Examen de Orina completa



Descargar 10.5 Kb.
Fecha de conversión10.02.2018
Tamaño10.5 Kb.

Examen de Orina


1. COLOR URINARIO.

La orina normal es semi-transparente y de color amarillo claro. Es más clara cuando se encuentra diluida, y oscura cuando está concentrada. Puede ser blanca, como en el caso de piuria, o presencia de cristales; o roja-cafesosa, en el caso de hematuria. La orina también puede ser amarillenta-cafesosa en caso de coluria (pigmentos biliares en la orina). Por medicamentos la orina puede cambiar de color.



2. PROTEÍNAS URINARIAS.

Normalmente la excreción de proteínas es menor a 150 mg al día. En caso de haber proteinuria, la principal proteína urinaria en pacientes con enfermedades renales es la albúmina. Niveles elevados de proteinuria, que persisten en varias mediciones, deben ser tomados en consideración ya que implican anormalidades en la permeabilidad glomerular. Las globulinas predominan en alteraciones tubulares y en proliferación de las células plasmáticas (por ejemplo mieloma múltiple). La cantidad de proteinuria indica la gravedad de la enfermedad, y en un mismo enfermo, el aumento o disminución sirve para evaluar la progresión.

Proteinuria se define como una concentración de proteínas en la orina mayor a 300 mg/24 horas. Si es mayor de 3.5 g/24 horas, generalmente se asocia a Sd. nefrótico, donde sus causas más frecuentes son todo tipo de glomerulopatías, enfermedades sistémicas del tejido conectivo, diabetes mellitus, mieloma múltiple, amiloidosis, alteraciones circulatorias, como insuficiencia cardíaca crónica, pericarditis, trombosis de la vena renal; algunas infecciones bacterianas y virales, tumores y linfoma, entre otros.

3. pH URINARIO.

El pH urinario normalmente es alrededor de 6.0, y varía dependiendo del estado ácido-base sistémico, entre 4.5 y 8.0. Su mayor uso clínico ocurre en pacientes con acidosis metabólica, donde el pH de la orina puede disminuir a niveles bajo 5.0. En este caso, si la orina está alcalina, significa que hay un proceso de acidificación renal, como en el caso de acidosis tubular aguda.



4. CONCENTRACIÓN URINARIA.

La concentración urinaria es una respuesta al control de la osmolalidad y volemia plasmática. De esta forma, su mejor forma de medición es la osmolalidad, y debe ser correlacionada con el estado clínico. Generalmente el riñón normal puede producir una osmolalidad que es 4 ó 5 veces mayor que la plasmática siendo su valor normal aproximadamente 800 mOsm, concentración que varía según el grado de hidratación del paciente. Esta medición es más útil en los estados de hiponatremia, hipernatremia, poliuria u oliguria. El valor normal es aproximadamente 1.020 por kg de orina.



5. GLUCOSA URINARIA.

Normalmente el túbulo contorneado proximal reabsorbe toda la glucosa filtrada, si ésta se encuentra en concentraciones bajo 180 mg/dl. De esta forma, glucosuria puede ocurrir como un hecho aislado (secundaria a hiperglicemia) o como manifestación de daño renal (glucosuria renal), donde es comúnmente asociada a otras manifestaciones en el caso de disfunción tubular proximal, como hiperfosfatemia, hipouricemia, aminoaciduria, acidosis tubular aguda, etc. Estas asociaciones son parte del Sd. de Fanconi, que puede resultar en variadas enfermedades, como mieloma múltiple, o acidosis tubular aguda o crónica.

No es recomendable monitorizar la diabetes mellitus con niveles de glucosa urinaria ya que no determina la presencia de hiperglicemia leve-moderada. Además depende del volumen orinado y su valor refleja la concentración plasmática media de glucosa, y no el nivel en un momento de muestra determinado.

6. CUERPOS CETÓNICOS URINARIOS.

Estos elementos son producto de la oxidación de ácidos grasos, y normalmente no aparecen en la orina. En casos de cetoacidosis diabética, en ayunas, y en la intoxicación por metanol, su producción se encuentra aumentada, por lo que es posible detectarlos en la orina.



7. BACTERIAS.

La presencia de bacterias en la muestra se debe principalmente a infección (ITU), a pesar que en numerosas veces se debe a contaminación, especialmente en muestras femeninas. Para identificar la(s) bacteria(s) de la infección se solicita el cultivo bacteriano llamado urocultivo.



8. ERITROCITOS.

Se llama hematuria a la presencia de glóbulos rojos en la orina. Puede ser macro y/o microscópica. El cambio del color, no refleja necesariamente el grado de la pérdida de sangre ya que 1 ml en 1lt induce un cambio de color visible. Por otra parte, se puede observar orina de color café-rojiza sin la presencia de eritrocitos, como es en el caso de hemoglobinuria y mioglobinuria. La hematuria microscópica se define como la presencia de más de 5 eritrocitos por campo microscópico de gran aumento. Se puede originar en cualquier segmento del tracto urinario. Cuando se presenta con dolor son causadas por nefrolitiasis, infarto renal o ITU. .



9.LEUCOCITOS.

Generalmente se ven neutrófilos en infecciones, donde el urocultivo generalmente es positivo. Además de neutrófilos, se pueden observar eosinófilos y linfocitos, donde la presencia de eosinófilos indicaría nefritis intersticial aguda, y de los últimos, una infiltración renal, como en la enfermedad túbulo-intersticial crónica.



(Información tomada de: http://escuela.med.puc.cl/Publ/ManualSemiologia/Orinatext.html).


Compartir con tus amigos:


La base de datos está protegida por derechos de autor ©odont.info 2019
enviar mensaje

    Página principal