Depresión primaria y depresión secundaria


Clasificación de los tipos y niveles de depresión



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Clasificación de los tipos y niveles de depresión

Los síntomas depresivos difieren de una persona a otra en intensidad, gravedad, envergadura y configuración. Sin embargo, cualquier revisión histórica sobre los intentos de denominación y clasificación de los síndromes depresivos no podrá pasar por alto el extenso debate abierto entre quienes piensan que la depresión es un trastorno único o unitario y quienes aceptan dos o más síndromes diferentes y bien definidos que comparten algunos signos y síntomas.

La postura unitaria, o de trastorno-único, suele estar ligada al trabajo de Aubrey Lewis en Inglaterra, en los años 1930 (Beck, 1967). Lewis introdujo el concepto “espectro” en el estudio de la depresión, que mantiene que las diferentes presentaciones de la depresión, en términos de envergadura y gravedad, son simples manifestaciones superficiales y variadas de un trastorno subyacente, contínuo y único. La postura binaria, o tipo dos-trastornos, puede trazarse desde el trabajo de Kraepelin (1921), quien identificó dos tipos de depresión diferentes y separados, a los que denominó enfermedad maniacodepresiva y depresión psicogénica.

Desde la época de Kraepelin se han aplicado una plétora de dicotomías para describir y nombrar niveles específicos o subtipos de depresión. Beck (1967) distinguió cuatro dualidades principales utilizadas en el contexto de la teoría binaria: depresión agitada frente a retardada, depresión exógena frente a endógena, depresión autónoma frente a reactiva y depresión psicótica frente a neurótica. Rush (1986) amplió todavía más la lista, con las dimensiones de depresión psicótica frente a no-psicótica, depresión primaria frente a secundaria, anérgico-hipoactiva frente a ansioso-agitada, y la tríada de depresión psicótica frente a no-psicótica, depresión primaria frente a secundaria, anérgico-hipoactiva frente a ansioso-agitada, y la tríada de depresión familiar pura frente a el trastorno de espectro depresivo frente a la depresión esporádica.

Los DSM (Diagnostic and Stastistical Manuals; Manuales diagnósticos y estadísticos) oficiales de la American Psychiatric Association (1952, 1968, 1980, 1987, 1994 y 2000) introdujeron su propia terminología en el marco general de la teoría binaria (dos-trastornos). Las etiquetas diagnósticas específicas utilizadas en este tipo de manuales fueron discutidas anteriormente.

En el año 1983, la Organización Mundial de la Salud (OMS) desarrolló un extenso estudio internacional sobre la presentación y fenomenología de la depresión, que incluía a 1.209 pacientes de varios centros psiquiátricos de Teherán, Irán; Basilea, Suiza; Montreal, Canadá; Tokio, Japón, y Nagasaki, Japón. Se evaluaba a los individuos a través de una serie de entrevistas y con cuestionarios especialmente diseñados, y se analizaban los datos con varios procedimientos estadísticos multivariados y análisis factorial. Los investigadores de la OMS identificaron tres niveles o tipos diferentes de depresión, que diferían fiablemente entre sí en la historia, los síntomas y la gravedad.

Estos tipos se denominaron Depresión endógena, que abarcaba el 57 % de la muestra; Depresión psicógena, aplicable al 37 % de los pacientes, y una tercera depresión que abarcaba el 6 % restante. El grupo de síntomas más típicos de la depresión incluía sentimientos de tristeza, falta de alegría, ansiedad, tensión y sentimiento de culpabilidad; síntomas cognitivos de pensamientos de inutilidad, incapacidad y fracaso, pérdida de habilidad para atender y concentrarse y autocrítica; y síntomas motivacionales de pérdida de energía y de interés por los demás. Las depresiones endógenas se distinguieron a través de una constelación fiable de síntomas adicionales, como despertarse temprano por la mañana, variación diurna del estado de ánimo, retraso del funcionamiento cognitivo, retraso psicomotor y pensamientos suicidas. La depresión psicógena estaba asociada a una mayor frecuencia de síntomas de agresividad e irritabilidad y a la ausencia de la constelación endógena. El análisis factorial multivariable dio como resultado tres factores ortogonales que discriminaban los dos niveles. La depresión endógena parecía estar sobrecargada por un factor etiquetado como anergía/retraso, mientras que la depresión psicógena se inclinaba significativamente sobre los factores de personalidad premórbida anormal y sobre el ánimo abatido. Un análisis de los cuestionarios utilizados en el estudio demostró que la presencia de estrés psicológico contínuo y de una historia de psicopatología en la infancia o adolescencia eran típicos en la depresión psicógena, mientras que los asociados con la depresión endógena se relacionaban con retraso psicomotor, el despertarse temprano por las mañanas y episodios repetitivos pasados de depresión. El grupo de la OMS concluyó que estos resultados apoyaban la división tradicional de depresión en los tipos reactivo y endógeno.

Rush (1986) revisó y discutió las diferentes dicotomías utilizadas para diferenciar los subtipos depresivos y observó que todavía son más numerosas las preguntas que las respuestas. Observó –por mirar una dualidad tradicional- que no contamos con las evidencias suficientes para concluir que la depresión psicótica difiera en estilo de la depresión no psicótica, y que las depresiones endógena y reactiva no pueden separarse sobre la base de un factor precipitante identificable.






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