Fantasías inconscientes acuñA



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44) 14025 DE LO IMAGINARIO SOCIAL A LO IMAGINARIO GRUPAL. ANA MARIA FERNANDEZ.

  1. INTRODUCCION

¿Qué mantiene unida a una sociedad?¿Cómo se producen nuevos sistemas de significación colectiva? La unidad de una sociedad, en el plano de la subjetividad colectiva, se mantiene a través de la consolidación y reproducción de sus producción de sentido,(imaginario social): sentidos organizadores(mitos) q sustentan la institución de normas, valores y lenguaje, por los cuales una sociedad puede ser visualizada como una totalidad. Normas, valores, y lenguaje son los instrumentos para hacer las cosas, para hacer individuos. La institución de la sociedad produce individuos, quienes, a su vez están en condiciones de reproducir dicha sociedad.

Si esta dimensión de lo Imaginario Social es lo q mantiene unida a una sociedad, queda abierta la cuestión histórica por excelencia: la génesis de sentido, es decir, la producción de nuevos sistemas de significación. Se alude aquí a los procesos de transformación de una sociedad.



  1. PODER E IMAGINARIO SOCIAL

La cuestión de lo imaginario social en tanto universos de significaciones q instituyen una sociedad es inseparable del problema del poder.

Ubicar la naturaleza social de poder supone interrogar sobre la inscripción de sus dispositivos no solo en la organización de una sociedad y sus instituciones, sino tmb su inscripción en la subjetividad de hombres y mujeres.

Si el poder es la capacidad de afectar en mayor grado q se es afectado y puede pensarse tanto par situaciones de macro como de micropoderes, pensar el poder como dispositivo permite articular cuestiones generales de su ejercicio con análisis más particularidades sin perder de vista sus ramificaciones en el conjunto del universo social. La incorporación de una mirada microfísica del poder permite abrir y visibilizar a estrategias específicas de un campo micro, pero también exige el análisis de las conjunciones, de las articulaciones, de las complicidades y mediaciones, entre macro y micropoderes.

Si los actos de fuerza producen poder a partir de allí el discurso del orden y el imaginario social, garantizan la continuidad del poder conquistado o instituido.

El dispositivo del poder, es una manera para de poner de manifiesto los tres elementos básicos q hacen q el poder funcione: la fuerza o violencia, el discurso del orden y el imaginario social. Estos concurren como instancias diferentes pero no independientes. Están articuladas entre sí, agrupadas e insertadas dentro del dispositivo en forma de variable.

El discurso del orden es un espacio de racionalidad. Pertenece al ámbito del conocimiento. El discurso del orden es el lugar de emisión de los enunciados normativos y de las reglas de justificación.

Los dispositivos de poder exigen como condición del funcionamiento no solo sistemas de legitimación, normas y reglas sino tmb practicas extra discursivas. Este universo de significaciones (imaginario social) hace q el poder marche haciendo q los miembros de una soc enlacen y adecuen sus deseos al poder, q sus instituciones se inscriban en el espíritu de los hombre y mujeres. El Imaginario social interpela a las emociones, sentimientos, rituales q adquirirán las formas en q el deseo se anuda al poder. La función del Imaginario Social es fundir y cincelar las llaves de los cuerpos para el acceso a la ley y la continuidad y reproducción del poder.


  1. INSTITUIDO-INSTITUYENTE.

Lo imaginario efectivo es lo q mantiene unida una sociedad, pero entonces queda abierta la cuestión histórica por excelencia: la génesis de sentido; es decir la producción de nuevos sistemas de significación o dicho de otra manera la transformación en el plano de las significaciones de una sociedad. Una de las características más profundas de lo simbólico es su relativa indeterminación.

¿Qué inventa una sociedad cuando se instituye como tal? Inventa significaciones; estas producciones de sentido, de sentido organizador están ahí porque son condición de representabilidad de aquello q esa sociedad puede darse. Aquello q mantiene unida a una sociedad es su institución, el proceso por el cual la sociedad se instituye como totalidad; la institución de normas, valores y lenguaje no son solo herramientas o procedimientos para hacer frente a las cosas sino q son los instrumentos para hacer las cosas. La institución produce individuos quienes a su vez están en condiciones de reproducir la institución de la sociedad.

La urdimbre inmensamente compleja de significaciones orienta y dirige toda la vida de los individuos concretos q constituyen una sociedad. Dios, dioses, tabú, dinero, son significaciones imaginarias porq están dada por creación o invención, es decir, no corresponden a elementes estrictamente reales y son sociales xq solo existen siendo objeto de participación de un ente colectivo o anónimo.

Es importante distinguir la noción de imaginario social , de la noción de imaginario en psicoanálisis. Dentro de esta teoría la aceptación de imaginario refiere a lo especular, imagen de, imagen reflejada, reflejo. La idea de lo imaginario como la imagen en el espejo o en la mirada del otro.

En el término imaginario social, lo imaginario remite a otro orden de sentido: ya no como imagen de, sino como capacidad imaginante, como invención o creación incesante social-histórica-psíquica, de figuras, formas, imágenes, en síntesis producción de significaciones colectivas.

Una sociedad es también un sistema de interpretación del mundo; es decir de construcción, creación, invención de su propio mundo.

Lo instituyente, opera siempre con la resistencia de aquello consagrado, instituido q hasta tanto no sea trastocado, opera como régimen de verdad.

No hay sociedad sin mito, para Castoriadis el mito es un modo por el q la sociedad catectiza como significación el mundo y su vida en ese mundo; de otra manera sus individuos estarías privados de sentidos. Los mitos q una sociedad instituye son cristalizaciones de significación q operan como organizadores de sentido en el accionar, pensar y sentir de los hombres y mujeres q conforman esa sociedad sustentando a su vez la orientación y legitimidad de sus instituciones.

Es decir que los nuevos organizadores de sentido y las prácticas sociales q hacen posibles refieren a lo imaginario social no instituido, radical, instituyente siempre, utópico a veces, q da cuenta de la existencia de deseos q no se anudan al poder q desordenan las practicas, desdiciplinan los cuerpos, deslegitiman sus instituciones y en algún momento instituyen nueva sociedad.

Es importante remarcar este aspecto instituyente del imaginario radical.

Es importante remarcar este aspecto instituyente del imaginario radical: por un lado establece la relación entre Imaginario Social, deseo y producción de utopías y por el otro instala la cuestión de poder en el centro mismo de la producción de subjetividad.

Los mitos sociales es tanto son cristalizaciones de sentido son una pieza clave en el sostenimiento de lo instituido, en tanto cada uno da forma al universo de significaciones imaginarias q instituye cada institución. Producen narrativas q configuran los sistemas de prioridades para las personas, organizan sus prácticas sociales, etc. Los mitos sociales constituyen piezas clave en el disciplinamiento y policiamiento de una sociedad.

La “institución” de las instituciones de una sociedad y su continuidad es posible no solo x las condiciones materiales económicas q la producen sino por la eficacia simbólica de sus mitologías, emblemas y rituales q la sostienen y producen.

Los mitos sociales: violencia y eficacia

Los mitos sociales logran su eficacia en el disciplinamiento social.

En primer lugar, operan por la repetición insistente de sus narrativas. Esa repetición tiene como característica primordial q se gestiona a través de formas difusas produciendo discursos, sostienen al infinito una misma trama argumental. Crean los caminos de eficacia simbólica. Así discursos científicos, políticos, religiosos, etc producen y reproducen los argumentos q instituyen x ejemplo lo femenino y lo masculino en nuestra sociedad.

En segundo lugar, se instituyen como universos de significaciones de formas molares, totalizadoras, esencialistas q estipulan no solo q debe ser una mujer o un hombre sino lo q es. En tal sentido esta voluntad totalizadora opera violencia simbólica, ya q no da lugar, se apropia de las diferencias de sentido y x lo tanto violenta lo diverso.

Esta invisibilizacion de lo diverso no solo deja sin lugar a la singularidad sino q a través de estos discursos, se invisibiliza el proceso socio histórico de su construcción, presentando como realidades naturales y a históricas aquello q es producto, efecto de su eficacia.

Otra de las características de lo totalizador de sus enunciados es q en tanto sus principios son establecidos como universales, es decir, para todos los hombres es reconocerlo, operan en forma muy diferente según las clases sociales o grupos étnicos o culturales q conforman una sociedad.

Por otra parte operan por deslizamientos de sentido q vuelven equivalentes cuestiones muy desimiles.

Invisibilizan por tanto cada contradicción posible entre la realidad y el mito.

Estas cristalizaciones de sentido, los mitos sociales, al instituir un real, organizan las formas de los lazos sociales, es decir q institucionalizan tanto las relaciones materiales como las subjetivas de las personas.

En tanto organizadores de sentido los mitos sociales se inscriben en una dimensión socio-histórica: la producción de los sistemas de significación q hacen posible a la producción de consensos de una sociedad.

En síntesis, los mitos sociales obtienen su eficacia simbólica a través de la repetición de sus tramas argumentales, q se multiplican en el tejido social.

A través de enunciaciones totalizadoras y totalizantes, deslizamientos de sentido, producción de invisibles y eliminación de contradicciones gestionan su violencia simbólica.

Si los mitos sociales dan cuenta del imaginario afectivo, la producción de utopías remite a lo imaginario radical .Ambos términos nos hablan de las luchas por la conservación o transformación de una sociedad q se libran en las guerras, en lo económico, político, pero q tienen un frente en el plano simbólico q no puede subestimarse. Las luchas simbólicas necesitan del análisis de los procesos de producción y apropiación de las significaciones imaginarias sociales. En tal sentido las luchas por la hegemonía simbólica son parte esencial en la producción de subjetividad de los procesos sociales.


  1. LOS GRUPOS Y LA PRODUCCION DE SIGNIFICACIONES IMAGINARIAS.

En un grupo laten diferentes significaciones q caracterizan el momento socio-histórico en q se despliegan sus prácticas y operan tmb significaciones imaginarias q dan sentido a las instituciones donde están inscriptos.

Un grupo no solo es tributario de las producciones de significaciones más generales q la sociedad instituye; si fuera pertinente hablar de un imaginario grupal habría de pensar en las figuras y forma q ese número numerable de personas inventa a lo largo de su historia común, para dar cuenta de sus razones de ser colectivo.

Un pequeño grupo produce significaciones imaginarias propias, q implica momentos instituyentes: invención de sus creencias y etapas de consolidación de sus mitos.

Un grupo se instituye como tal cuando ha inventado sus significaciones imaginarias.

Es necesario replantear la dimensión ilusional de los colectivos humanos. El término ilusión sostiene dos líneas de significación: ficción o engaño de los sentidos y quimera, sueño, esperanza. Ambas líneas despliegan en una tensión por la cual aquella q aparece como predominante soporta la insistencia q ejerce la otra en su latencia.

Si se ofrece lo ilusional pera ser penado desde su otra línea de significación, en tanto producción de creencias, la problemática se amplia y complejiza.

En realidad las creencias tanto pueden producir engaño de los sentidos como sueños y quimeras. Es decir en tanto mecanismo pueden sostener tanto la producción de un fetiche privado o íntimo como la invención de utopías colectivas.

Dichas utopías pueden animar proyectos de transformación social o institucional.

Aquello q está en juego en este punto son los mecanismos por los cuales es posible la producción de creencias, un aspecto fundante en la producción de la subjetividad.

Mannoni, toma la cuestión de la producción de creencias apoyándose en dos trabajos de Freud. A partir de allí Mannonni abre dos reflexiones una desde Freud en donde sostiene q no hay creencia incc y otra desde Lacan en donde establece q la creencia supone el soporte del otro. En función de esto, para Mannoni, con los aportes de ambos pensadores se puede dar cuenta tanto de un fetiche privado como de una crrencia colectiva.

El problema se presenta cuando se enuncia q la renegación del falo materno trazaría el primer modelo de todos los repudios de la realidad y constituye el origen de todas las creencias q sobreviven al desmentido de la experiencia.

La creencia de la existencia del falo materno es el modelo de todas las transformaciones sucesivas de las creencias.

Se presentan a partir de dichas afirmaciones dos problemas:

Uno q el descubrir q la diferencia de los sexos sea insoportable es ya imaginario. Q la diferencia sexo femenino tenga q ser pensada como igualdad de pene amputado es una significación selectiva s, algo producido y no algo dado.

Y el segundo punto hace referencia a porque pensar q esta producción del niño está en el origen de la producción de creencias? Por pensar q la creencia del falo materno es el modelo de todas las transformaciones de las creencias sucesivas?

El psicoanálisis permite entender las condiciones estructurales por las cuales el sujeto de deseo puede construir creencias q desmientan la realidad. Hace intangible las condiciones de la subjetividad por las cuales el sujeto de deseo puede construir creencias q desmienten una realidad insoportable.

El psicoanálisis puede darnos aporte para entender lo colectivo cuales son las condiciones estructurales subjetivas para q el sujeto haga masa. Masa es lo q no puede dejar de hacer por el hecho de ser sujeto.

En la historia de lo grupal se han permitido importantes modificaciones en las prácticas de coordinación como también han abierto significativas aras de visibilidad q las corrientes anteriores ignoraron. El subrayar el acontecer de lo único frente a la repetición de lo mismo, el crear condiciones para q lo diverso pueda ser nominado, tener existencia explicita, etc . Son algunos de los intereses característicos q animan hoy las elaboraciones técnico-teóricas de lo grupal.

Como se constituye ese algo más en un pequeño grupo? Esta allí la posibilidad de colocar el plus grupal? Como instituye sus consensos? Y cuando se producen sus significaciones imaginarias, q forman adquieren los procesos de circulación y apropiación de las mismas? Si de apropiación se habla esto implica indagar el problema del poder en los grupos. Cuando en un grupo ciertos decires parecieran cobrar rápidos efectos de verdad, no tanto por su contenido sino por un lugar de poder desde donde se instituye ese acto de palabra, estos lugares , de q procesos colectivos dan cuenta?

El frustrar la demandada, el devolver los liderazgos al grupo regla básica de toda coordinación descentrada , se amplía en sus exigencias al incluir como vector de análisis el grado o forma de apropiación de sentido q el lugar de la coordinación sostiene.

Aquello q habilita el lugar de la coordinación es la disposición transferencial de los integrantes, q hace posible q el dispositivo grupal funciones.

De esta perspectiva sería pertinente localizar en un grupo cuando se están produciendo consenso a través de alguna forma de violentamiento de singularidades y cuando son acuerdos de significación o de acción q se realizan sin masificar. Esdecir sin violentar los posicionamientos singulares.

Porq no todo consenso violenta y es aquí donde cobra de especial relieve el lugar de la coordinación en un dispositivo grupal. Lugar q habrá de habilitar las condiciones q permitan un particular movimiento: desde el universo de significaciones a la singularidad de sentido.

Habrá q diferenciar aquellos requisitos en el diseño del dispositivo y en los modos de coordinación para q un grupo circule por los avatares de su propia historia lo mas alejado posible de las distintas formas de violencia simbólica.

Trabajar con las tensiones singular-colectivo e identidad- diferencia supone en este punto poder articular positividad y negatividad en la producción de creencias, es decir poder diferenciar cuando los sistemas de creencias anulan la singularidad y cuando la inscriben en una historia colectiva.

45)2578 La teoria psicoanalítica aplicada a los grupos terapéuticos y de reflexión de Marcos Bernard


  1. La fantasía primaria

En todo grupo humano, ya sea natural, terapéutico o de reflexión, se reúne alrededor de dos polos. Uno es el polo técnico, que tiene que ver con la tarea manifiesta grupal, con aquello que hace a la inserción del grupo en las variables de la historia y la economía. El otro es el polo de la fantasía o el polo imaginario, donde se juega la problemática del deseo icc.

En todo grupo humano vamos a encontrar estos dos polos: uno que tiene a la adaptación del grupo a la realidad y otro que sirve de soporte a la cosa imaginaria. Nuestro tema, como psicoanalista, va a ser la determinación y análisis de este nivel imaginario.

Las fantasías originarias (de castración, la de seducción por un adulto y la escena primaria), junto con otras tan primitivas como ellas, como la imagen del cuerpo constituyen un elemento privilegiado de los organizadores del psiquismo y de los grupos.

Foulkes describió cuatro niveles en los que se desarrollan los fenómenos grupales. El nivel de lo originario, ligado a protoimagenes. El nivel proyectivo, producto de intensas proyecciones e introyecciones; el nivel del lo transferencial, en que se jugaran los procesos de trasferencia neurótica; y el actual lugar donde ocurren los fenómenos manifiestos.



    1. El apoyo de lo primario

La estructura de roles centrada en la tarea es al psicoanálisis grupal lo que la asociación libre es a la cura clásica. La estructura de roles de un grupo analítico, basado también en la tarea difusa (pensar libremente) pero que, de todos modos define roles, recibe el impacto de las fantasías icc de los agrupantes, desviándose o adaptándose para soportar y contener la compleja malla de proyecciones que acompañan a la puesta en acto de fantasías icc.

Si retomamos la consideración de las fantasías secundarias. La identidad personal esta constituida por el precipitado de antiguas relaciones de objeto. Estas relaciones de objeto están constituidas por representaciones de vínculo, organizadas en fantasías. El individuo en función de estas fantasías, es el grupo. El grupo es el soporte de la identidad de sus miembros.



1.2. La dramática y los roles

Con toda fantasía icc su despliegue se hará en un contexto grupal, a través de una dramática. Entendemos por dramática una representación, en el seno de la estructura de roles de grupo tomada como pantalla, de la estructura vínculos, roles y temática de las fantasías icc de los agrupantes. El proceso se da cuando uno de los miembros del grupo, a partir de un determinado contenido psíquico, busca el apoyo de sus fantasías en la estructura de roles centrada en la tarea que le ofrece el grupo. La oferta que hace el grupo de su fantasía como organizador ya canalizada y contenida en un determinada estructura de roles, que sus compañeros deben aceptar. Existe un relación dialéctica entre la oferta de una estructura de roles, contendiendo una fantasía icc, y las necesidades y problemática del resto de los agrupantes para que una fantasía “prenda” debe interpretar y contener necesidades de conjunto.



1.3. Lo sincrético en la asignación y distribución de roles

El sincretismo produce la posibilidad del sujeto de cambiar lugares, entre los posibles que forman la estructura de las fantasías.

R. Kaes postula que el sujeto acude al vinculo en busca de su perdida completad. Busca alli colmar la falta fundante, la perdida, a partir del nacimiento, de las envolturas maternas. En el encuentro intersubjetivo, entonces van a reactivarse todas las vicisitudes de la primera individuación, de los primeros bosquejos que dieron lugar al psiquismo individual.

El sujeto ha perdido, en parte su identidad individual, busca el apoyo del grupo para sostenerla, basándola ahora en la pertenencia al grupo. Integrarse en una estructura de roles es condición indispensable para obtener esta identidad por pertenencia.

Las fantasías originarias son entonces el correlato de estos procesos y el instrumento de organización de los agrupantes, en tanto intentan superar los primeros momentos angustiosos de la inserción grupal. La univesalidad ee la fantasia originaria y su trasubjetividad objetivada, la torna una contraseña segura a la que pueden acudir los agrupantes en su necesidad de construir un ambito compartido ilusioramente para la proyeccion y el apuntalamiento de sus respectivos psiquismos.


  1. La fantasía secundaria

Las fantasías secundarias son aquella que se producen por la unión de la representación de cosa como la representación de palabra.

Los contendido mas primitivos de fantasía, al parecer y predominar las fantasías secundarias, tienden a quedar depositados en el encuadre grupal. Si observamos la historia de un grupo, veremos que en las primeras reuniones predominan las fantasías originarias. Tiempo después, cuando actúan y se ponen de manifiesto los procesos de personificación comienzan a predominar las fantasías secundarias. Podemos afirmar entonces que se ha instalado la neurosis de transferencia de los agrupantes.



2.1. La neurosis de trasferencia

Nuestra pretensión es analizar en el seno del grupo terapéutico todos los niveles de fantasía que puedan desarrollarse, incluso los edipicos.

Lo originario, depositado en el encuadre grupal sirve de fondo a la emergencia de lo secundario, lo soporta.

Los miembros de un grupo salen de la situación de fusión a partir de las normas que provee el encuadre. La discriminación Yo-no Yo que hace que el cuerpo propio se confunda con el cuerpo grupal se controla con el manejo del tiempo de duración de la sesión: cuando esta termina cada sujeto recupera su propio cuerpo, a veces pasando por el espacio transicional del café. Durante la sesión, la fusión es controlada instrumentando mecanismos que regulen las intervenciones y silencios, ciertos estilos de entrada y salida, rituales, etc.



Anexo

El encuadre reflexivo

Los grupos psicoanalíticos de reflexión están destinados al análisis de las fantasías icc que se despliegan en un contexto grupal, en tanto tengan que ver con los fenómenos desencadenados por la misma pertenencia de los sujetos al grupo. La función de estos grupos es la investigación de los fenómenos icc de los agrupantes, promovidos por el hecho del agrupamiento, más que por su experiencia de vida individual: no importa tanto lo que los argumentos lleven al grupo, desde su propia historia, sino lo que surge entre ellos por el hecho de interactuar juntos.

El grupo de reflexión, como el terapéutico es un grupo primario que tiende a la burocratización por el impacto de las formaciones del icc de sus miembros.

La consigna “piensen libremente” que forma parte del dispositivo, se dirige a este nivel de integración grupal, correspondiente a lo que Bion describía como grupo de trabajo.

Doble tarea. Pensar en grupo, pensarse en grupo. El grupo es a la vez tema e instrumento de la reflexión.

La inserción grupal produce en el sujeto un cierto proceso de desidentificación con su correlato de fantasías de fusión-discriminación. La tarea grupal impone un aprendizaje que acentúa aun más esta desidentificación. El sujeto aumenta su dependencia del grupo, en tanto las fantasías originarias necesitan del apoyo grupal. La identidad personal así apoyada en el grupo produce, para mantenerse, una tendencia al estereotipo en la estructuración de roles y por lo tanto en las fantasías subyacentes.



El encuadre terapéutico

La tarea aquí es la consideración de la personalidad individual de los agrupantes y el grupo es un instrumento de ella.

El “buen grupo” debe permitir en la ilusión de sus miembros que un conjunto de neuróticos pueda solucionar sus conflictos desde afuera de ellos. Hablan de lo que les pasa afuera, lugar de sufrimiento. La interpretación esta dirigida al sujeto transferencialmente en tanto tal, mas que las circunstancias grupales que desencadenan su transferencia. La actividad interpretativa no esta dirigida al conjunto que dramatiza una fantasía originaria, sino al sujeto que la ha elaborado a partir de un determinado modelo de neurosis.




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