía de conducta.




  1. Desarrollo adulto



    1. Perspectivas del desarrollo adulto

El ciclo de la vida adulta ha sido dividido en tres periodos de edad: juventud o edad adulta temprana (los veinte y los treinta) madurez o mediana edad (los cuarenta y los cincuenta) y vejez o edad adulta tardía (de los sesenta en adelante).


Levinson describe a la edad madura como el tiempo comprendido entre los 40 y 59 años y la vejez como el tiempo que transcurre a partir de los 60 años.

Al envejecer los costos de la medicina y la seguridad se disparan y se espera que los viejos ejercerán un considerable poder político al demandar el respeto de sus derechos.

Es necesario modificar las normas relacionadas con la edad para tener en consideración el hecho de que la gente vive vidas más largas y activas.



    1. El significado de la adultez

La adultez significa cosas diferentes para personas distintas, pero tiene dimensiones sociales, biológicas, emocionales y legales; su principal significado es social.

De acuerdo con un estudio, las características del adulto se agrupan en 11 categorías: responsabilidad, independencia financiera, autonomía en la toma de decisiones, madurez emocional, potencial para el compromiso, adaptabilidad, madurez física, altruismo, nivel educativo, comprensión y conciencia del yo y sucesos vitales importantes.


    1. Transición a la vida adulta

La transición a la vida adulta es un proceso complicado en las sociedades muy industrializadas en las que los individuos tienen que pasar por diversos ritos de transición en la medida en que se socializan (en que aprenden y adoptan las normas, valores, expectativas y roles sociales del grupo).

Convertirse en adulto significa la culminación exitosa de una serie de tareas del desarrollo. El desarrollo continúa y las tareas cambian durante la juventud, la madurez y la vejez.
Los jóvenes enfrentan las tareas de lograr la autonomía, moldear una identidad, desarrollar estabilidad emocional, establecer una carrera, encontrar intimidad, llegar a formar parte de grupos sociales, elegir pareja y ajustarse al matrimonio, establecer y manejar una residencia, convertirse en padres y criar a sus hijos.
Los adultos de mediana edad se enfrentan a las tareas de ajustarse a los cambios físicos, encontrar satisfacción en sus carreras, asumir responsabilidades sociales y cívicas, despedir a sus hijos, revitalizar su matrimonio, reconsiderar su actitud hacia sus padres que envejecen, reorientar los roles sociales, desarrollar nuevas redes sociales y actividades para disfrutar del tiempo libre. Su meta global consiste en encontrar un nuevo significado a la vida.
Los ancianos se enfrentan con las tareas de mantener la salud física y ajustarse a las limitaciones, mantener un ingreso adecuado, ajustarse al cambio en los roles laborales, establecer condiciones adecuadas de vida y vivienda, mantener la identidad y el estatus social, encontrar compañía, aprender a usar de manera placentera el tiempo libre, establecer nuevos roles en la familia y lograr la integridad por medio de la aceptación de la propia vida.


    1. Teorías del desarrollo adulto a lo largo del ciclo vital

Roger Gould utilizó siete grupos homogéneos de edad para definir los cambios y ajustes que se requieren conforme la gente pasa por diversas etapas de la vida.


Daniel Levinson propuso un modelo del desarrollo adulto que describe periodos de estabilidad relativa entremezclados con periodos importantes de transición empezando a alas edades de 17, 40 y 60 años y transiciones menores a los 30 y los 50 años.
George Vaillant realizó un estudio longitudinal de las historias de los ciclos vitales de hombres que estaban entre los mejores y más brillantes de la sociedad estadounidense. Una contribución importante fue la comparación de los antecedentes infantiles y el éxito en la vida adulta. Se observó que quienes fueron niños desdichados: eran incapaces de divertirse, eran dependientes y faltos de confianza, tenían mayor probabilidad de desarrollar una enfermedad mental y carecían de amigos.

Las divisiones de edad en los tres estudios son totalmente arbitrarias. Los tres investigadores describieron un periodo de transición entre la adolescencia y la juventud y una crisis de la edad madura alrededor de los 40 años.


PARA LA REFLEXIÓN PERSONAL:


  1. ¿Qué me aporta la teoría del Ciclo Vital, para el reconocimiento de las diversas etapas del desarrollo humano?

  2. ¿Qué aplicación concreta le puedo obtener al tema del Desarrollo Humano desde el Ciclo Vital, para mi persona, mi familia, mi trabajo o los procesos que acompaño?

  3. ¿Qué me hace pensar sobre el desarrollo humano en general? ¡Es sencillo, Es complejo!


PARA LA REFLEXIÓN GRUPAL:


  1. Como instituciones que estamos al servicio del desarrollo humano, ¿Qué me aporta la teoría del Ciclo Vital para mis procesos personales de acompañamiento o servicio?

  2. ¿Qué tan importante es considerar las diversas etapas de la vida, dentro del Ciclo Vital, para comprender, emitir juicios, acompañar, etc; a personas que se relacionan con mi trabajo.

  3. ¿Cuánto se requiere en los grupos humanos factores como la madurez y la adultez en las relaciones humana y qué me aporta el tema de hoy para comprender a cada uno-a desde su etapa vital?


PROGRAMA DE FORMACIÓN DE JESUITAS Y LAICOS.

Comisión de Espiritualidad. Provincia Centroamericana de la Compañía de Jesús.



Tema 1. Mes Febrero del 2009.


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