Fantasías inconscientes acuñA


)14080 Ana María Fernández. – Las máquinas colectivas en acción



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46)14080 Ana María Fernández. – Las máquinas colectivas en acción.

Dimensiones de las lógicas colectivas.

Dimensiones en el funcionamiento de las máquinas colectivas, q se despliegan en permanente interacción, se mezclan y superponen:



  • Dimensión de representación.

Manifiesta en talleres q arman una trama argumental y son racionalmente comprensibles, se desarrollan en un único universo de sentido. Las escenas se escenifican con la intención de mostrar un argumento.

Se instala rápidamente una diferenciación entre representantes y público. Es un relato único q homogeiniza excluyendo lo q no es idéntico. En función de esto último, se pueden distinguir dos operatorias:



  • Lo idéntico puede silenciar o arrasar las latencias magmáticas del colectivo. Se establece simultáneamente un sistema de delegación en los representantes y una captura identitaria q son funcionales uno a otro.

  • Al mismo tiempo q se produce la homogeneización de permanecer en un único universo de sentido, las potencias colectivas de acción y de imaginación se concentran en los representantes y se silencia (se clandestiniza) o se arrasa, (se desaparece) la diversidad.

En éste tipo de talleres, existen ≠ afectaciones entre el subgrupo de representantes (más dinámico y entusiasta), y el de los espectadores (evidencia aburrimiento, malestar).

Se puntualizan dos cuestiones:



  1. Los cuerpos operan en su unidad. Son personas q componen personajes por lo q su accionar se sostiene desde los usos sociales de los cuerpos enteros.

  2. Se sostiene la unidad de la palabra y el concepto.

  • Dimensión de multiplicidad.

Se separan las palabras de los sentidos q portaban en la primera escena; haciendo q se desarme la comprensión racional de la secuencia de escenas; también se desarman las unidades de los cuerpos y una parte q ya no es mi brazo o mi mano, agencia e integra otras escenas. Aquí se arma máquina y a velocidad van produciéndose agenciamientos múltiples.

La unidad de análisis acá, será el agenciamiento; el cual tiene la potencialidad de desconectar lo q estaba unido y conectar lo disyunto. Nadie queda eximido, cuando el colectivo arma máquina, no pueden parar de multiplicar, son momentos de invención imaginante q permite la instalación de un clima de júbilo.

En éstas situaciones, el dispositivo produce heterogénesis. Sus agenciamientos y cortes son moleculares; se desdibujan obj. y sujetos y los cuerpos desarman su unidad.

En multiplicidad, en el entre-muchos, las líneas de fuga de las máquinas colectivas, a velocidad, despliegan intensidades q estimulan el deseo de agenciar, es decir, instalan multiplicidades de agenciamientos y despliegan las potencias colectivas de invención imaginante.

En los talleres q se mantienen en una trama argumental se produce una situación de rostridad por lo q la trama argumental inicial no se desarticula. La rostridad son situaciones q capturan las energías circulantes en un colectivo. Todas las miradas se dirigen a un rostro.

Las condiciones para q no se pueda des-componer la escena inicial, pueden rastrearse en el modo en q esta primera escena es elegida o compuesta. Cuando la escena es menos concreta, más abstracta y/o se inventa o compone allí en el entre-algunos, la propuesta no posee propietario y sería más viable de descomponer.

En tal sentido, se dará aquí a la noción de rostridad un sentido más amplio, como aquello q captura y no deja desplegar el flujo de agenciamientos posibles de un colectivo. Así es q pueden distinguirse microfascismos en acto, siendo esto una situación micropolítica q permite abrir una punta para la elucidación de dimensiones subjetivas, siempre presentes, en los dispositivos socio históricos de los imaginarios sociales.

Aquí es necesario desnaturalizar el a priori por el cual una significación siempre precede a la acción. El entre-muchos opera acciones q en muchos momentos acciona a velocidad. Poner en consideración instancia no verbales, prácticas, acciones puestas en juego en situaciones colectivas, implica pensar los cuerpos y sus afectaciones.



  • Dimensión de los cuerpos, los silencios y afectaciones.

Formas en las q operan los cuerpos:

  1. Funcionan como unidad, como cuerpos enteros; son personas q representan personajes.

  2. Cuerpos o partes de cuerpos se autonomizan de “su dueño” y deslizan al modo del significante. Son cuerpos q dicen, cuerpos letrados.

  3. Cuerpos masa, q hacen peso, cuerpos q afectan y se afectan sin demasiada distinción de individualidades y q operan en crescendos de júbilo o angustia. Son cuerpos q experiencian intensidades.

Si los deslizamientos significantes producen múltiples sentidos, la presencia de silencios y cuerpos masa instala un crescendo de afectaciones y en ese accionar hacen sus ≠; no deslizan, sino q redundan en crescendos de afectaciones, es decir, afectan sin decir instalando un tipo de intensidad de energía sin forma e imprimen una modalidad en sus agenciamientos maquínicos en tanto cuerpos en contacto, en el entre-los-cuerpos. Afectan a todos pero a ninguno de igual manera, estos cuerpos sin organismo afectan redundando y producen subjetividad.

Las lógicas colectivas de la multiplicidad.

Elucidar las modalidades de acción de un colectivo q está actuando con predominancia de lógicas de multiplicidad, en estado de invención imaginante, implica captar situaciones donde a velocidad, en el entre-algunos o en el entre-muchos, producen ≠ de ≠ y en un crescendo de intensidades de afectación estalla lo q hasta ese momento era obvio. Es decir q, presuponen formas de producción de subjetividad q no se circunscriben ni suponen necesariamente producciones de sentido previas. Implica a su vez, trabajar las herramientas conceptuales q ponen en juego los cuerpos en tanto impensados del lenguaje y las intensidades en tanto impensados de la representación.

Entre las lógicas de multiplicidad y autogestión se despliegan formas de potencias deseantes q marcan algunos límites de la ontologización del deseo como carencia q la modernidad instituyó.

Existe un modo de producción capitalista de soledades. El no poder ilusionar futuro no sólo ubica el desarrollo de nuestras existencias en estrategias puntuales de supervivencia, sino q los nuestro son existenciarios grises donde cada vez se puede menos, y por ende, cada vez se imagina, se hace y se anhela menos.

Ana María Fernández ha intentado, en éste texto, exponer algunas notas respecto de la producción de subjetividad q se despliegan en los entre de las máquinas colectivas, accionando allí agenciamientos maquínicos de deseo, estableciendo múltiples sinergias con agenciamientos colectivos de enunciación q desde lógicas de la multiplicidad, trabajan en flujos semióticos materiales y sociales. No se trata de negar la categoría de sujeto, sino de producir las herramientas conceptuales para pensar una dimensión subjetiva producida en instancias colectivas en los momentos en q se opera en lógicas de multiplicidad y q desbordan lo instituido. Pensar ese resto, ese exceso q no se disciplina, es pensar ese algo más q en lo histórico social vuelve impredecible el curso de las acciones colectivas, y q en el plano del sí mismo, en la experiencia de sí mismo, más allá de sujeciones y capturas, mantendrá lo inefable e intransferible de su singularidad.

(*A modo de ilustración, para comprender mejor el texto, pueden pensar ejemplos con la experiencia grupal q presentaba la cátedra al estilo de multiplicación dramática, donde se evidenciaban los despliegues, significaciones y maquinización del colectivo).



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49)14090 Ana María Fernández. – Lógicas colectivas: diálogo con René Kaës.

Introducción.

¿Cómo podrían articularse las lógicas colectivas con las lógicas del inc. y la intersubjetividad?

Coincidencias entre Kaës y la autora:


  1. Pensar en el límite de lo q no sabemos. (coincidencia ética).

  2. Según los dispositivos en los q establecemos nuestras prácticas, así se delimitarán las áreas de visibilidad y las conceptualizaciones q produzcamos. (coincidencia epistemológica – según el campo de prácticas q se inventen será aquello q se pondrá en visibilidad y conceptualización).

Asimismo, mantienen una ≠ de posicionamiento. Kaës trabaja, en tanto psicoanalista, en situación de grupo y desde allí produce sus conceptualizaciones; mientras q Fernández, posibilita el despliegue generalmente por fuera de relac. contractuales psicoanalíticas con los participantes de esas experiencias.

Las lógicas colectivas.

  • Lógica: modalidad o forma q toma un suceso, un acontecimiento, un devenir por el cual sus antecedentes pueden justificar lo q acontece, estamos hablando de operatorias, modalidades en el hacer, por los q un colectivo acciona o actúa en una situación o momento dado.

  • Colectivo: concepto q porta ambigüedad deliberada. Tendría una generalidad dentro de la cual podrían incluirse diversas formas específicas de configuración de “lo común”, sean estas estables, transitorias o de momento, muy numerosas o de pequeño grupo. Referido al entre-algunos, entre-muchos.

  • Lógicas colectivas: siempre en plural. Sostiene q en los agrupamientos nunca opera una sola lógica, aunque alguna de ellas se vuelva predominante en una situación dada. Deben darse condiciones de posibilidad para q se dispare una u otra.

Tanto las lógicas de la representación como las de la multiplicidad operan colectivamente dando ≠ configuraciones y formas de accionar al colectivo mismo. Esto no excluye q afecten de modo muy ≠ a cada uno de los participantes.

Movimientos de indagación ≠:



  1. Va de lo colectivo a lo singular-personal.

  2. Va de lo colectivo a lo colectivo.

Dos operatorias.

  • Lógicas de la representación.

Operan en el sentido común, lo instituido, el relato argumental unificado y comprensible; accionan desde la delegación. (Para Castoriadis: lógicas identitarias).

  • Lógica de multiplicidad.

Un colectivo en acción desborda lo instituido, se clausura la representación y se abre una situación muy particular en la q se inventan nuevos sentidos, nuevas prácticas y nuevas afectaciones. “Se armó máquina”.

Ambas, operan en tensión y siempre están operando. Cuando una cobra más visibilidad, la otra opera en latencia.

Se están indagando colectivos en acción, q están haciendo más q hablando; o hablando para hacer en la urgencia.

¿Cómo pensar la –virtualmente- inagotable capacidad de invención de un colectivo en acción? Esto posibilitó el cuestionamiento del cuándo, cómo un colectivo inventa; es decir, instala una situación donde –en un crescendo de intensidad- despliega diversas actividades y capacidades muchas veces impensadas por sus participantes.

Éstas elucidaciones se han basado en un dispositivo de Multiplicación dramática (Kesselman y Pavlovsky); investigaciones en Asambleas Barriales y Fábricas sin patrón.

Desde la multiplicación dramática, éstas operatorias se constataron rápidamente:



  • MD q a partir de una 1º escena arman una secuencia q configura un relato argumental comprensible.

  • MD muy imaginativas cuya sucesión de escenas no sigue una secuencia argumental y donde a simple vista podemos no encontrar relac. entre unas escenas y otras.

Política y subjetividad.

¿Cómo pensar estos momentos de invención imaginante? En la trama argumental se produce una rostridad. Las condiciones para q no se pueda des-componer la escena inicial, pueden rastrearse en el modo en q esta primera escena es elegida o compuesta. Cuando la escena elegida es menos concreta, más abstracta y/o se inventa o compone allí en el entre-algunos, la propuesta no posee propietario, no quedan adheridos a su relato unificado y sería más viable de descomponer.

Por el contrario, en las situaciones de rostridad, algo captura y no deja desplegar el flujo de agenciamientos posibles de ese colectivo. Se espera de ellos por lo q los colectivos les delegan sus potencias de acción y/o de imaginación.

Fábricas sin patrón. Formas ≠ en su devenir.



  1. Las fábricas q se plegaron sobre sí mismas. Se instituye un líder. Se desvanece la horizontalidad y la asamblea. El colectivo se concentrará en su producción, de su fábrica. Predomina una lógica de representación-delegación.

  2. Las fábricas abiertas. Mantienen la asamblea y modalidades autogestivas de decisión y organización. Su relac. con la comunidad es intensa. No paran de inventar. Predominan lógicas de multiplicidad.

A estas cuestiones se aluden cuando se habla de dimensión política de la subjetividad.

51)2496 El apoyo grupal del psiquismo individual. Kaes

Sea cual fuere su practica especifica (grupo de terapia, grupo de formación, grupo-análisis, terapia familiar) el psicoanalista de grupo propone un encuadre y mantiene un dispositivo adecuado para hacer posible un determinado tipo de trabajo psíquico, a partir de una experiencia original, diferente de aquella de la cura tipo. Esta experiencia es la de la emergencia, la movilización y la reorganización de ciertas formaciones y de ciertos procesos psíquicos que, merced a las propiedades del grupo, se descubren genéticamente y estructuralmente apoyadas sobre el mismo.

He forjado tres nociones que apuntan a rendir cuenta de aquello que, a mi parecer, otorga especificidad al trabajo psicoanalítico grupal:


  1. El apoyo múltiple y el doble apoyo del psiquismo

Existe un apoyo de formaciones psíquicas sobre el grupo y sobre las instituciones particularmente, y en primer lugar sobre sus representantes: la familia, la madre. Lo que llamo el apoyo grupal de formaciones tales como las identificaciones, las imagos, los complejos familiares y el narcisismo. Las identificaciones define la naturaleza del vínculo con el otro y con las instituciones.

La hipótesis de apoyo múltiple del psiquismo (sobre el cuerpo, sobre la madre, sobre las formaciones colectivas, especialmente el grupo y sobre si mismo en su conjunto) implica la toma de consideración de las solidaridades en una red de apoyos. Todo apoyo tiene un carácter fundamental no solo el pertenecer a un red de apoyos, sino también el ser un “doble apoyo”. Con esto quiero decir que lo que se apoya esta en condiciones de servir a su vez de apoyo que sostiene.

Estos doble apoyos de la red que se alternan, cambian y se recrean, definen la tensión específica del aparato psíquico en sus solidaridades bio-psico-sociológicas. Entiendo que esta tensión, en juego dinámico, económico y tópico, son el objeto mismo del análisis grupal.

Propongo así la tesis según la cual el psiquismo se estructura en el apoyo grupal y que algunas de sus funciones son estructuradas como grupos del adentro. Según esta hipótesis, las representaciones se encuentran organizadas por cierto número de formaciones psíquicas icc de propiedades notables. Estas formaciones son la imagen del cuerpo, la Imago de la psiquis, las imagos y los complejos familiares, las redes identificatorias, las fantasías originarias.

He clasificado estas formaciones psíquicas como grupales por tres razones. La primera vincula son sus propiedades formales: estas formaciones constituyen conjuntos cuyos elementos discretos y diferenciados están en relación los unos con los otros a través de un ley o un principio de composición. Una segunda razón para considerar como grupales esas formaciones psíquicas, se relaciona con su origen en el apoyo grupal. En fin, una tercera es que las formaciones grupales del psiquismo tienen un función organizadora en el proceso grupal.


  1. El aparato psíquico grupal

Este constituye entre el espacio del adentro y el espacio del afuera, un espacio intermedio. Espacio transicional, el aparato psíquico grupal es entonces espacio de la ilusión, lugar de la experiencia cultural, eventualmente ordenamientos creador de relaciones entre los grupos del adentro y los grupos del afuera.

Mi tesis es que el aparato psíquico grupal esta sostenido en doble apoyo sobre los aparatos psíquicos individuales y particularmente sobre las formaciones grupales del psiquismo, y los grupos sociales articulados con la sociedad global.

La metáfora del organismo del grupo-cuerpo, según la cual el grupo esta representado como un cuerpo unido o dividido. El grupo se construye como prótesis y sustituto del cuerpo sometido a la división y la muerte. Ésta metáfora tranquiliza la angustia de la escisión del sujeto y la angustia, mas profunda todavía, de estar sin asignación, sin existencia en el deseo del otro.

Quiero hablar de la dialéctica entre dos polos: uno isomórfico y otro homórfico. Esta tensión dialéctica se da en el espacio intermediario y paradójico en el que se desarrolla la construcción del aparato psíquico grupal.



El polo isomórfico: los miembros de un grupo tratan de reducir la distancia, la tensión y la diferencia entre el funcionamiento del grupo y ciertas formaciones grupales del aparato psíquico individual. Funciona como un repliegue del grupo en la persona y de la persona en el grupo.

El polo homórfico: en este caso, los dos sistemas (grupal e individual) que tienen estructuras parcialmente comunes, particularmente en el lugar de los organizadores grupales, mantienen relaciones que admiten para cada uno de ellos leyes diferentes, funcionamientos específicos. Es el polo del registro simbólico de la diferenciación de los procesos, de los roles, del sentido y de las tareas.

El análisis de los grupos es el análisis de la tensión dialéctica entre esas dos formas de construcción del grupo. El análisis de las personas por medio del grupo es el análisis de sus relaciones entre los aparatos psíquicos individuales y los aparatos psíquicos grupales, a través de la construcción del aparato psíquico grupal.



  1. Individuo (dividido) y grupo (indiviso). Perspectiva de análisis transicional

La vivencia de crisis esta dada por el cruce de tres dimensiones:

  • La unión-separación y la problemática del espacio transicional

  • Lo continuo-discontinuo y la problemática del encuadre

  • El continente-contenido y las problemáticas del contendor , de los niveles lógicos y de la paradoja y del aparato psíquico grupal

El concepto de transicionalidad representa la elaboración de la experiencia de ruptura en la continuidad de si mismo y de las relaciones de objeto. He planteado que el análisis transicional es el ejercicio de una práctica psicoanalítica apta para establecer las condiciones de la elaboración psico-social de una experiencia de crisis.

El análisis de situaciones de crisis me condujo a formular los conceptos siguientes:

El concepto de individuo es una elaboración del pensamiento que pudo apoyarse sobre la realidad de la indivisión radical del psiquismo y de su sustrato biológico constante, continuo y persistente hasta la muerte. Psicológicamente, el individuo esta sometido a la división. Separado primero de su origen, apoyado después sobre el objeto de su deseo, se figura fragmentado en e la representación de su cuerpo y de su funcionamiento psíquico. La experiencia de la división originaria lo conduce a internalizar, en la unidad de una figura grupal, esos diferentes objetos psíquicos. Es eso lo que me ha conducido a proponer y a argumentar la hipótesis según la cual ciertas formaciones psíquicas del icc son estructuradas como un “grupo”. A esta afirmación agrego, que es sobre la base de estos grupos internalizados que adquiere sentido la afirmación de ser un individuo.

El grupo no es un individuo, no tiene sustrato biológico idéntico a la corporeidad. Pero se apoya sobre el cuerpo de sus miembros. El grupo es una convención, una forma social regida por las relaciones simbólicas de diferencias articuladas en la relación con la ley, con la autoridad y con el poder. Pero el grupo es también un objeto psíquicamente investido, una forma del icc, un ser fantasmatico.



52) 14055 El malestar del mundo moderno. Los fundamentos de la vida psíquica y el marco metapsíquico de sufrimiento contemporáneo. Kaes

I. Malestar del mundo moderno y trastornos psíquicos: un interrogante del psicoanálisis

Desde 1908 Freud asocia la génesis de los trastornos neuróticos modernos con la moral sexual civilizada. Freud pone el acento en el marco social y cultural de la enfermedad neurótica. Cuando Freud emprenda su crítica a una sociedad y una moral cuyo rol percibe en la formación y las deformaciones de la vida psíquica, perfeccionara su modelo inicial, apuntara al costo, a los beneficios y los prejuicios del trabajo de la cultura. Y si retomamos la cuestión freudiana inicial, debemos preguntarnos cómo el malestar en la cultura de nuestro tiempo hace emerger otras configuraciones psicopatológicas. El trabajo psicoanalítico en situación plurisubjetiva, con los grupos, las familias y las parejas transformo las condiciones de acceso al conocimiento del icc y de sus efectos de subjetividad.

Nuestras perspectivas: la crisis de los garantes metapsíquicos

El trabajo psicoanalítico en situación de grupo muestra en efecto como lo que denomino garantes metapsíquicos de la vida psíquica forman el marco y el trasfondo de ésta. El trabajo psicoanalítico en situación de grupo abre un acceso directo al conocimiento de esos garantes y al tratamiento de sus disfunciones o de su caída.

Las transformaciones que alteran totalmente las sociedades modernas y postmodernas no solo afectan el entorno psíquico, es decir los garantes metapsíquicos sobre los que se apuntala y se estructura la psiquis de cada sujeto y con ello, la naturaleza del sufrimiento psíquico de nuestro tiempo. Las caídas de esos garantes metasociales de la vida social afectan los garantes metapsíquicos, y constituyen el malestar del mundo moderno.

II. La caída de los garantes metasociales de la vida social

En las sociedades postmodernas, el lazo social esta en crisis, lo que efectivamente esta en dificultades es el proceso de subjetivación. La noción de sociedad de los individuos señala la ilusión individualista, el riesgo de su reducción a átomo social desprovisto de vínculos, a un individuo que se definiría por su función univoca y parcial de consumidor o de productor.

La psicopatología moderna y los hospitales psiquiátricos nacen de la crisis de los garantes metasociales. Pero también del psicoanálisis.

Con la caida de los garantes metasociales, vivimos la critica transformación de las grandes matrices de simbolización que el la cultura, la creación artística, las marcas de sentido.

Un elemento decisivo de la modernidad fue el derrumbe de las creencias y de los grandes relatos que ofrecían las marcas identificatorias necesarias para las estabilizaciones sociales y psíquicas. Estas profundas alteraciones ponen gravemente en cuestión la identidad de los grupos y de las colectividades, pero también los procesos de la socialización de los individuos. Al mismo tiempo causa la violencia social e individual, la exclusión, las conductas desviadas y la marginalidad.

III. Los garantes metapsíquicos de la restructuración del psiquismo

Denominare a los garantes psíquicos como las formaciones y los procesos del medio psíquico circundante sobre los que se apuntala y se estructura la psiquis de cada sujeto. Consisten en las prohibiciones fundamentales, y en las leyes estructurales, las marcas identificatorias y las representaciones imaginarias y simbólicas, las alianzas, los pactos y contratos que aseguran los principios organizadores del psiquismo.

El trabajo grupal, en particular, puso en evidencia como la vida psíquica individual se halla enmarcada por los garantes metapsiquicos de la vida psíquica. Lo es tanto mas cuanto el grupo es a la vez un lugar privilegiado de emergencia de lo arcaico pero también el lugar de la simbolización del asesinato y del trabajo de la cultura.

Las alianzas intersubjetivas como organizadores (metapsíquicos) de la estructuración del psiquismo

Para vincularnos debemos entrar en el régimen de las alianzas. El conjunto así ligado (el grupo, la familia, la pareja) toma su realidad psíquica de las alianzas, de los contratos y de los pactos.

Las alianzas icc se inscriben así de manera fundamental en la formación psíquica del vinculo intersubjteivo. Son el agente y la materia de la transmisión de la vida psíquica entre generaciones y entre contemporáneos. Las alianzas icc construyen una parte del icc de cada sujeto. Algunas son estructurantes (el contrato de renuncia a la realización directa de los fines pulsionales, suponen las prohibiciones), otras son las defensivas (pacto degenerativo y sus desvíos alienantes y patológicos) y otras las ofensivas (señalan el acuerdo de un grupo para llevar adelante un ataque).

Las alianzas son elemento de la materia psíquica que nos liga los unos a los otros, el espacio psíquico común y compartido por los miembros de una familia, de una pareja, de un grupo o de una institución. Las alianzas icc son organizaciones metapsíquicas: contribuyen a la estructuración de la psiquis en su organización narcisista y objetal.



El contrato narcisista

Para Castoriadis-Aulagnier, el contrato narcisista designa lo que se halla en el fundamento de todo relación posible sujeto-sociedad, individuo-conjunto, discurso singular-marca cultural. Este contrato asigna a cada sujeto un cierto lugar que le es significado por el conjunto de las voces que, antes que él, tuvieron un cierto discurso conforme al mito fundador del grupo. Este discurso incluye los ideales y los valores, transmite la cultura y la palabra de certeza del conjunto. Este contrato se halla dotado de otra función: la de mantener una temporalidad de proyecto y de futuro para el grupo y para los sujetos que son a la vez sus eslabones, sus servidores, sus beneficiarios y sus herederos. La crisis de la trasmisión de los modelos identificatorios se expresa en un hiato entre lo que se desea trasmitir y lo que se duda o se teme trasmitir; ya no se sabe lo que hay que trasmitir, ya no hay palabra de certeza.

Entre la exigencia de “ser su propio fin”, la de adecuarse a los mitos fundadores y ocupar un lugar prescripto, la cultura adolescente se ve proyectada frente a la herencia. Pienso que es posible caracterizar el malestar del mundo moderno por la dificultad de construir ese “lugar donde poner lo que encontramos”.

Clínica de las situaciones extremas

Las situaciones de precariedad psíquica y social en la que viven los sin techo, los errantes, refugiados y solicitantes de asilo, estas personas se hallas excluida de la cultura. El proceso de desnarcisización que se desarrolla en estas situaciones es un factor de la exposición a enfermedades, violencia y la muerte. Este proceso como uno de los mecanismos de defensa, requiere de un Yo que no perciba, que no sienta, que no rememore, que no piense.

Frente a este callejón sin salid, es urgente prestar atención sostenida a los dispositivos de recepción de los que solicitan asilo. Tales dispositivos muestran como, en los sujetos errantes, el proceso de psiquización puede reconstruirse a partir de tres fuentes (corporal, grupal y cultural) del apuntalamiento.

La crisis aguda, el caos, la catástrofe requieren para ser pensados, una pluralidad de voces que atestigüen, que escuchan y que dotan a cada historia de posibilidad de sentido.



IV. El malestar del mundo moderno y algunos trastornos de la vida psíquica

Quisiera evocar algunas formas de caos identitario y de fallas de simbolización características de nuestras sociedades postmodernas: describiré cuatro modalidades:



  1. la cultura del control: apunta a la perfecta integración de todos los elementos de la sociedad.

  2. la cultura de lo inmediato y de los límites extremos: caracteriza la afinidad de nuestra cultura con lo traumático y con la experiencia catastrófica.

  3. la cultura de la urgencia: interroga el status de la temporalidad en el malestar de la cultura postmoderna (exceso de signos, significación y falta de sentido)

  4. la cultura de la melancolía: caracteriza el fondo de duelo interminable e inelaborado de las catástrofes del siglo pasado (perdida de los garantes)

Este instaría en el corazón del sufrimiento de la vida psíquica que debemos concebir en su estrecha relación con las fallas de los vínculos intersubjetivos:

  1. las fallas de la estructuración de los apuntalamientos de la vida psíquica

  2. las fallas en los procesos de formación de identificaciones y los contratos intersubjetivos

  3. las fallas en los procesos de transformación y de mediación

Conclusión

El trabajo psicoanalítico en situación de grupo muestra que la vida psíquica no puede desarrollarse mas que sobre la base de exigencia de trabajo psíquico que impone a la psiquis su inscripción en los vínculos intersubjetivos primarios y en los lazos sociales, y que esta inscripción en los vínculos efectúa a través de un conjunto de contratos, de pactos y de alianzas, de naturaleza y objetivos diversos.



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