Del “Cuerpo-Máquina” al “Cuerpo Entramado”



Descargar 28.16 Kb.
Página1/4
Fecha de conversión25.11.2019
Tamaño28.16 Kb.
  1   2   3   4

Del “Cuerpo-Máquina” al “Cuerpo Entramado”*

Dra. Denise Najmanovich

Los blancos deben estar locos:

creen que se piensa con la cabeza

Anónimo Indígena Sudamericano


Las concepciones usuales de la corporalidad se han caracterizado por un pensamiento que divide el conocimiento en compartimentos estancos. Esta forma de pensar ha limitado lo corporal a lo biológico, lo vivo a lo físico y esto a lo mecánico.

Para salir de este atolladero reduccionista quisiera comenzar esta reflexión sobre el cuerpo en la contemporaneidad retomando las sabias y bellas palabras que Jean Rostand pronunciara ya en 1939:


En el momento actual el mecanicismo tiene una posición extremadamente sólida, y uno apenas ve qué puede responderle cuando, cuando en muchos de sus éxitos cotidianos, pide simplemente aplazamientos para terminar su obra, a saber, para explicar completamente la vida sin la vida.”i.
Ha pasado más de medio siglo y los partidarios del mecanicismo siguen pidiéndonos postergaciones. A pesar de sus rimbombantes éxitos no han podido, ni podrán, finalizar su obra; por una razón que Gastón Bachelard describió de forma diáfana cuando afirmó que “Toda frontera absoluta propuesta en la ciencia es la marca de un problema mal planteado”. Pensar la vida sin la vida es contenerla dentro de unos cauces que ella misma se ocupa siempre de rebasar.

Descuartizado en “aparatos” y “sistemas”, aislado de su medio nutriente, el cuerpo se volvió antónimo del alma. El hombre se separó de la comunidad, la persona del organismo, la humanidad del cosmos. Sujeto y Cuerpo nacieron por un proceso de desgarramiento, de escisión de la experiencia en el pasaje de la sociedad campesina feudal a la sociedad urbana moderna. Este proceso requirió varios siglos y se fue dando en distintos ritmos, siguiendo diferentes itinerarios y expandiéndose a diversas dimensiones de la experiencia: desde los modales y protocolos sociales hasta las prácticas políticas, desde la experiencia espacial plasmada en la construcción de mapas y ciudades “planificadas” hasta las distinciones entre los ámbitos públicos y privados, de Galeno a la Medicina Experimental, pasando por la “De Humani Corporis Fabrica” de Vesalio, desde las “criaturas de Dios” al individuo. Todos los aspectos de la vida humana fueron moldeados por un estilo de pensamiento que escindió al sujeto de su cuerpo y al individuo de la comunidad.

Esta separación desgarradora entre el Sujeto y el Cuerpo fue una de las múltiples expresiones de un pensamiento que privilegia la sustancia respecto del proceso, la materia con relación a la forma, la estabilidad por sobre la transformación, la simplicidad mecánica a la complejidad de la vida. En la modernidad esta ha sido la perspectiva hegemónica y aún goza de amplia difusión. En la actualidad este pensamiento que permitió el desarrollo de un mundo rico y potente, se ha vuelto un chaleco de fuerza que nos impide dar cuenta de la experiencia contemporánea, seguir creciendo y producir nuevos sentidos. Afortunadamente, en las últimas décadas del siglo XX han comenzado a desarrollarse otros paradigmas, otras metáforas, y otros puntos de vista que están rompiendo ese cerco cognitivo y experiencial de la perspectiva dualista y que nos dan la posibilidad de ampliar, enriquecer y sofisticar el pensamiento y la vivencia de la corporalidad.

Hoy, cuando toda certeza parece esfumarse, sentimos que en el tembladeral en que vivimos resulta imprescindible pensar el cambio y adquirir herramientas conceptuales y vivenciales que nos permitan “navegarlo”. Desde la termodinámica a la antropología, de las teorías de autoorganización a la ecología, del pensamiento del sujeto hasta la teoría del conocimiento, ha comenzado a propagarse un nuevo enfoque que sienta las bases para un pensamiento dinámico capaz de dar cuenta del cambio en sus múltiples dimensiones: el de la complejidad.



Los mapas conceptuales del mecanicismo ya no resultan útiles. Necesitamos nuevas cartografías, y sobre todo nuevas formas de cartografiar: debemos buscar otros instrumentos conceptuales y crear nuevas herramientas que nos permitan movernos sobre territorios fluidos. En la contemporaneidad la complejidad se enlaza con la metáfora de la red, con la idea de interacción, con la perspectiva de la autoorganización. Desde esta mirada, es posible romper con el hechizo del dualismo, con la pesadilla de un mundo en blanco y negro, un mundo de oposiciones dicotómicas.

Las cosas no significan nada en si mismas, ni por si mismas, sino como bien lo ha mostrado Wittgenstein, adquieren sentido en la corriente de la vida. Aquello podemos pensar respecto de la corporalidad no es independiente de nuestra experiencia corporal, y nuestra experiencia nunca es meramente biológica. Lo que llamamos experiencia humana es algo que nos ocurre y que discurre en el ámbito social, que narramos a otros y a nosotros mismos en un lenguaje, algo que nos sucede en el espacio-tiempo en que nos toca vivir y que cobra significado y valor únicamente en función de nuestra historia sociocultural. El cuerpo es nuestra sede de afectación y el territorio desde el cual actuamos. No es solamente un cuerpo físico, ni meramente una máquina fisiológica, es un organismo vivo capaz de dar sentido a la experiencia de sí mismo.

David Le Breton en su exquisita “Antropología del cuerpo” ha sostenido que “el cuerpo moderno pertenece a un orden (...). Implica la ruptura del sujeto con los otros (una estructura social individualista), con el cosmos (las materias primas que componen el cuerpo no encuentran correspondencia en otra parte), consigo mismo (poseer un cuerpo más que ser un cuerpo). (...) Nuestras actuales concepciones del cuerpo están vinculadas con el ascenso del individualismo como estructura social, con la emergencia de un pensamiento racional positivo y laico sobre la naturaleza, con la regresión de las tradiciones populares locales y, también, con la historia de la medicinaii”.





Compartir con tus amigos:
  1   2   3   4


La base de datos está protegida por derechos de autor ©odont.info 2019
enviar mensaje

    Página principal