¿el desarrollo sostenible al servicio del capitalismo



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ANÁLISIS
A partir de la Revolución Industrial de finales del siglo XIX, empezó a medirse el nivel de desarrollo de los pueblos y a gestarse la estructura de poder que aún hoy controla el mundo. En efecto, la era de la industrialización trajo consigo el concepto de desarrollo, y las variables que propiciaron las características del modelo socio-económico capitalista que se impuso en el mundo y que se ha mantenido por más de 100 años.
El advenimiento de la era industrial se dio en Europa. Los países más poderosos del viejo continente iniciaron la nueva era de la economía mundial y la expandieron en todo el mundo, logrando crear una cultura de producción y exportación de artículos que cambió el orden mundial. Los consumidores europeos se posicionaron como el modelo a seguir por los demás países del mundo. Varios países de Europa mostraban al mundo un alto nivel de desarrollo: sus gentes tenían acceso a bienes de consumo; eran un continente industrializado; y regían el mercado mundial. Todo esto ofrecía unas características correspondientes con la definición de desarrollo que se imponía en el mundo.
El concepto de desarrollo originado al interior del esquema capitalista buscaba un objetivo primordial: ostentar el poder político y económico, y con ello liderar el mercado mundial, haciendo énfasis en la producción de bienes, fomentando el consumismo y buscando el máximo lucro en el menor tiempo posible.
Los países más industrializados del mundo iniciaron una cruzada por el poder y por el control económico del mundo. La economía mundial empezó una escalada de crecimiento sin límites acompañada del surgimiento de nuevas tecnologías en los procesos productivos. Producir bienes de consumo, aumentar la riqueza y regir el orden mundial, parecían ser objetivos únicos.
Los países industrializados mantenían su estructura de poder estableciendo las reglas del comercio mundial e imponiendo un modelo ideal de vida. El Capitalismo introdujo un esquema de desarrollo basado en la industrialización, la producción masiva de mercancías estandarizadas, y el consumismo. A partir de este esquema los países del mundo se clasificaron en desarrollados y subdesarrollados.
Los países desarrollados continuaron su escalada de crecimiento económico dentro y fuera de su territorio, traspasando fronteras e involucrando en sus procesos productivos y comerciales a países subdesarrollados, sin reparar en las diferencias existentes en las condiciones de vida y las características geográficas y culturales de cada país. La estructura de poder e intervencionismo que ha regido el mundo, ha generado sometimiento, destrucción y desequilibrio. Los resultados de este intervencionismo no tardaron en manifestarse tanto en el ámbito social como en el plano ecológico.
En el ámbito social, el crecimiento económico basado en la industrialización; la acumulación de riquezas; la producción masiva de mercancías; y el consumismo, fortaleció la estructura de poder aumentando la desigualdad social y generando más pobreza.
Adicional a este factor, debe tenerse en cuenta la globalización como proceso homogeneizador que no promueve la preservación de culturas propias, ni la independencia de los estados y desestabiliza el equilibrio social de los países menos desarrollados.
En el plano ecológico, las diferentes etapas del desarrollo y los adelantos tecnológicos que acompañaron este proceso, se dieron haciendo uso indiscriminado de los recursos naturales en todo el mundo: se agotaron los bosques naturales en muchas regiones; se contaminaron las aguas, los suelos y la atmósfera; se ha perdido biodiversidad y se han alterado los patrones climáticos del globo terráqueo. El costo ambiental del desarrollo, ha sido superior a los beneficios materiales: el mundo ha llegado a un punto de sobre utilización de recursos, insostenible.
El costo social y ambiental del desarrollo ha empezado a cobrarse y ha obligado a los países líderes del mundo ha introducir el concepto de sostenibilidad. Los gobiernos del mundo proponen acciones que disminuyan los efectos negativos causados por el desarrollo y buscan prevenir desastres futuros.
Sin embargo, los modelos de desarrollo sostenible planteados dentro del esquema de producción capitalista no parecen congruentes. Sostenibilidad significa conservar el equilibrio y el capitalismo ha demostrado generar desequilibrio económico, social y ecológico. Procurar una solución a esta incongruencia es el gran dilema que enfrentan los gobiernos del mundo y la raza humana. Se analizan a continuación algunos factores que lustran este hecho:
1. No es posible plantear una solución global para los problemas que atentan contra la sostenibilidad del mundo.
El concepto de desarrollo no puede ser universal. El desarrollo es un proceso gradual y es inherente a las condiciones de vida y a las condiciones geográficas y culturales de cada país, por tanto es un proceso que no puede improvisarse, cada comunidad vive su propio proceso.
Los niveles de desarrollo y modernización de los diferentes países del planeta están supremamente polarizados y por esta razón no es posible plantear una solución global para los problemas que atentan contra la sostenibilidad del mundo.
2. La sostenibilidad no se da como una condición aislada.
El nivel de evolución industrial y técnica, acompañado de condiciones políticas y sociales favorables, ha permitido que ciertos países europeos y otros estados de los diferentes continentes (el Grupo de los 8 por ejemplo), se cuestionen el daño que se ha hecho al ecosistema del planeta y se planteen políticas que promuevan el Desarrollo Sostenible. Estas políticas de acción pretenden mitigar los efectos ya causados por el desarrollo y prevenir desastres futuros utilizando los recursos disponibles de manera adecuada.
Sin embargo, la sostenibilidad en los procesos de producción no se da como una condición aislada, por el contrario requiere de una sinergia infinita de factores que la hagan posible. Proponer modelos de Desarrollo Sostenible en el siglo XXI por fuera de las condiciones históricas que han marcado el desarrollo del mundo es imposible. El intervencionismo de los países más desarrollados y poderosos en su afán por mantener el liderazgo ha mutilado procesos naturales y culturales en el mundo. Por esa razón estos países requieren adherirse al concepto de Desarrollo Sostenible para mantener su posición de poder; el intervencionismo que han mantenido los obliga. Su posición frente a aquellos países que han sido explotados y sometidos a la estructura de poder universal asumiendo esquemas económicos, políticos y sociales que no correspondían a su realidad, los obliga.
3. La sostenibilidad ya no es una salida para salvar al mundo.
La sostenibilidad bien entendida es un ideal inminente y ha debido concebirse desde los tiempos de la colonización europea, procurando la preservación de las condiciones y características propias de cada región del planeta.
Podría decirse que desde la expansión en Asia, África y América, se impuso el concepto de supremacía de Europa, el continente más poderoso del momento y no necesariamente más desarrollado. (Los Incas del Perú ya habían desarrollado un sistema de alcantarillado y acueducto en tiempos de la conquista de América, mientras que en muchas ciudades de Europa las gentes usaban doble zapato para no pisar las aguas sucias en las calles.)
Una vez se establecieron las colonias y se impuso el nuevo modelo europeo se perdió la sostenibilidad en gran medida. Solamente si se hubiera mantenido una política de respeto por lo existente se podría hablar de sostenibilidad: preservando lo existente y logrando mecanismos de intercambio e interconexión que permitieran una verdadera interrelación entre comunidades. Este concepto de intercambio e interconexión dista mucho del concepto de globalizar que pretende ‘homogenizar al mundo’.
4. La globalización no permite la sostenibilidad.
La globalización es un proceso esencialmente económico que ha convertido al mundo en una sociedad inmensa en la que todos los países aparecen homogenizados.
La globalización no permite la sostenibilidad: Los países del mundo en su afán por participar en este nuevo orden mundial homogeneizador van en contravía con la preservación de su propia cultura y en muchos casos su independencia como estados. La globalización desestabiliza en gran medida el equilibrio social de los países menos desarrollados, disparando los índices de miseria e injusticia social.
5. Existe una extrema falta de conciencia y responsabilidad ética, que imposibilita asumir una posición contundente frente a las necesidades del planeta.
Existe una extrema falta de conciencia y responsabilidad ética, que deriva en corrupción, y que imposibilita asumir una posición contundente frente a las necesidades del planeta. Esta corrupción alcanza tales niveles, que los principales líderes económicos del sistema capitalista se escudan en falsas propuestas de solución para continuar alimentando su posición de poder y no asumen la primera obligación que debe primar en el mundo: cuidar el planeta.
El Desarrollo Sostenible integra una variedad de conceptos que no están realmente en línea con muchas ideologías y sistemas de gobierno. Las ideas pertinentes al concepto de sostenibilidad: la responsabilidad social, ambiental, cultural y económica que implica, atentan contra los sistemas ya existentes y no permiten que muchos países se acojan a dicho concepto, porque los obliga a re evaluarse y a cambiar muchos esquemas. En un mundo regido por los intereses económicos ‘individuales’ continua siendo ‘la riqueza’ el mayor factor influyente a la hora de tomar decisiones y la salud global, se convierten en un factor puramente secundario.
6. El ‘aparato capitalista’ no está realmente comprometido con la sostenibilidad que propone.
Al interior del ‘aparato capitalista’ nadie quiere asumir el compromiso real de la sostenibilidad. Los países ricos y poderosos que han invadido, conquistado, colonizado y muchas veces esclavizado a otros países, no están realmente dispuestos a invertir en ellos.
El Individualismo del mundo no permite que se establezca el equilibrio de la sostenibilidad. Hay demasiados intereses creados alrededor de la estructura de poder. Hay muchos países que plantean el esquema de Desarrollo Sostenible pero no lo aplican realmente. Se han realizado encuentros, cumbres de ‘la tierra’, protocolos entre países, donde se pide a gritos implementar procesos y actitudes ‘sostenibles’. La pregunta es ¿Si se van llevar a cabo?

El Desarrollo Sostenible es un concepto que requiere ‘compromiso’ de todos, el capitalismo promueve el individualismo, contrario a los intereses comunitarios.


Finalmente y a manera de síntesis global de este trabajo, el desarrollo sostenible es una necesidad inminentemente para salvar y preservar el medio ambiente; sin embargo, dentro del marco del capitalismo aparece como un concepto al servicio del mismo, planteado como una línea de acción responsable hacia el planeta que a la vez, es incompatible con la esencia del capitalismo.



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